Los candidatos vivieron su particular maratón en Ibaigane
Los dos candidatos, Aitor Elizegi y Alberto Uribe-Echevarría, vivieron la totalidad de la jornada electoral en las inmediaciones de Ibaigane. Una vez conocido el resultado, el equipo del cocinero trasladó la fiesta de celebración a un local de la zona, que funcionó como sede de su candidatura
LA de ayer fue una frenética jornada para todas las personas relacionadas con el Athletic. Empezando por los aficionados, quienes al fin y al cabo tuvieron el poder de elegir al sustituto del expresidente José Urrutia, hasta los jugadores. La masa social rojiblanca, en líneas generales, vivió un día repleto de incertidumbre, emoción y nervios por conocer al próximo máximo mandatario del club. Pero si la jornada de ayer resultó especial para alguien por encima de los demás aficionados y personas ligadas al equipo, fue para los candidatos a la presidencia, es decir, para Alberto Uribe-Echevarría y Aitor Elizegi. Ambos optaron por presenciar la jornada electoral en primera persona desde que Ibaigane abrió sus puertas a las 9.00 horas, por lo que les tocó encender bien pronto sus respectivos despertadores. El equipo del nuevo presidente decidió alquilar el Kafé Teatro Mystik, situado a escasos 60 metros de la sede social del Athletic, aunque Elizegi vivió intensamente la jornada electoral. Al igual que el de Santutxu, el otro candidato, Uribe-Echevarría, también estuvo perenne en Ibaigane junto con prácticamente todo su equipo, sin alquilar ni contar con ningún local cercano para ser utilizado como sede provisional para el evento.
Ambos candidatos dedicaron el periodo matinal para observar el movimiento en Ibaigane. Fue Uribe-Echevarría el primero en depositar su voto en las urnas rojiblancas, a las 10.00 horas, mientras que Elizegi esperó hasta las 11.30 para introducir su sobre en las mismas. A lo largo de la mañana, los dos protagonistas aprovecharon para conversar con sus votantes e intercambiar opiniones con ellos. Ambos transmitían una importante sensación de tranquilidad, ya que todo el trabajo de campaña había llegado a su fin y, por lo tanto, no había nada más que hacer, las cartas estaban sobre la mesa y era la hora de que los socios y las socias decidieran. Los candidatos también tuvieron un hueco en sus agendas para atender a los diferentes medios de comunicación, que al igual que todo el entorno del Athletic vivían la jornada con una gran expectación.
Llegada la hora habitual de la comida, ninguno de los protagonistas dedicó especial atención a este aspecto. El nuevo presidente, Elizegi, ni siquiera abandonó el recinto de Ibaigane para comer. El de Santutxu quería vivir de cerca las elecciones, por lo que tan solo comió un pequeño bocadillo acompañado de un refresco para reponer fuerzas en el largo día que le tocó vivir. En cambio, Uribe-Echevarría se ausentó durante un breve periodo de tiempo para compartir un momento de descanso con sus acompañantes en el txoko Mazarredoko Zuloa, situado a poco más de 100 metros de la sede de las elecciones. Pero no había tiempo de estirarse, por lo que menos de media hora después ya presenciaba las extensas colas de gente que se encontraban en las inmediaciones de Ibaigane.
Por la tarde, la incertidumbre se iba apoderando poco a poco de los candidatos y sus equipos electorales, aunque todos se mantuvieron cautos y relajados. Los dos protagonistas continuaron atendiendo a sus simpatizantes y a los medios de comunicación. Por su parte, Uribe-Echevarría se mostró contento con la participación de la gente: “Me parece algo muy emocionante que hoy nos reunamos tanta gente aquí. Es señal de que los y las athleticzales están muy involucrados en el club y tienen un gran interés por él”. Elizegi, incluso decidió, de nuevo, tomar otro pequeño tentempié para volver a reponer fuerzas. La relevancia de la jornada lo merecía.
Hora de la celebración Una vez clausuradas las urnas, llegó la hora del recuento de votos. Con todos los datos sobre la mesa, la presidencia de Elizegi se convirtió en realidad. Después de la intensa jornada electoral, la celebración del cocinero, junto con su equipo electoral y sus personas cercanas, se trasladó al local que hizo las veces de sede de su equipo. Fue un momento de descanso y disfrute después de todo el día en Ibaigane, atendiendo a sus simpatizantes y a los medios de comunicación.