Annus horribilis
El Athletic coge las vacaciones navideñas sin salir de su crisis en la Liga y con el peor registro histórico de un año natural, de solo siete victorias en 2018 con tres entrenadores diferentes en este periodo
bilbao - El duro desenlace del encuentro frente al Valladolid no fue más que la puntilla a un desagradable 2018 para los intereses del Athletic en el plano deportivo, en tanto que en el institucional este jueves supondrá un antes y un después con la elección del nuevo presidente de la entidad bilbaina y que cogerá el legado dejado por los siete años y medio del mandato de Josu Urrutia. El excapitán precisamente abandona el cargo con el primer equipo en una delicada situación en la tabla, lo que desvirtúa el balance de su largo ejercicio en Ibaigane, ya que la memoria suele ser muy cortoplacista; y lo hace en un año en el que han ejercido hasta tres entrenadores, lo que no deja en buen lugar a un colectivo que no ha dado el nivel esperado, con un fútbol muy ramplón y unos resultados que marcan registros históricos en clave negativa. El dato es demoledor, el Athletic solo ha conseguido siete victorias en este año natural, una bajísima producción que no tiene parangón en la época moderna.
Cinco de esos triunfos en 2018 llegaron de la mano de José Ángel Ziganda, que no cumplió las expectativas generadas en cuanto a fútbol, pero que se salvó de la quema en cuanto a resultados, lo que quizá no se ha valorado en su justa medida. La trayectoria de Eduardo Berizzo ha sido mucho más desoladora, con unos números pésimos, ya que el técnico argentino solo se ha llevado a casa un éxito en LaLiga Santander en las catorce jornadas que ha durado al frente de los leones, que han sufrido en sus propias carnes los bandazos tácticos que ha ido dando el de Cruz Alta, que arrancó su proyecto con una idea de la que iba renegando con el paso de los compromisos y una vez que no se traducían en puntos. El séptimo triunfo anual lo firmó el Athletic quince días atrás en San Mamés frente al Girona, en lo que fue el debut de Gaizka Garitano en la competición de la regularidad, aunque el de Derio no ha podido repetir victoria en sus dos siguientes duelos, ante el Alavés y el Valladolid, el último sábado.
El Athletic está abocado a un 2019 en el que le tocará sufrir, por lo menos en lo concerniente hasta el mes de junio. La permanencia, a dos partidos de expirar la primera vuelta, es el único objetivo que obsesiona a todos los estamentos del club y al mundo athleticzale, que la noche del sábado recibió un nuevo varapalo cuando el Valladolid firmó las tablas en el tiempo de descuento tras un grave error defensivo de Dani García, que no supo proteger una posesión que tenía ganada. El punto sirve para que el conjunto rojiblanco salga provisionalmente de la zona de descenso, a la que regresaría en caso de que el Villarreal no pierda el próximo 3 de enero en el encuentro pendiente que tiene en el Estadio de La Cerámica frente al Real Madrid, aplazado por la participación del cuadro merengue en el Mundialito de clubes y en el que ha conquistado el título.
El desenlace de ese enfrentamiento en tierras castellonenses podría acentuar la presión en el colectivo de Garitano, que estrenará el nuevo año con una complicada comparecencia ante el Celta, que, eso sí, cuenta con la significativa baja de Iago Aspas, su gran referencia y que cayó lesionado el sábado en el Camp Nou. A vuelta de Vigo, al Athletic le toca afrontar el empacho con el Sevilla, ya que el destino ha querido emparejar a los dos equipos en la eliminatoria de octavos de la Copa con el partido de liga en medio y que tendrá lugar en San Mamés, donde se entiende que los leones deben hacerse fuertes para propiciar la ansiada escalada en la tabla.
viaje al pasado El Athletic finiquita el año 2018 en la decimoséptima posición, que retrata la depresión futbolística que padece el conjunto bilbaino desde la cuarta y última campaña de la segunda época de Ernesto Valverde. Curiosamente, el pos de cada etapa del Txingurri se ha caracterizado por la crisis. Así fue cuando sentenció sus dos primeros años en el banquillo rojiblanco (2003-05), ya que entonces llegó el denominado bienio negro y que tanta convulsión generó. En aquel par de cursos el Athletic llegó a las navidades de 2005 y 2006 en una situación similar a la actual. En la primera de ellas acabó el año con tres entrenadores en el cargo (Valverde, José Luis Mendilibar y Javi Clemente), escenario que también se produjo en el siguiente (Clemente, Félix Sarriugarte y José Manuel Esnal, Mané). En ambos casos, los leones pasaron de calendario en la zona baja con un saldo de 15 puntos, uno menos de los que atesora a día de hoy el equipo de Garitano, que no conoce la derrota en sus cuatro encuentros en el cargo, tres de liga y uno de Copa.
Lo cierto es que el Athletic solo ha sumado siete victorias en los 37 encuentros de liga recorridos en 2018, lo que debe acentuar la autocrítica en el vestuario, sobre todo porque, en esta crisis, también han tenido parte de culpa algunos de los pesos pesados del equipo, al margen, claro está, de las decisiones que han tomado los respectivos entrenadores, los máximos responsables.