Carpetazo al ‘Kepagate’
El Athletic cierra la renovación más dura de la era Urrutia y blinda al portero, una vez desactivada su marcha al Madrid, hasta 2025 con una cláusula de 80 millones de euros.BLOG: ATHLETIC RISAS CLUB: Águila Imperial KepaENCUESTA: ¿Es la renovación de Kepa una buena noticia para el Athletic?
bilbao - Ya no hay caso Kepa. Fin del culebrón, después de que en la mañana de ayer se hiciera oficial la noticia que se había adelantado el día anterior y de la que informó este diario. Restaba dar solemnidad al asunto, sea solo por la magnitud y por el impacto mediático que se habían generado durante muchos meses y que había causado tanta polémica y desgaste en el entorno athleticzale. El punto de incertidumbre se limitaba a conocer los números gordos, los que dan titulares y con los que se queda el gran público. Kepa Arrizabalaga (Ondarroa, 3 de octubre de 1994) no fichará por el Real Madrid y ayer firmó su nuevo contrato con el Athletic hasta el 30 de junio de 2025 y cuya cláusula de rescisión se eleva a los 80 millones de euros, casi un clon del documento que selló Iñaki Williams el pasado miércoles. Los dos son de la misma generación, los dos son grandes referencias del vestuario y los dos se han comprometido con la entidad durante siete años más, lo que supone todo un golpe de efecto de Josu Urrutia y su Junta Directiva.
Urrutia se ha liberado. Es consciente de que el acto de ayer en Ibaigane marca un antes y un después. Para él, el Kepagate ha sido un quebradero de cabeza, que le ha obligado a meterse en lo más profundo del problema y gestionar en persona los tiempos. La hipotética marcha del guardameta se habría entendido como un golpe en la línea de flotación de la entidad. Se ha convertido probablemente en su momento más duro como presidente del Athletic, por todo lo que arrastraba el caso y por tener que lidiar con el Real Madrid, que prácticamente lo tenía todo hecho con el portero, pero la situación ha dado un vuelco radical con el pulso de Zinedine Zidane a Florentino Pérez sobre el de Ondarroa, que incluso viajó a la capital española para someterse en una clínica a un chequeo de su lesión en el pie derecho y que llegó a relacionarse con un supuesto reconocimiento médico con el Madrid como antesala de su contratación. La negativa del técnico madridista a fichar a Kepa en este mes de enero causó un giro y reactivó la opción de llevar a buen puerto la renovación del vizcaino. Urrutia jugó sus cartas. Puso sobre la mesa del futbolista una nueva oferta, ya con una cláusula acorde a los deseos del club, y Kepa la aceptó, eso sí después de asegurarse un blindaje que también le beneficia. No en vano, pasa a ser uno de los jugadores mejor pagados de la plantilla y su ligazón al club se extiende a solo cuatro meses de cumplir los 31 años de edad.
El proceso negociador se ha extendido durante más de un año, por lo que semejante tiempo, excesivo, deja pelos en la gatera y produce buen número de incertidumbres, alimentadas por el sinfín de informaciones y rumores, la gran mayoría con una credibilidad prácticamente nula, que han creado una bola de nieve al asunto. El propio presidente ha sufrido un pequeño desgaste, que sí ha sido mayor en el caso de Kepa, que se ha inclinado por acorazarse en la ley del silencio en los últimos tiempos. Cuando se ha referido a su situación, el de Ondarroa ha lanzado balones fuera y solo fue el pasado junio cuando llegó a subrayar que su renovación se cerraría a su vuelta de competir con la selección española sub’21 en el Europeo de la categoría. Como se sabe no fue así y durante este medio año reciente la letanía ha causado sus daños colaterales. Ayer, se puso el epílogo a una historia que presenta más sombras que luces. Lo que los árabes llaman Maktub, el destino o lo que está escrito, se ha impuesto finalmente.
Lo cierto es que el Athletic fortalece su causa y su proyecto deportivo de presente y de futuro. Se trata de la novena renovación que cierra la Junta Directiva de Urrutia este curso, si bien la actividad más frenética data de las dos últimas semanas, en las que se han firmado las ampliaciones de los contratos de Iago Herrerín, Xabi Etxeita, Íñigo Lekue, Iñaki Williams y Kepa. En el lado opuesto asoma la marcha de Eneko Bóveda, que ha rescindido su contrato con el Athletic para comprometerse con el Deportivo, con que el que ha firmado para lo que resta de campaña y con la opción de alargar su estancia otro ejercicio más. Así las cosas, solo son cuatro los futbolistas del primer equipo que finalizan sus respectivos contratos el próximo 30 de junio, con más indicios en clave positiva para Mikel Rico, en tanto que es segura la salida de Kike Sola y queda la incógnita sobre el porvenir tanto de Ager Aketxe como de Enric Saborit.
varias propuestas De la renovación de Kepa se conocen los números gordos. Queda por desvelar mucha letra pequeña, sobre la que tendrá que pronunciarse el propio portero, que hoy comparecerá ante los medios de comunicación en las instalaciones de Lezama. El de Ondarroa ofreció ayer sus primeras impresiones después de la firma de su nuevo contrato, el de mayor vigencia de la plantilla junto al de Iñaki Williams, si bien estas se ciñen a un discurso políticamente correcto, con el formalismo que supone el matiz institucional. El rojiblanco admitió que había recibido propuestas de otro clubes, sin mencionar nombres, aunque considera que “lo mejor para mí era seguir en el Athletic durante mucho tiempo y estoy muy feliz por haber firmado este contrato”.
Kepa asume que la firma de su renovación se ha alargado más en el tiempo de lo esperado, cuestión que quiso justificar en su forma de ser: “Me gusta pensar mucho las cosas y analizar todo antes de tomar una decisión. Los que están cerca de mí y los que más me conocen saben que soy una persona que me gusta pensar mucho las cosas. Me he tomado mi tiempo y quiero agradecer al club que me haya respetado el tiempo para tomar la decisión”.
El portero, que recalcó su estancia en la entidad desde los 9 años de edad “y creo que es un momento importante para mí y para mi carrera”, se refirió también a la lesión que le tiene apartado de los terrenos de juego desde el pasado 12 de diciembre, cuando compareció ante el Levante. Dice que es “una lesión que necesita su tiempo”, momento en el que no quiso poner plazos sobre su regreso al equipo: “En las ultimas semanas he notado una mejoría y estoy mas cerca de volver, pero sin fecha fija. Tengo que ir poco a poco, viendo mis sensaciones”.