San Mamés acogerá el Aviron-Bordeaux de rugby
El encuentro, a la espera de que el club labortano se mantenga en el top 14, se jugaría en 2016
bilbao - El compromiso es firme. La idea se cocinó hace varios meses, como adelantó DEIA el pasado 13 de diciembre, y en las últimas semanas se van puliendo detalles para que San Mamés acoja dentro de un año un evento deportivo histórico y de gran impacto mediático y económico, y que no tiene que ver con el fútbol. El rugby será el protagonista. El rugby de élite, el TOP 14 de Francia, la liga más fuerte del mundo, lo que pondrá a Bilbao en el mapa del deporte del oval. El Aviron Bayonnais, el único club vasco que milita en la máxima categoría, ejercerá de local y su rival sería el Union Bordeaux Bègles, un partido que se concretará siempre y cuando el conjunto labortano, inmerso en la lucha por la permanencia, no pierda su plaza en el TOP 14.
Los dirigentes del Aviron y representantes del Athletic, liderados por el director general, Jon Berasategi, mantuvieron recientemente un encuentro de alto nivel en la capital vizcaina y en el que se negociaron los aspectos más relevantes de la organización de un acontecimiento de este nivel, sobre todo cuando La Catedral se tiene que adecuar a las necesidades técnicas de un partido de rugby de primera fila. Los enviados de la entidad de Iparralde inspeccionaron San Mamés y ya cuentan con el visto bueno de la Liga Nacional de Rugby francesa (LNF) para que el feudo bilbaino albergue en la primavera de 2016 el encuentro entre los dos equipos de Aquitania -el sorteo estaría dirigido para propiciar las fechas elegidas-, que prácticamente asegurarían el aforo de 53.000 personas, un récord de asistencia a un partido de rugby en Euskal Herria.
La preocupación actual del Aviron se centra en evitar el descenso, por lo que su partido del sábado ante el Montpellier puede ser clave para asegurarse la continuidad en el TOP 14. Una vez blindada la permanencia, el club labortano tiene pactado una nueva reunión en Bilbao, en esa ocasión con los responsables institucionales, con el Ayuntamiento, Diputación Foral de Bizkaia y Gobierno vasco, en la que se acordarían los aspectos menos deportivos. Se trata de organizar durante todo un fin de semana, con el partido de liga como epicentro, una fiesta reivindicativa del rugby vasco, tanto de Hegoalde como de Iparralde.
El evento generaría un importante impacto económico en Bilbao y en Bizkaia, y del que ha disfrutado históricamente Donostia con la disputa de encuentros oficiales del Aviron y del Biarritz Olympique -descendido a la PRO D2-, que podría superar los cinco millones de euros directos, según las primeras estimaciones, ya que se esperan más de 40.000 aficionados procedentes de Baiona y Burdeos, además del músculo de proyección que ganaría Bizkaia. La LNF también tiene mucho interés en esta cita, que serviría de aperitivo a su gran entrada en el Estado español, ya que la final del TOP 14 de la próxima campaña tendrá lugar en el Camp Nou el 24 de junio de 2016, ante más de 96.000 espectadores.