bilbao - El primero de los tres encuentros que al Athletic le quedan como anfitrión en esta Liga se celebra esta noche con el aliciente extra de la amenaza que representa la proximidad del Sevilla en la clasificación. La jornada anterior sucedió lo mismo y el equipo respondió a la presión añadida sumando la victoria a costa del Levante en el Ciutat de València. En esta ocasión toca el Málaga, que se halla en una situación similar a la del último rival, casi a salvo de cualquier peligro gracias a la reacción que ha protagonizado en el último mes, cosechando cuatro victorias, tres a domicilio. El hecho de que se juegue en San Mamés, donde el equipo acostumbra a ofrecer sus mejores versiones, invita a confiar en que será posible mantener el colchón de seis puntos, un objetivo que ahora se antoja capital pensando en que antes de recibir al Sevilla hay que viajar al Camp Nou.

Los de Ernesto Valverde han fundamentado en el factor campo buena parte de su notable trayectoria en la Liga, de ahí que desde hace semanas los cálculos se hayan centrado en lo que vayan a dar de sí tanto la cita de hoy, en teoría la más asequible que resta por la identidad del visitante, como las posteriores ante Sevilla y Real Sociedad, séptima clasificada. Un pleno en esta serie de encuentros asegura el puesto de Champions, aunque tampoco haya que desdeñar los desplazamientos, visto lo visto ni siquiera al feudo del Barça, pero sobre todo a Vallecas y Almería, estación final del campeonato.

Bernd Schuster, muy cuestionado a lo largo de la campaña, vive su mejor momento gracias a que su equipo ha demostrado poseer más potencial que Osasuna, Celta, Betis o Granada, sus víctimas recientes. Estos cruces le han permitido al Málaga adecentar unos números muy mediocres. Significativo es aún el de goles a favor, pues ha marcado veinte menos que los rojiblancos. El alemán, que firmó un contrato para cinco años, está a un paso de ratificar matemáticamente la permanencia y seguro que le haría ilusión que fuese en Bilbao, una plaza muy entrañable para él desde su etapa de jugador.

beñat La semana en Lezama ha estado presidida por la incertidumbre que plantea la ausencia de Mikel Rico, pieza imprescindible por sus cualidades como enganche entre la defensa y el ataque. Valverde se reserva sus intenciones y el abanico de alternativas se ha visto ampliado con la presencia de Unai López en los entrenamientos. El chaval no está descartado, si bien sobre el papel este no es el partido ideal para un debut en la categoría. El relevo natural sería Beñat, infrautilizado desde hace meses y que ha faltado en alguna sesión al acusar molestias musculares. Con él en la alineación no haría falta retocar otras demarcaciones, un aspecto a considerar.

En la medida de lo posible Valverde está tratando de preservar el once, donde solo suele entrar De Marcos sin que exista una causa de fuerza mayor, ya sea en el lateral o como extremo, por la derecha. El comodín alavés también pudiera estar hoy en la zona ancha, lo cual implicaría que Ander Herrera retrasase su posición. Erik Morán, de corte más defensivo, es otra opción para acompañar a Iturraspe. La elección dependerá del tipo de choque que espera o desea el técnico, al que le gusta que el Athletic imponga de salida un ritmo elevado para ejercer el mando y atacar sin reservas.

En la zaga se registrará el regreso de Aymeric Laporte, ausente ante el Levante por sanción, y lo previsible es que forme pareja con Mikel San José, con quien ha coincidido en un puñado de encuentros, pese al meritorio estreno de Etxeita hace una semana.