Balaídos, campo fetiche para Aduriz
El donostiarra marcó como 'león' en las últimas dos visitas de los rojiblancos al campo del Celta
lezama. "Balaídos me trae buenos recuerdos y ojalá sigan siendo igual de buenos la semana que viene". Son palabras de Aritz Aduriz, pronunciadas en la mañana de ayer en Lezama y que hacen referencia a la inminente visita que rendirán los rojiblancos a un equipo al que el ariete guipuzcoano sabe bien cómo amargar la existencia.
El Celta, el color azul celeste de su camiseta, parece sentar bien al gen goleador del donostiarra, que figura como el último jugador del Athletic capaz de profanar la portería celtiña tanto en San Mamés como en Balaídos. Y es que, además de asomar como el artífice del gol que sirvió para derrocar a los gallegos en el partido de ida del pasado mes de diciembre en San Mamés, Aduriz también puede presumir de haber sido el único goleador rojiblanco en las dos últimas visitas de los leones al feudo celeste. Dos envites con la amenaza del descenso planeando también sobre los bilbainos en los que el guipuzcoano, entonces con el dorsal 23 a la espalda, logró ver portería para dar cuatro valiosos puntos a los rojiblancos.
El primero de aquellos dos encuentros tuvo lugar en la jornada 28 de la temporada 2005-06, con Javier Clemente en el banquillo bilbaino y el Athletic en decimosexta posición igualado a puntos con el Alavés (17º) y el Betis (18º). Los leones, acechados por la sombra del descenso, lograron arrancar un más que valioso triunfo de Balaídos gracias a un solitario tanto del punta donostiarra cuando corría el minuto 6 de juego. Aquella victoria, agónica en fondo y forma, sirvió para que los rojiblancos cogieran aire y mandaran a la lona a un Celta que partía entonces como claro favorito ante los de Clemente. Sin embargo, los 19 puntos de ventaja con los que los celestes afrontaron aquel choque no fueron razón suficiente para amilanar a los rojiblancos, que acabarían sellando la permanencia tras el triunfo a domicilio frente al Deportivo en la penúltima jornada del campeonato doméstico.
El Celta, por su parte, que acabó en sexto lugar obteniendo así un billete para la ya extinta Copa de la UEFA, no pudo hacer lo propio tan solo un año después. Fue la campaña 2006-07 la que supuso el descenso de los de Vigo, que volvieron a sufrir además el espíritu goleador de Aduriz, quien tras sustituir a Ismael Urzaiz en el minuto 59, y antes de abandonar el campo lesionado a dos minutos del final, pudo poner a salvo un punto para el Athletic al igualar en el minuto 69 el tanto inicial de Ángel.
El empate (1-1) con el que se finiquitó el envite, enmarcado dentro de la jornada 26, valió para que los de José Manuel Esnal Mané -entrenador entonces del Athletic- sumaran un punto que resultaría clave a final de temporada. No en vano, los rojiblancos lograron eludir el descenso tras derrocar al Levante en la última jornada con un solo punto de margen sobre los celestes, que cayeron irremediablemente al infierno de la Segunda División.
"Fueron dos años en los que también fuimos allí necesitados de puntos y en el de 2006 logramos vencer 0-1, por lo que esperamos poder repetir victoria el viernes", apuntaba ayer Aduriz, quien tras destacar el valor "moral" del empate del sábado frente al Barcelona, quiso subrayar la relevancia del envite ante el Celta, un partido que puede comenzar a definir "cómo vamos a acabar la temporada, si con tranquilidad o con presión por lograr la permanencia".
Gurpegi, ausente ayer Con el objetivo de sumar de tres en tres y volver a la senda del triunfo ante los de Abel Resino, los leones regresaron ayer a los entrenamientos en las instalaciones de Lezama. La sesión matinal, de recuperación para los que partieron como titulares contra el Barça, contó con la ausencia de Carlos Gurpegi. Galarreta, por su parte, se empleó con los suplentes, mientras que Igor Martínez trabajó bajó las órdenes de Xabi Clemente.