bilbao. El vestuario rojiblanco está enchufado ante el último Athletic-Barça que acogerá el viejo San Mamés. Además de lo simbólico del encuentro, por la historia que hay detrás de los dos contendientes, la clasificación manda. Sobre todo para los locales, algo que Iker Muniain no ocultó en la rueda de prensa que ofreció ayer en Lezama, donde también tuvo tiempo de contestar las palabras que la víspera realizó Andrés Iniesta. El jugador azulgrana, que ha sido pitado por la parroquia bilbaina en sus últimas comparecencias, consideró La Catedral como un campo más, algo que el delantero navarro quiso matizar sin entrar en polémicas con la estrella culé: "Toda persona que está en el mundo del fútbol sabe lo que significa San Mamés, lo que significa jugar aquí, y no hay que darle más explicaciones". Habrá que ver la reacción que tendrá el público esta tarde si Tito Vilanova decide dar entrada al de Fuentealbilla, que en otros estadios de la Liga sí que suele escuchar ovaciones desde las gradas.
Muniain, que volverá a ocupar la banda izquierda del ataque rojiblanco dejando en el banquillo a Ibai Gómez, confió en dedicar una noche especial a la afición ante el último grande que pasará por San Mamés antes de su demolición. Un objetivo que, según indicó, no será tarea fácil ante el potencial del conjunto culé, que pese a salir de goleado de Alemania el pasado martes, se ha mostrado intratable en el campeonato de la regularidad. "Nosotros esperamos despedir a La Catedral como se merece, con un gran partido ante un gran rival como es el Barça", subrayó el jugador rojiblanco, que en los últimos encuentros ha empezado a mostrar un nivel más parecido al que mostró la temporada pasada, en la que fue uno de los jugadores más destacados de la plantilla bilbaina: "Me veo bastante mejor de lo que venía haciendo. Me encuentro mejor físicamente y espero mantener esta línea ascendente".
Ante la posibilidad de que el equipo de Tito Vilanova pueda cantar el alirón tras el choque de hoy -para ello el Real Madrid tiene que perder ante el Atlético de Madrid en el derbi que termina dos horas después-, el 19 del Athletic espera aguar la fiesta a los visitantes: "Espero un Barcelona dolido, con mucha hambre de conseguir ganar en San Mamés. Pueden ser campeones, así que vendrán a por todas. Nosotros esperamos hacer un buen partido y que se les retrase el título de Liga. Te tiene que salir un partido perfecto y eso es lo que vamos a intentar hacer: robarles la pelota, que no se sientan a gusto y que el partido se juegue en su campo".
Al margen del choque de esta tarde, una cita clave, según indicó Muniain, para sumar cuanto antes los puntos que certifiquen la permanencia en Primera, el de la Txantrea fue interpelado sobre su futuro. Un tema sobre el que no hay novedad. Con un contrato que vence en 2015 y con una cláusula de rescisión que oscila entre los 36 y 45 millones de euros, fue claro al respecto: "Estoy muy tranquilo, me quedan dos años de contrato y estoy muy a gusto".
Tito y el ambiente de hoy Desde Barcelona, en la esperada rueda de prensa de Tito Vilanova, el Athletic y La Catedral también tuvieron su hueco. El entrenador culé no escondió que el partido de hoy tiene unas connotaciones diferentes a las habituales, sobre todo para los rojiblancos: "Es un campo especial para todo el mundo por el ambiente que se crea y será el último partido que el Barça juegue allí, aunque eso hace que probablemente sea más especial para ellos. Pero están construyendo el campo nuevo justo al lado y seguro que logran que el ambiente en él sea muy parecido, ya que los grandes ambientes los crean los aficionados".