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Un templo a la medida de Xavi

El catalán, que participó con gusto para el documental de San Mamés, nunca ha perdido en Bilbao

Un templo a la medida de XaviDEIA

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dICEN que nadie, ningún ser humano, luzca la personalidad que luzca y defienda los colores que defienda en la vida, es responsable de sus emociones, pero sí de lo que hace con ellas. Y es que un fugaz silencio, una palabra más alta que otra o un simple gesto pueden hacer saltar por los aires la intención de mantener frío el corazón para dejar desnuda el alma. Algo que no amenaza con sucederle a Xavi Hernández, un enamorado de San Mamés y de su indestructible aroma a fútbol, pero que sí pudo jugar una mala pasada ayer a Andrés Iniesta.

El manchego, sincero en sus palabras y, a buen seguro, plenamente consciente del contenido de su mensaje, dejó correr su lado más natural para airear sus sentimientos más profundos y referirse a la vieja Catedral como solo "un campo más" para él. Curiosamente, sin otros ejemplos del pasado que llevarse a la boca, ha sido ahí, en el terreno de la expresión de las emociones, donde cada uno de los dos campeones mundialistas ha optado por separar sus respectivos caminos para obrar en función de sus sensaciones. Xavi, prestándose sin dudar ni un solo instante para participar en el documental que se graba sobre San Mamés, escenario con el que siempre ha experimentado una unión especial; e Iniesta, dejando clara ayer su indiferencia hacia La Catedral y lo nada especial que le resulta la posibilidad de enfrentarse por última vez al Athletic en el legendario recinto deportivo que pasará a ser historia al término de la presente temporada.

"El partido será más especial para ellos. Para mí es igual ir a un campo que a otro, ir al del Bilbao o al del Atlético de Madrid", afirmó el manchego en la rueda de prensa ofrecida en la Ciudad Condal. Una afirmación que, sin embargo, a nadie se le escapa que viene marcada, condicionada, por los silbidos que el portador del dorsal 8 azulgrana se ha acostumbrado a recibir en Bilbao desde que provocara, a través de unas quejas desmesuradas, la expulsión de Fernando Amorebieta en el envite correspondiente a la quinta jornada de la Liga 2010-11. El gesto del manchego, que no gustó nada a La Catedral por las elevadas dosis de teatro que traía consigo una falta que dejó al Athletic con un hombre menos desde el minuto 34 -el Barcelona acabaría imponiéndose 1-3 a pesar de la expulsión de David Villa a falta de cuatro minutos para el final del partido-, ha planeado desde entonces sobre la figura de un Andrés Iniesta que asoma más alejado que nunca del respeto que presentan entre sí San Mamés y Xavi Hernández.

No en vano, el veterano centrocampista catalán se convirtió en el jugador con más partidos disputados con la camiseta del Barça en La Catedral, de donde no sabe lo que significa salir derrotado en los doce partidos que ha disputado, en los que suma un total de siete victorias y cinco empates.

elogios a san mamés Sí conoce bien, sin embargo, la sensación de salir ovacionado de tamaño escenario deportivo. Y es que Xavi, nacido en Terrasa en 1980, ya fue despedido entre aplausos por la afición rojiblanca durante el partido de ida de la Supercopa de 2009 -tras la final de Copa de ese mismo año frente al Athletic también recibió los aplausos de la afición rojiblanca al dar vuelo a una bandera del Athletic y a una ikurriña-, así como en posteriores compromisos entre rojiblancos y azulgranas. "Estoy muy agradecido a la afición de San Mamés, siempre me han tratado muy bien allí y se llega a poner la piel de gallina con estas cosas", afirmó el propio Xavi en 2011 al referirse a una de las ovaciones recibidas en San Mamés, un templo a la altura de su figura.