bilbao. En la víspera de la primera rueda de prensa de Tito Vilanova tras su regreso de Nueva York, donde el técnico azulgrana acudió en busca de un tratamiento alternativo para su enfermedad -un tumor en la glándula parótida del que fue operado por segunda vez el pasado 20 de diciembre-, el vicepresidente del Barcelona, Josep María Bartomeu, confirmó que el técnico de Bellcaire (Gerona) seguirá una temporada más en el banquillo del Camp Nou y, por lo tanto, cumplirá su segundo año de contrato.
Después del tratamiento al que se sometió en este arranque de año para paliar el tumor que se le había reproducido, existían dudas acerca de si Vilanova estaría o no en condiciones de cumplir su segunda temporada al frente del Barcelona, hecho que no dudó en ratificar ayer el propio Bartomeu en la emisora Catalunya Ràdio. "Creo que ha sido un año difícil para Tito; ha sufrido lo que ha sufrido y, aún así, la gestión ha sido muy buena. El año que viene, Tito Vilanova dirigirá al Barça. Además, tiene contrato", apuntó el vicepresidente azulgrana, quien añadió que "confiamos mucho en él". Una confianza en la capacidad de dirigir la nave culé que Bartomeu volvió a poner de manifiesto a la hora de elogiar el trabajo realizado por el entrenador azulgrana en su primera campaña al frente del Barça. "Ha hecho un trabajo muy bueno; no era fácil hacer esta transición (tras la marcha de Guardiola)", declaró.
un verano movido Además, el directivo anunció que a pesar de la confianza que la junta tiene en la plantilla, el Barcelona llevará a cabo cambios en verano, aunque evitó concretar la dimensión de las altas y bajas relacionadas con la primera plantilla. "Haremos retoques, cambios, porque cada año se tiene que mejorar el equipo. Esto no va a ser como en 2003, cuando veníamos de una etapa en la que el equipo venía de no ganar títulos. Entonces, sí que fue necesario un cambio de ciclo, pero ahora no", señaló Bartomeu dos días antes de que los culés rindan visita al Athletic en una jornada en la que los de Tito Vilanova podrían sellar el título de Liga.
Para ello, además de vencer en San Mamés en un envite que Andrés Iniesta vaticinó como "complicado", debido a la intensidad de la que, según indicó, acostumbran a hacer gala los de Marcelo Bielsa, el Real Madrid debería caer derrotado en su visita al Vicente Calderón.