lezama. El Barcelona, que cayó con estrépito el martes en la Champions, jugará el sábado su último encuentro en el viejo San Mamés. Un partido especial en el que Ander Herrera cree que el Athletic puede sorprender al conjunto de Tito Vilanova.
Tienen que ganar ya. Sí o sí.
Y más viniendo de un buen partido contra el Depor y unos buenos sesenta minutos contra el Madrid en los que solo hemos conseguido un punto. El equipo llega con energía al tramo final de la temporada y tenemos la necesidad de sellar cuanto antes la salvación.
El sábado se miden al Barcelona, un equipo superlativo que viene de sufrir un duro varapalo en la Champions. ¿Es vulnerable este Barça?
Han llegado a las semifinales de la Champions con algunos de sus futbolistas lejos de su mejor momento físico. Pero no creo que el Barcelona sea vulnerable. Los jugadores menos habituales le han hecho sumar muchos puntos esta temporada.
Lo que es seguro es que llegan heridos. Eso les beneficia, ¿o todo lo contrario?
Yo creo que es peor. Cuando acabó el partido me dio la sensación de que ese resultado nos hacía mucho daño. Tienen prácticamente perdida la eliminatoria, por lo que van a querer sellar el título liguero cuanto antes. Aunque por otro lado nos ha venido bien ver el partido para saber que jugando con mucha intensidad podemos hacer que se acuerden de lo de Múnich y, así, poder ganarles.
Habla de recordar... y a uno le viene a la mente la excelencia futbolística del año pasado en San Mamés.
Fue impresionante. Un partido en el que si no fuimos mejores, estuvimos muy cerca de serlo. Fue una pena no haber ganado a un equipo de leyenda, uno de los mejores de la historia. El sábado tenemos una nueva oportunidad, una revancha.
Suele ser habitual escucharle decir que el equipo juega mejor con la soga al cuello. ¿Ahora en qué momento llegan?
En uno peligroso, no lo podemos olvidar. Aunque tenemos cierto margen y el gol average ganado con algunos de los equipos de abajo, creo que con 36 puntos no se ha salvado nadie.
Lo cierto es que el equipo cuando ha tenido que ganar lo ha hecho, o por lo menos no ha perdido.
Estamos capacitados para ello. No nos amedrentamos en los momentos delicados. Al contrario. En Iruñea, sin jugar bien, supimos sufrir y contra el Granada también sucedió algo parecido.
Si se ha dado la cara en esos partidos, ¿cómo explica lo sucedido en otros muchos encuentros?
El fútbol a veces no tiene explicación, tampoco excusas. No quiero buscar excusas ni nada parecido, porque si estamos haciendo una temporada regular tirando a mala ha sido por nuestra culpa única y exclusivamente. Somos los mismos que el año pasado demostramos ser uno de los mejores equipos de Europa. Solo podemos buscar la explicación de que quizá, en momentos determinados, nos hubiera gustado que se hablara más de fútbol que de lo que se ha hecho. Pero creo que no tenemos excusa. El equipo no ha estado a la altura en muchos partidos.
¿Ha sido un problema de relajación?
No creo que sea esa la palabra, porque no nos hemos relajado. Sí qué es cierto que ha habido momentos en los que hemos podido descentrarnos. Las relaciones del club con el míster al principio de temporada, lo sucedido con algunos jugadores... Mentiría si dijese que el entorno no influye, pero como a cualquier trabajador. Aunque tampoco debe ser excusa, porque si somos profesionales es para superar situaciones de este estilo. Sí creo que en momentos determinados, aunque hayamos querido, no hemos sabido aparcarlos. No ha sido por intención, sino porque no hemos sabido hacerlo.
¿Sienten que están en deuda con la afición?
Por supuesto, por todo el cariño y el apoyo que nos dan. Ha dado igual que jugásemos entre semana o en fin de semana, siempre han estado ahí.
Es una afición que tiene una paciencia infinita.
Sin ninguna duda. La afición del Athletic es especial por el sentimiento de pertenencia, por hacernos creer que somos su prolongación. Si algo tenemos es que muchos de nosotros, antes de ser futbolistas, hemos sido hinchas de este equipo. Además de paciencia, creo que tienen un amor especial hacia el club.
Pero también les han caído palos.
Y totalmente merecidos. Si no recibiéramos palos no valoraríamos las alabanzas y las ovaciones cuando nos las dan. Tenemos que aceptar las críticas porque han sido merecidas. Creo que la afición es demasiado positiva vistos los partidos que hemos hecho.
Usted fue señalado por una gran parte del público por no haber pasado por el quirófano en verano. ¿Cómo vivió todo aquello?
Yo tenía la conciencia tranquila y la sigo teniendo. Acabé la temporada y en el mes de vacaciones no sufrí ningún dolor. Estando con la selección olímpica fue cuando me remitieron las molestias. Si durante el verano las hubiese tenido no habría ido a los Juegos Olímpicos. Pero, tanto en el mes de vacaciones como en las dos semanas de entrenamiento que hice con el Athletic antes de ir a Inglaterra, todo estaba correcto.
Pensándolo fríamente, ¿volvería a actuar de la misma manera?
Si se hubiera dado la misma situación, que era no tener molestias, por supuesto. ¿Cómo me iba a operar de algo de lo que no tenía ningún dolor? Acepto las críticas que recibí porque la afición siempre se ha portado muy bien conmigo y me han demostrado su cariño. Es normal que a la gente le duela que no juegues con su equipo por una operación, pero no me operé por no sentir dolor.
No se arrepiente.
No, porque insisto en que durante el verano no tuve molestias. Si después de la final de Copa hubiese tenido dolores, no habría dudado en pasar por el quirófano, pero no fue así.
¿Qué hizo para aislarse de las críticas?
No leer y escuchar ciertas cosas. Uno se escuda en la gente más cercana y mi entorno sabía que yo no tenía dolores.
Bielsa también estuvo en el disparadero después de las desavenencias con la directiva. ¿Cómo fue su reacción?
Él nunca ha decaído. Su forma de salir de los momentos difíciles es trabajar, trabajar y trabajar. No busca excusas ni reclamos y está dispuesto a muchas cosas. Algo muy bueno que ha hecho este año ha sido el cambio de dinámicas. Nos hemos concentrado menos, nos ha venido un monologuista, un mago... Son acciones que hacen al equipo dispersarse. Se le podrán achacar muchas cosas, pero nunca que no haya intentado cambiar las dinámicas.
¿Dan por hecho que no seguirá?
Cada uno tenemos nuestro pensamiento. A estas alturas de temporada el año pasado también pensábamos que no seguiría, pero al final lo hizo. No me decanto por ninguna opción, no me mojo. Pienso que hay que disfrutar del momento, por lo que pueda pasar. Aprovechar las seis jornadas que nos quedan con él, porque cuando no esté nos acordaremos de lo que hemos vivido. Si sigue, fenomenal. Y si no, el club buscará lo que más le convenga.
Habla de momentos buenos con él, pero también han vivido situaciones extrañas, como alguna que otra bronca sonada con varios futbolistas.
Él es una persona enormemente exigente. Trabajador, insistente... Creo que es ideal para una plantilla joven, como se vio el año pasado. Claro que ha habido momentos difíciles, pero si algo bueno tiene Marcelo es que es frontal. Si lo estás haciendo bien, te felicita; y si hay algo de ti que no le gusta, por mínimo que sea, también te lo va a decir. Es una persona que te mira a los ojos, que no puede callarse si estás haciendo algo mal. Es algo buenísimo.
¿Puede que esa exigencia haya sido motivo para que la gente abandone la nave o la quiera abandonar?
No creo que la exigencia haya hecho a la gente replantearse su futuro en el Athletic, más que nada porque los entrenadores pasan y llegan otros. Además, eso hablaría muy mal de ellos, de los que se van.
Josu Urrutia ha comentado en más de una ocasión que la máxima aspiración de un futbolista que esté en el Athletic ha de ser la de continuar aquí. Usted parece que comparte esa idea, pero también entiende las posturas de Llorente y Amorebieta.
Yo respeto todo tipo de pensamientos. Lo que sí es cierto es que para un club es bueno lo que piensa el presidente. El Athletic ha tomado decisiones este año que son fortificantes para el futuro. Para mí, el hecho de primar el aspecto deportivo por encima del económico fue algo que va a ser muy referencial para todos los futbolistas que estamos en el Athletic, como por ejemplo no haber negociado por Javi Martínez.
Hablemos de cosas más positivas. El equipo ha recuperado una buena imagen.
Sí, creo que llegamos bien en muchos aspectos, aunque no en la clasificación. No hemos estado tan finos como el año pasado pero, por ejemplo, en el partido contra el Depor dimos síntomas muy buenos.
Desde fuera se tiene la sensación de que se hacen muchas cosas bien pero siempre falla algo. Lo fue la defensa durante gran parte de la temporada y ahora el turno le ha llegado a la delantera.
Siempre ha faltado la pieza del puzle que ha impedido que estemos en una situación mejor. Estoy de acuerdo con Marcelo en que si ponemos todos los partidos de la temporada hemos merecido más puntos de los que tenemos. No obviamos que ante Osasuna o Valencia no los merecimos, pero si ponemos una balanza, deberíamos estar más arriba.
Lo bueno es que dependen de ustedes para sellar la permanencia.
Sin estar en una situación buena, pues es peligrosa, aunque no dramática, el equipo depende de sí mismo y da muestras de poder solventar esto lo antes posible.
Usted ya sabe lo que es pasarlo mal por evitar el descenso. Ahora parece que la historia se repite. ¿Qué ha aprendido?
Creo que este año he avanzado en el aspecto personal. Aprendí mucho de las dos temporadas en Primera con el Zaragoza y también me sirvieron para fortalecerme. He dado un paso al frente dentro del equipo y creo que he ayudado a mis compañeros en el apartado anímico, como hicieron conmigo en su momento.
En lo futbolístico, ¿ha notado que está lejos de su nivel, que podía haber rendido mejor?
No. Estoy satisfecho del nivel que estoy dando esta temporada. Aunque sí es cierto que tengo aspectos que mejorar, sobre todo de cara a gol.
Pero está perdiendo más balones que la temporada pasada.
Ahora quizá tengo más peso a la hora de sacar el balón jugado desde atrás y por eso puede que cometa más errores y pierda más balones.
Queda poco para que concluya la temporada. ¿Hay que hacer borrón y cuenta nueva?
En primer lugar, salvarnos. Luego, una vez que termine la temporada, el club será el que tenga que trabajar en los nuevos proyectos. Pero creo que cometeríamos un error si ya, con 36 puntos, comenzamos a pensar en la próxima campaña, porque de momento estamos en una situación peligrosa.