BILBAO. Por segundo año ha tenido que abrirse paso para figurar con asiduidad en las alineaciones de Bielsa. Fue el cuarto central en minutos jugados durante la pasada campaña y en la actual ya es el primero si se descuenta lo que Mikel San José ha sumado como centrocampista. Borja Ekiza sigue asentándose en la categoría y asegura que tiene hambre de partidos. De hecho, no quiere que la Liga acabe.

Los dos últimos resultados tranquilizan bastante.

Hay que decir que queremos seguir sumando, no podemos volvernos locos y pensar que el trabajo ya está hecho. El objetivo es volver a ganar antes del parón del campeonato y dejar la zona de descenso más alejada.

En cambio, no tranquiliza tanto la forma en que se consiguieron. Esto de cara a próximos partidos no invita a pensar en clave positiva. Han ganado pero no haciendo las cosas como les gustaría, tal y como ha admitido Bielsa.

Tenemos unas señas de identidad, nuestro patrón es el carácter ofensivo que siempre queremos darle al juego. En el partido de Osasuna tuvimos que adaptarnos a su pauta, la de un equipo duro que sabe jugar en su campo, donde a todos los visitantes les cuesta. Y ante un muy buen equipo como es el Valencia, pienso que en la primera parte imprimimos nuestro sello y en la segunda hay que tener en cuenta que ellos también están en el campo y a raíz del gol tuvieron que apretar más. Nosotros tiramos de oficio y amarramos los puntos. Era necesario ganar y jugamos un fútbol más práctico.

A lo mejor ha hecho una lectura muy generosa del día del Valencia, pues ellos tuvieron doce llegadas en la segunda parte por dos del Athletic.

No estoy de acuerdo. Tuvieron sus ocasiones, pero el dominio fue alterno y en la primera parte nosotros fuimos mejores, así que?

Vale. El Sadar es un campo peculiar y el del Getafe, ¿cómo lo describiría?

No sabría decir, pero ahí están las estadísticas, nunca hemos ganado allí. Esperamos cambiar esa dinámica y aprovechar la inercia que llevamos con los últimos resultados, que nos han venido muy bien para quitarnos presión. Intentaremos ganar.

¿Qué opinión le merece el rival de mañana?

Es un bloque muy sólido, con jugadores que conocen muy bien lo que es la Primera División. Va a ser complicado, pero somos un equipo que creemos en nosotros.

La marcha del equipo está en buena medida condicionada por el alto número de goles que concede. Ustedes, los defensas, quedan señalados por ello.

La idea que transmite el míster es clara: atacamos con un número elevado de jugadores y se trata de acabar las jugadas. Es cierto que en las contras sufrimos con las marcas al hombre y con el hecho de que hay mucho campo que cubrir. Es inevitable que con el número de goles que hemos encajado se mire a la defensa, pero esto es un equipo y defendemos y atacamos todos. Si los del resto de las líneas no defienden, los rivales nos llegan más sueltos y si todos no colaboramos en la creación, no tenemos oportunidades. No hay más.

Pese a que no les ha ido nada bien desde el verano, no han modificado nada, ningún retoque táctico, han seguido con la misma idea.

Desde el año pasado la idea del míster es una, la misma, con la diferencia de que este año las cosas no salen tan bien. Será cuestión de tiempo que salgan mejor.

¿Tiempo? No queda mucho para enmendarse.

Bueno, lo que quede.

Lo que nadie puede negar es que trabajan a destajo en Lezama cada día.

Yo diría que incluso más porque, ante la falta de frutos, Bielsa cree que la solución es esa: trabajar más todavía. La suya es una metodología que es nueva para nosotros y el año pasado nos fue muy bien, así que no había motivos para cambiar. Trabajamos los mismos conceptos, hacemos los mismos movimientos, pero quizás sea cierto que los rivales este año nos conocen mejor.

Se ha perdido el efecto sorpresa provocado porque el Athletic pasó de hacer un tipo de juego a otro que no tenía nada que ver. Este año repiten propuesta.

Sí, es así. El cambio de estilo respecto a lo que hacíamos con el entrenador anterior lo asimilamos muy bien y a los rivales les cogió por sorpresa; no sabían cómo cogernos, cómo frenarnos. Ahora ya nos tienen muy estudiados.

Pero esa no será la causa de sus problemas. Es decir, aparte de que les hayan cogido la medida, el equipo no ha estado nada afortunado.

En ese aspecto estoy de acuerdo, a mí no me gusta echar la culpa de lo que estamos viviendo a nadie, por ejemplo a los rivales. En el cómputo general creo que hay más errores nuestros que aciertos de los rivales.

¿Quién iba a pensar en que el pasado reciente y el presente serían como el blanco y el negro?

Sería engañarnos decir que la situación vivida este año, con todos los acontecimientos que ha habido, no ha afectado al equipo y a la institución. Pero los jugadores somos profesionales, ya hemos superado todo eso y estamos muy centrados en los partidos.

Pues ya les ha costado porque son muchos meses de rendimiento irregular, de hecho viéndoles los últimos partidos no parece que hayan dejado atrás ese cúmulo de asuntos extradeportivos.

La realidad es que desde el primer día hemos querido aparcar los problemas y estar concentrados en el fútbol y pienso que así ha sido, nadie está pensando en estos temas cuando sale al campo a jugar el partido, ni siquiera durante la semana, pero mucho menos cuando llega el fin de semana, pero el juego no nos ha acompañado, no nos salían las cosas. Espero que con estas dos victorias tan trabajadas y tan trascendentales, todo vaya mejor.

Desde fuera cuesta creer que han estado concentrados, no transmitían eso.

Es como todo, si no lo vives desde dentro?

Satisfacción es un sentimiento que no cabe encontrar este año en la caseta del Athletic.

Es evidente, los números hablan por sí solos, todos podemos dar mucho más.

¿Qué opina de su temporada?

Comenzó con altibajos: entraba, salía, trataba de afianzarme y cuando lo logré tuve la lesión por la entrada de Cebolla Rodríguez. Fue una acción por la que a él le cayó una tarjeta amarilla y a mí un mes de baja, un mes fuera del equipo, por lo que tuve que volver a trabajar muy duro. Reaparecí un rato en Iruñea y el otro día tuve el partido completo. Estoy contento ahora.

¿Con qué expectativas afrontó la temporada vigente, sobre todo a raíz de la marcha de uno de los centrales, un competidor directo?

Del año pasado tengo el recuerdo de que lo jugué todo en la parte final de la temporada, incluso la final de Copa. En cierta manera creo que me gané la confianza del míster, pero él se fija en el trabajo diario de cada uno. Así que al empezar la nueva temporada partía de cero, como los demás, pero tenía esa referencia de que con constancia en el trabajo podía hacerme un hueco y me he aplicado para poder estar en el once. Ahora disfruto de minutos. Antes de la lesión llevaba ocho partidos seguidos y he vuelto a jugar. Yo no me voy a conformar con lo que he hecho hasta ahora.

¿Le toman el pelo en la caseta porque solo dejan la portería a cero cuando juega usted?

No.

Estar recibiendo tantos goles, muchos fácilmente evitables, puede convertirse en una obsesión y mediatizar el rendimiento defensivo.

Somos un equipo que arriesgamos mucho porque queremos jugar en todos los espacios del campo. Esto implica un riesgo, una pérdida significa peligro, pero es por lo que apostamos. En el fútbol, se ve más el fallo del defensa porque cuesta un gol. El delantero, si falla, puede meter la siguiente.

Los defensas han recibido críticas, pero la palma se la ha llevado el portero, objeto de un trato que en ocasiones ha dejado bastante que desear.

Gorka es una persona muy fuerte, con una mentalidad muy sólida, que ha aguantado los palos que le han dado como pocos lo harían. Y encima ha sido capaz de rehacerse, de tener las actuaciones que ha tenido en los dos últimos partidos y darle puntos al equipo. Creo que hay que ensalzar su figura por esa capacidad suya para volver a jugar con esa fuerza, con ese ímpetu. Hay que ser muy duro para no fallar, pero más para superarlo si lo haces.

Estará deseando que la temporada acabe cuanto antes.

No, yo lo que quiero es jugar partidos.

¿Lo dice en serio?

En serio. Me gusta disfrutar de cada partido que tenemos y espero que la temporada tenga un buen final, pero no quiero que se termine.

¿A qué le llama un buen final de temporada?

Soy partidario de ir partido a partido y poner metas cortas. En este caso sería ganarle al Getafe y a ver si luego hacemos lo mismo con el Granada. Eso nos daría mucha confianza para seguir.

Quedan dos meses y medio de Liga. ¿Piensa más allá de esa fecha, tiene tiempo o ganas de proyectar algo de cara a la campaña siguiente?

Es cierto que a nadie le gustan las situaciones difíciles, pero te fortalecen. Si has jugado con presión por la amenaza del descenso, cuando luego juegues por objetivos más atractivos seguro que estás más suelto. El hecho de haber vivido este año nos va a hacer crecer como futbolistas, pero hay que intentar que no vuelva a pasar, que no se repita. El equipo está tranquilo, nos miramos a la cara en el vestuario y vemos que hay equipo, que vamos a sacar esto adelante.

¿Qué le ha llegado del entorno estos meses, qué le ha transmitido la gente en la calle?

Para el aficionado esto que ha pasado no es bueno, pero le diría que confíe en nosotros.

¿Qué opina de que las críticas sean más benévolas con el entrenador que con ustedes?

La gente opina, igual que la prensa, pero lo importante es que nosotros somos una piña, que recibamos palos los jugadores o el entrenador hace que nos juntemos todavía más y nos demos más apoyo.