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Menos ruido del esperado

San Mamés vivió un ambiente más relajado del esperado en la primera visita de un equipo israelí En los fondos se exhibieron banderas palestinas

Menos ruido del esperadoO.Martínez

LA UEFA Europa League regresó a San Mamés envuelta en un mar de dudas, por el desconcierto de cómo iba a ser la reacción de la grada ante dos temas tan quisquillosos, como el regreso de Fernando Llorente a La Catedral después de que hace varias semanas le comunicase a Josu Urrutia su deseo de no prolongar el contrato que le une al Athletic y que expira el próximo 30 de junio; y por otro lado, la polémica que trae intrínseca la aparición de un conjunto israelí en sus partidos por el Viejo Continente, como consecuencia de sus problemas con la vecina Palestina. Demasiadas cuestiones para el estreno europeo del conjunto rojiblanco ante el débil Hapoel Kiryat Shmona, que debutaba en una fase de grupos de la Europa League y que rascó un empate ante el Athletic gracias a un gol de rebote.

Pese al alarmismo creado en torno al partido, en parte motivado por la normativa de la UEFA, que prohibe la exhibición de consignas políticas desde el graderío, pero también por el apercibimiento de cierre que se eleva sobre el arco de San Mamés tras los incidentes registrados en 2010 durante la visita del Anderlecht belga a Bilbao, la cosa no pasó a mayores, a pesar de que en ambos fondos, especialmente en el Norte, sí hubo varias banderas palestinas y gritos a favor de dicho territorio. Además, en algunos instantes en ese mismo graderío, se desplegó una pancarta en apoyo a Palestina.

De quien apenas hubo rastro fue de los 30 seguidores llegados desde Israel -dato proporcionado por el club de Ibaigane horas antes del inicio del choque por medio de su página web-, que no se dejaron ver en los aledaños de La Catedral. Tampoco en sus entrañas, donde la Tribuna Sur Baja, lugar designado por el Athletic para la ubicación de las hinchadas rivales en los encuentros internacionales, presentaba una imagen desoladora por la ausencia de seguidores del Hapoel Kiryat Shmona.

Lo que sí se pudo apreciar en el interior fue un incremento de la seguridad, especialmente en el palco, uno de los lugares más custodiados. Otra de las novedades con respecto a los encuentros disputados por el Athletic como local, fue la tarea conjunta que realizaron los txapelgorris y la seguridad privada contratada por el club, pues unos y otros se situaron en el hueco que queda entre la grada y el terreno de juego, un lugar en el que habitualmente solo suelen estar vigilantes los segundos, además de los distintos medios gráficos y los recogepelotas.

TRANQUILIDAD EN LOS ALEDAÑOS En el exterior de San Mamés, a pesar de que había convocada una protesta contra Israel, el ambiente estuvo relajado. Se repartieron varias pegatinas en apoyo al territorio palestino, pero no se registró incidente alguno. El dispositivo de seguridad desplegado por la Er-tzaintza fue el habitual de los encuentros europeos, pese al alarmismo que había generado la llegada del conjunto israelí a Bilbao.