bilbao. Mikel Rico es un jugador que se muestra a pecho descubierto. Es un libro abierto en el césped, una versión que le ha llevado a convertirse en una de las referencias del Granada, que consumó el objetivo de la permanencia en la Liga BBVA, y en uno de los futbolistas a los que ha seguido el Athletic. Los informes que maneja el club rojiblanco sobre el de Arrigorriaga desvelan puntos positivos, pero la dirección deportiva de la entidad no contempla su fichaje como una prioridad, pese a informaciones que apuntan a una operación que estaría ya madurada.

El propio Mikel Rico, de 27 años de edad, se ha encargado de reiterar su desconocimiento sobre un supuesto interés del Athletic por hacerse con sus servicios, aunque el centrocampista vizcaino, que tan buenas prestaciones ofreció en los dos duelos ligueros del Granada ante el conjunto de Bielsa (0-1 en San Mamés, y 2-2 en Los Cármenes), se mantiene a la espera: "Lo único que sé es a través de los medios de comunicación. Ni a mí ni a mi representante nos ha llegado ninguna comunicación por parte del Athletic. Todo el mundo sabe que soy del Athletic y si surge la posibilidad de ir al Athletic, me gustaría que se hiciera realidad".

Se trata de un deseo, según ha reconocido el jugador, pero la última palabra la tiene el Athletic, que no ha realizado movimiento alguno, por lo menos de forma institucional. El club rojiblanco dispone de datos positivos sobre Mikel Rico, que se remontan incluso a más de dos atrás, cuando el vizcaino militaba en el Huesca, de la Liga Adelante. Entonces, Miguel de Andrés, ojeador del Athletic, le siguió en varios encuentros y dejó buenos informes en Lezama, pero Joaquín Caparrós, entrenador de los leones por aquellas fechas, no dio vía libre a su fichaje.

Aquella operación, en caso de que se hubiera realizado, le habría supuesto al Athletic una inversión de medio millón de euros, una especie de low cost. La entidad bilbaina, no obstante, no decidió reclutar en 2010 a Mikel Rico, por el que sí apostó, en cambio, el Granada, al que el traspaso le salió por 600.000 euros, una cantidad modesta por un futbolista cuya cotización en el mercado ha subido como la espuma, hasta el punto de que el club presidido por Quique Pina pide por el vizcaino un mínimo de cuatro millones de euros.

sin indicios Precisamente, Mikel Rico renovó el pasado 16 de febrero su contrato con el Granada hasta el 30 de junio de 2015, momento en que tenía que hacer frente a su futuro. Su actual club volvió apostar fuerte por el de Arrigorriaga, objeto de rumores mediáticos pero que continuaba sin tener noticias del Athletic, consciente de que las limitaciones de su mercado causan esas noticias sobre jugadores fichables.

El nombre de Mikel Rico ha sonado reiteradamente en las últimas fechas en la órbita del Athletic, aunque en Ibaigane aseguran que no se ha producido movimiento alguno en torno al centrocampista del Almería, al que José María Amorrortu le conoce de su etapa en el juvenil del Basconia, si bien nunca estuvo ligado a la disciplina del conjunto rojiblanco.

Marcelo Bielsa ha destacado las cualidades de Mikel Rico, un futbolista que ha sorprendido en su estreno en Primera División, pero su fichaje no es una prioridad. Sobre todo porque en la actual plantilla ya cuenta con jugadores de perfil similar y que ejercen en la medular por delante de la defensa, como es el caso de Ander Iturraspe, Javi Martínez, Carlos Gurpegi e incluso Óscar de Marcos, quizá el hombre al que el rosarino ha detectado una llamativa polivalencia.

El Athletic, además, no está dispuesto a efectuar un importante desembolso por el aún jugador nazarí. Quique Pina, presidente del Granada, no solo se ha remitido a la cláusula de rescisión del contrato de Mikel Rico, de once millones de euros, sino que la semana pasada tiró de contundencia, por lo menos en clave interna, con sus impactantes declaraciones: "Por cuatro millones no vendo ni una pierna de Mikel Rico".

El de Arrigorriaga, mientras, se mantiene a la espera de acontecimientos, aunque a día de hoy su futuro está ligado al Granada, donde se ha convertido en una referencia de los éxitos del equipo andaluz en los dos últimos años. Mikel Rico, un jugador trabajador y accesible fuera del césped, no oculta su corazón rojiblanco, pero como profesional se debe a los intereses del Granada, el club que le ha puesto en primer línea informativa.