bilbao. La Junta Directiva lo ha dejado claro en las reuniones que ha mantenido en Ibaigane con su red de ojeadores que mantiene en nómina fuera de Bizkaia. La consigna es directa: "mayor agresividad" para captar talentos para la cantera rojiblanca y evitar que fichen por otros clubes. Una política que reafirmó incluso la actual cúpula de Lezama el pasado 28 de septiembre. El objetivo radica en evitar fugas de jóvenes que apuntan maneras para que en un futuro den el salto al primer equipo. Por ello, el club ha apuntalado en los últimos meses su equipo de observadores, que se elevan a once dentro de su proyecto externo.

Gran parte de este capital humano se ubica en Gipuzkoa, pese a que el Athletic no cuenta con ningún club convenido en este Territorio Histórico. Cuatro son los profesionales que ejercen para la entidad rojblanca. Se trata de Estanis Argote, uno de los jugadores emblema del último Athletic campeón, José María Bengoetxea, también ex jugador rojiblanco, Mikel Busto e Ion Aiestaran, que comparte además labores de captación en Iparralde en coordinación con Laurent Strzelzak, encargado de la Unidad de Tecnificación de Baiona y bien conocedor del fútbol base al otro lado de la muga.

La temporada pasada el trabajo de la conexión guipuzcoana tuvo sus frutos, sobre todo a la hora de pescar en Zubieta, desde donde llegaron a Lezama hasta seis jugadores, entre ellos Mikel Balenziaga, hoy en día cedido en el Numancia. De aquellos, siguen como rojiblancos Haritz Borda, Iker Seguín (Bilbao Athletic), Sergio Domínguez (Juvenil División de Honor) y Martín Bengoa (Cadete Liga Vasca), mientras que Jon Gorrotxategi sólo duró una campaña en el Basconia para recalar el pasado verano en el Eibar B. Esta campaña, incluso, han reclutado a otros dos valores de la Real Sociedad, el meta Urtzi Iturrioz (Bilbao Athletic) y Álvaro Hernando (Basconia). De Iparralde, además, proceden este curso cinco jugadores que militan en los dos equipos cadetes rojiblancos: Alexis Carvalho, Julien Gutierrez, Aymeric Laporte (Liga Vasca), Nicolas Coubard y Maecky Lubrano (División de Honor).

Tomás Balbas y Andrés Garai son los embajadores rojiblancos en Araba, con trabajo extra a la hora de gestionar la Unidad de Tecnificación que funciona en el seno del Aurrera de Vitoria, un club que mima su fútbol base. A estos dos habituales, se ha sumado en las últimas semanas Eduardo García, hermano del ex jugador de la Real Sociedad Gerardo, responsable también de la Unidad de Tecnificación de Oion, que presenta la novedad de ampliar su campo de actuación en La Rioja, ya que ha recibido el encargo de seguir a jugadores de clubes como el Comillas, Berceo, Villegas o Cenicero, con buenas relaciones con el Athletic pese a no tener firmado ningún tipo de filiación. Los ojeadores en Araba ya pasaron informes rotundos sobre Óscar de Marcos, que ha sorprendido en sus primeras comparecencias en el primer equipo. Iker Villanueva, que procede del Alavés, es el último producto para el Infantil B.

órbita navarra El Athletic ha sacado en los últimos tiempos un rédito interesante de los jugadores nacidos en Nafarroa. Iker Muniain es la última referencia a seguir. Criado en la Chantrea, un club convenido históricamente con la entidad de Ibaigane, se ha convertido en la nueva sensación de la familia rojiblanca. La entidad de este populoso barrio de Iruñea, además, gestiona una Unidad de Tecnificación con un perfil diferente a las demás, ya que es el propio conjunto navarro el que pone el soporte técnico sin personal de Lezama.

Félix Burgi es el responsable de captación en el área de Iruñea, Kike Mayayo ejerce en lo que el Athletic ha denominado como Ribera Media, mientras que Juan Carlos Segura lo hace en la considerada como Zona Sur, donde también se encarga de llevar las riendas de la Unidad de Tecnificación de Cascante, una escuela con la que el Athletic quiere ganar terreno a Osasuna, que se ha quedado con el consuelo de rescatar para su causa al Peña Sport.

Esa política "agresiva" de la que habla la Junta Directiva se enfoca a reclutar en el futuro a un nuevo Fernando Llorente, aunque de esta parte de Nafarroa ya han recalado en Lezama en años anteriores Iván Miñes (Basconia) y Néstor Salinas (Juvenil Liga Nacional). El último en llegar es el cadete Sergio Amadoz, al que pretendía Osasuna.