La vicelehendakari primera y consejera de Cultura y Política Lingüística Ibone Bengoetxea ha reivindicado hoy en Venecia la cultura como una herramienta de libertad, identidad y defensa de los valores democráticos, en el acto institucional celebrado en la Scuola Grande San Giovanni Evangelista, coincidiendo con el 50 aniversario de la primera presencia vasca en la Bienal.
Bengoetxea ha dado inicio a la agenda institucional en Venecia con el proyecto “I Baschi allá Bienale”. Durante su intervención, ha subrayado que aquello que define a un pueblo es su capacidad de expresar su identidad y su voz propia, situando el euskera como eje central de esa expresión colectiva.
1936, 1976 y 2026
En este sentido, ha defendido que la cultura no solo refleja una sociedad, sino que contribuye a construirla, y ha advertido de que valores como la paz, los derechos humanos, la democracia y la justicia social “no están garantizados”, sino que deben ser defendidos cada día.
Bengoetxea, ha enmarcado su intervención en un recorrido histórico que conecta tres momentos clave —1936, 1976 y 2026—, poniendo en valor el legado de quienes, en contextos adversos, defendieron la libertad, la democracia y el autogobierno. Una continuidad que hoy asume una nueva generación con la misma convicción y responsabilidad.
Consolidar la presencia internacional de Euskadi
En este contexto, ha anunciado el objetivo estratégico del Gobierno Vasco de consolidar la presencia internacional de Euskadi en la Bienal de Venecia: “Estamos trabajando para que Euskadi tenga un espacio propio en la Bienal a partir de 2028. Esperamos conseguirlo”. Un paso que permitiría proyectar de forma continuada la creación artística vasca en uno de los principales escaparates culturales del mundo.
Mirada a la memoria
El encuentro ha incorporado también una mirada a la memoria, recordando que fue en este mismo espacio donde, en 1976, la cultura se convirtió en una forma de defender la libertad. “Hace 50 años, en este mismo lugar, la cultura se convirtió en una forma de defender la libertad. Hoy volvemos para reafirmar esa misma voluntad”.
En aquel contexto, marcado por la ausencia de libertades, artistas y referentes culturales vascos llevaron a Venecia la voz de un pueblo, haciendo visible la ikurriña —entonces prohibida— y utilizando el arte como vehículo de expresión democrática y afirmación colectiva.
Cincuenta años después, el acto ha querido reconocer a quienes protagonizaron aquel momento y a sus familias, hoy parte viva de esa memoria. Su presencia ha permitido establecer un vínculo entre generaciones y reforzar la continuidad de un legado cultural y democrático que sigue proyectándose en la actualidad.
Agentes internacionales y del mundo del arte
El encuentro que ha reunido a agentes clave del ecosistema cultural vasco en un contexto internacional de primer nivel entre los que destacan Beatriz Herráez, directora de Artium Museoa; Miren Arzalluz, directora del Museo Guggenheim Bilbao; Edurne Ormazabal directora de Tabakalera; así como artistas participantes en el proyecto (Jose María Zabala, Damaris Pan, Mari Puri Herrero, el colectivo TRIPAK) o familiares de protagonistas de la Bienal de 1976. También han asistido representantes de instituciones culturales internacionales.
Por parte del Gobierno Vasco han estado presentes el director de Acción Exterior Ander Caballero y la directora de Etxepare Euskal Institutua, Irene Larraza.