¿Y si una simple imagen del ojo pudiera predecir el avance del Parkinson antes de que los síntomas motores aparezcan? Esta es la premisa de Begipark, uno de los proyectos que los institutos Biobizkaia, Biogipuzkoa y Bioaraba desarrollan actualmente. Gracias a una prueba de imagen de retina rápida y no invasiva, los investigadores vascos han logrado identificar señales de procesos neurodegenerativos en el cerebro, permitiendo un diagnóstico más temprano y preciso.

Begipark es uno de los 65 proyectos y estudios clínicos que desarrollan Osakidetza y sus institutos de investigación sanitaria sobre el Parkinson, la segunda enfermedad neurodegenerativa más frecuente tras el Alzheimer. En Euskadi, 10.000 personas sufren esta enfermedad neurodegenerativa progresiva y discapacitante, cuyos síntomas más frecuentes son los motores, que incluyen lentitud en los movimientos voluntarios, rigidez, temblor de reposo y alteración de la deambulación. El deterioro cognitivo también está presente, ya que se estima que más del 30 % de las y los pacientes desarrollan una demencia. El año pasado se diagnosticaron en Euskadi 1.190 nuevos casos.

Día del Parkinson

Así lo ha explicado Osakidetza con motivo del Día Mundial del Parkinson, enfermedad para la que aún no existe cura alguna. Inicialmente, esta patología se trata con fármacos que ayudan al cerebro a paliar la pérdida de neuronas; son muy efectivos y logran una mejoría notable. Sin embargo, con el paso del tiempo y la acumulación de la pérdida neuronal, surgen las complicaciones.

Según ha informado el Departamento de Salud, la red de salud pública vasca ha desplegado una estrategia de ataque desde tres frentes tecnológicos y científicos. Por un lado, en Biobizkaia se trabaja con Inteligencia Artificial. Sus equipos de investigación utilizan algoritmos y herramientas digitales para crear una medicina personalizada que detecte las variantes más agresivas de la enfermedad. En Bioaraba, la clave está en el intestino. La investigación tiene un enfoque innovador y multidisciplinar sobre el papel de la microbiota intestinal, tanto en pacientes como en portadores asintomáticos. También se desarrollan iniciativas para incorporar nuevas tecnologías en la identificación de biomarcadores en el contexto de la cirugía de estimulación cerebral profunda. Las terapias del futuro centran la labor de Biogipuzkoa. Los proyectos que se desarrollan en este centro unen la actividad de los clínicos con los investigadores para intentar explicar los mecanismos fisiopatológicos implicados en el Parkinson, con el objetivo de diseñar y proporcionar al sistema sanitario terapias modificadoras de su curso evolutivo.

La edad de inicio habitual suele estar por encima de los 55 años y es más frecuente en los hombres que en las mujeres. La incidencia de la enfermedad es de 8 a 18 personas por cada 100.000 habitantes. En Euskadi la prevalencia, según grupos de edad de la población, es de 0,4 % (65-74 años), 4,7 % (75-84 años) y 2,9 % (más de 85 años).

Las características clínicas y prevalencia del párkinson no difieren significativamente de las del resto del mundo o del Estado, con la excepción de la existencia en Euskadi de la denominada «mutación vasca» en el gen de la dardarina (LRRK2), que está presente hasta en el 50 % de los casos familiares en ciertos municipios de Gipuzkoa. Con motivo del Día Mundial del Parkinson, Biobizkaia ha organizado, el próximo 20 de abril, la jornada ‘Vivir con la enfermedad de Parkinson’, dirigida a las y los pacientes y sus familiares