Osakidetza lidera el primer proyecto de investigación que utilizará el superordenador cuántico de IBM (Donostia) para acelerar el desarrollo de futuros fármacos para tratar el Alzheimer. Los investigadores Ibai Diez, Asier Erramuzpe, Ivan Carcamo y Jesús M. Cortés, del grupo de Neuroimagen Computacional de Biobizkaia, serán los arquitectos de una nueva frontera médica, al asumir el reto que hasta hace poco parecía ciencia ficción: enseñar a un ordenador cuántico a entender la caótica red de miles de genes y procesos biológicos que desencadenan el Alzheimer. Hasta hoy, investigar esta enfermedad neurodegenerativa era como intentar resolver un puzle de miles de millones de piezas en constante movimiento que satura a los procesadores tradicionales. Donde los supercomputadores actuales se quedan sin aliento tras días de cálculos, la computación cuántica podría llevar la biomedicina a una nueva dimensión. Es, en esencia, pasar de buscar una aguja en un pajar a tener un imán que la detecta al instante.
Este proyecto de vanguardia es fruto de una alianza estratégica internacional entre Basque Quantum, el Departamento de Salud —a través de su Instituto de Investigación Sanitaria Biobizkaia—, Osakidetza e IBM Cleveland Clinic. Se trata de la primera investigación sanitaria en Euskadi que aplicará computación cuántica para identificar nuevas dianas terapéuticas, claves en el desarrollo de futuros fármacos para tratar una enfermedad que afecta a 43.300 personas en Euskadi. Cada año se diagnostican 10 millones de nuevos casos en el mundo y, debido al aumento de la esperanza de vida, se prevé que la población con demencia se triplique en los próximos 25 años si no se encuentran tratamientos efectivos. En opinión del Departamento de Salud, este proyecto “situará a Euskadi en la élite de la biomedicina”.
El proceso es fascinante: se crean algoritmos que identifican dónde atacar la enfermedad y luego se prueban en modelos reales de tejido humano en el laboratorio. Esto permite saber si un tratamiento funcionará antes de aplicarlo, abriendo la puerta a una medicina totalmente personalizada. En estos momentos, el equipo de Biobizkaia está poniendo a punto algoritmos cuánticos específicos para identificar dianas terapéuticas y validarlas posteriormente en organoides cerebrales. Estos son pequeños modelos de tejido desarrollados en el laboratorio a partir de células de los propios pacientes, lo que permite observar en un entorno real y personalizado si los tratamientos propuestos son efectivos. Además, la información obtenida en el laboratorio servirá para reentrenar y perfeccionar los algoritmos, creando un ciclo de mejora entre tecnología y biología. Es decir, aunque el foco inicial es el Alzheimer, el objetivo es expandir el uso de estos algoritmos a otras patologías, optimizando la red de salud pública y la atención al paciente.
Según Salud, con este proyecto el Gobierno Vasco demuestra su capacidad para “atraer infraestructuras tecnológicas de primer nivel y su talento para liderar la próxima era de la medicina personalizada y el descubrimiento de fármacos de precisión”. Todo ello, añade, “alineado con el Pacto Vasco de Salud, incidiendo en la consolidación de un ecosistema de I+D+i robusto, cohesionado y competitivo, capaz de dar respuesta a los retos actuales y futuros del sistema sanitario; así como trabajando en el refuerzo de la atención y detección temprana de enfermedades neurodegenerativas”. Lo que hoy comienza con el Alzheimer es solo el prólogo en el futuro de la biomedicina en Euskadi.