La primera víctima por consumo de nitazenos, una familia de opioides sintéticos 40 veces más potentes que el fentanilo, en el Estado es un joven de 21 años de Navarra, que falleció el pasado 2 de agosto de 2024.
No obstante, su caso no había trascendido hasta ahora, pero recientemente un grupo de profesionales del Servicio de Urgencias del Hospital Universitario de Navarra (HUN) ha publicado un artículo al respecto en la revista SEMES, que ha sido recogido por El País.
El documento, al que también ha tenido acceso este periódico, detalla que el joven ingresó de madrugada el 28 de julio de 2024 en el servicio de urgencias "prácticamente inconsciente" tras haber consumido con fines recreativos una cantidad indeterminada de isotonitazeno, uno de los nitazenos más potentes identificados actualmente y cuyo consumo ya estaba empezando a generar problemas en Estados Unidos. Y ahora ha dado el salto a Europa.
'Toni', una nueva droga sintética
Pero, ¿qué son los nitazenos? Se trata de opioides sintéticos con una potencia extremadamente elevada, muchos de los cuales, como el isotonitazeno, conocido coloquialmente como Toni, circulan en las calles de EEUU como droga callejera.
“Son agonistas de alta potencia del receptor opioide, con una afinidad significativamente mayor en comparación con otros opioides convencionales”, advierte el artículo, que añade que "generan una depresión respiratoria más acusada" en comparación con otros opioides, lo que aumenta el riesgo de muerte.
De hecho, en EEUU y en otros países europeos se han registrado decenas de fallecimientos en los últimos años por sobredosis de nitazenos, que serían cientos de veces más potentes que la morfina y 40 veces más que el fentanilo.
El artículo de los profesionales del HUN también aporta contexto sobre su origen: “Fueron sintetizados en la década de 1950 por la compañía farmacéutica CIBA, pero no fueron comercializados ni aprobados para su uso clínico en humanos" por su alto riesgo.
Sin embargo, su presencia ha crecido en los últimos años. “La prohibición de la síntesis y comercialización de análogos del fentanilo en China ha favorecido un incremento en la producción, distribución y consumo de estos opioides sintéticos alternativos”, señalan desde el Servicio de Urgencias.
Una droga "invisible" por su difícil detección
Uno de los aspectos que más preocupa a los profesionales es la dificultad para tratar y detectar estas intoxicaciones. “Esta gran afinidad puede influir en una respuesta más lenta a la naloxona (el principal tratamiento), lo que plantea desafíos terapéuticos”, recoge el estudio, que apunta que “estos compuestos no son detectables por el análisis de cribado de orina convencional”.
Esto implica que muchos casos pueden pasar desapercibidos o ser mal diagnosticados. La técnica más eficaz para identificarlos —la cromatografía acoplada a espectrometría de masas— no está disponible de forma rutinaria en todos los centros.
Uso como adulterante
“Diferentes estudios forenses han documentado la presencia de nitazenos como causa de fallecimientos en EEUU desde 2019 y también en Europa”, señalan los autores.
Además, su uso no se limita al consumo directo. Cada vez es más frecuente encontrarlos mezclados con otras drogas: "Actualmente, se ha identificado su uso como adulterante en opioides conocidos… y también su asociación con fármacos en el mercado negro”. Los autores concluyen destacando la importancia de que los profesionales estén alerta ante posibles casos. “El clínico debe mantener un alto índice de sospecha ante un síndrome opioide con respuesta lenta o incompleta a la naloxona”, señalan.