El 40,5 por ciento de las personas con discapacidad física y orgánica presenta un bienestar emocional muy bajo y solo el 35,6 por ciento afirma que su bienestar es normal o alto, según recoge un estudio elaborado por la Confederación Española de Personas con Discapacidad Física y Orgánica (COCEMFE).

El informe, titulado 'Factores desencadenantes del malestar emocional percibido por las personas con discapacidad física y orgánica', evidencia que el malestar que experimentan muchas personas en este colectivo no tiene su origen en la discapacidad en sí misma, sino en barreras sociales, institucionales y relacionales con las que se encuentran en su vida diaria.

Para su elaboración, COCEMFE ha analizado datos de la Encuesta de Salud de España (ESdE 2023) y fuentes oficiales, además de realizar entrevistas a expertos, observación participante en grupos de apoyo y contar con la experiencia del movimiento asociativo.

Falta de apoyos adecuados y de reconocimiento social

Según señala el estudio, el 22,6 por ciento de las personas con discapacidad presenta síntomas compatibles con un cuadro depresivo mayor, frente al ocho por ciento de la población general. "Estos datos reflejan el impacto que tienen la falta de apoyos adecuados y de reconocimiento social en el bienestar emocional de nuestro grupo social", han advertido desde COCEMFE.

La investigación identifica varios factores estructurales que influyen en este malestar, como la falta de apoyos psicosociales accesibles, la descoordinación entre servicios sanitarios y sociales, la discriminación o la invisibilidad social de determinadas discapacidades. Estas condiciones generan situaciones de frustración, soledad no deseada, culpa o sensación de inferioridad interiorizada que afectan al bienestar emocional de las personas.

"El bienestar emocional de las personas con discapacidad física y orgánica no es una cuestión individual ni una cuestión de fortaleza personal. Es una cuestión de derechos, de apoyos y de reconocimiento social"

Anxo Queiruga - Presidente de COCEMFE

Reforzar el bienestar emocional y revertir las barreras

Para reforzar el bienestar emocional y revertir las barreras, el estudio insiste en que la respuesta no debe ser solo individual, sino que se requiere que la sociedad en su conjunto se involucre para ofrecer reconocimiento, acompañamiento empático, vínculos de apoyo y respuestas públicas suficientes. De este modo, destaca que se puede reconstruir la autoestima, fortalecer la autonomía personal y generar sentido de pertenencia.

"Este estudio nos muestra con claridad que el bienestar emocional de las personas con discapacidad física y orgánica no es una cuestión individual ni una cuestión de fortaleza personal. Es una cuestión de derechos, de apoyos y de reconocimiento social", ha aseverado el presidente de COCEMFE, Anxo Queiruga.   

'La falta de apoyos pasa factura'

COCEMFE ha impulsado la campaña '#LaFaltadeApoyosPasaFactura' para visibilizar las conclusiones de esta investigación y sensibilizar a la población sobre el impacto que tiene la falta de apoyos y la incomprensión social en la salud emocional de las personas con discapacidad física y orgánica.

"Queremos que la sociedad entienda que el bienestar emocional es una parte ineludible del derecho a la salud y del bienestar integral de las personas con discapacidad física y orgánica. Cuando faltan apoyos, cuando faltan recursos o cuando falta comprensión, esa falta pasa factura. Y lo hace en forma de malestar emocional que podría evitarse", ha concluido Anxo Queiruga.

Esta campaña está financiada a través de las subvenciones para la realización de actividades de interés general consideradas de interés social de la convocatoria del 0,7 del Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030.