La Diputación Foral de Bizkaia ha descartado que el hombre que falleció el pasado martes en una residencia del territorio muriera a causa de las altas temperaturas, como se pensó en un primer momento. La institución foral ha informado además que se trataba de una persona "con patologías múltiples previas" y que su familia "estuvo en todo momento informada de la situación".

El departamento de Salud del Gobierno vasco informó ayer martes de que una persona de noventa años había fallecido en una residencia de mayores de Bizkaia por un golpe de calor, en una jornada en la que se superaron los 42 grados de temperatura en algunos puntos del territorio. El Servicio de Emergencias de Osakidetza atendió hasta las 19.00 horas a 44 personas como consecuencia del calor extremo en Euskadi, con edades comprendidas entre los 10 y 90 años. Veinte de estas personas se trataron en el lugar y se dieron de alta, mientras que otras 24 tuvieron que ser trasladadas en ambulancia a un centro hospitalario o de salud para su seguimiento. De las 44 personas atendidas en Euskadi, treinta lo fueron en Bizkaia y otras catorce en Gipuzkoa.

Según han informado fuentes forales este miércoles, el parte médico de la residencia en la que vivía permite descartar que el fallecimiento del hombre se debiera a causas relacionadas con la ola de calor. La persona "presentó indisposición durante la mañana, con décimas de fiebre" y su estado "fue empeorando" a lo largo del día. Ello motivó que se activaran los servicios sanitarios y se llamara a una ambulancia para atenderle.

Su familia, han explicado también desde la Diputación, estuvo "en todo momento informada de la situación" y "acompañó el proceso". El fallecido tenía "patologías múltiples previas" y, aunque "en un primer momento se valoró la posibilidad de que se tratara de un golpe de calor, esta hipótesis quedó descartada posteriormente".