La innovación en cáncer en España no siempre llega al paciente y muchos avances se quedan en el cajón al no recibir el visto bueno de Sanidad pese a contar con el aval de la Agencia Europea del Medicamento, lo que genera frustración entre los profesionales al no poder ofrecer opciones que existen.

Así lo revelan el coordinador del Grupo de Trabajo de Cáncer y Trombosis de la Sociedad Española de Oncología Médica y especialista en páncreas del hospital Gregorio Marañón de Madrid, Alfredo Muñoz, y el presidente del Grupo Español de Tumores Neuroendocrinos (GETNE) y responsable de tumores endocrinos del hospital universitario Vall d`Hebron, Jaume Capdevila, que recuerdan que el 35% de los fármacos que se aprueban en Europa no llegan a España.

Muñoz afirma que muchos avances, como los presentados esta semana en París en el congreso de la Sociedad Europea de Oncología Médica (ESMO), no se podrán aplicar porque en España chocan con una muralla regulatoria que impide el acceso a los tratamientos, no solo de tumores huérfanos o minoritarios, también los que afectan a un alto porcentaje de población.

Este experto en tumores gástricos explica que muchos avances se han encontrado con Informes de Posicionamiento Terapéutico (IPT) por parte del Ministerio de Sanidad que resultaron no favorables bien por considerar que “no es un coste eficaz” o que existen otras alternativas tradicionales.

Ambos oncólogos coinciden en que las previsiones que apuntan a una reducción del 30% de la tasa de mortalidad por cáncer en el año 2030, aventurada por el presidente electo de ESMO y director del área de cáncer en el Instituto de Investigación Sanitaria (Incliva), Andrés Cervantes, solo será posible si los avances se aplican.

“Con la aplicación de la oncología actual sí se podrá llegar a estas previsiones, pero nunca con la oncología de hace diez años”, aseguran estos dos oncólogos.