Los hosteleros, tocados y hundidos por el coronavirus

24.01.2021 | 01:08
Cerca de medio millar de personas marcharon en la manifestación.

Profesionales del sector se manifiestan en Bilbao para reivindicar que ellos no son culpables de la situación

Ansiedad e incertidumbre son las dos palabras más recurrentes para describir el estado anímico de los hosteleros desde el pasado marzo. Desde el viernes, el sector se ha visto abocado al cierre una vez más. Un cerrojazo que afrontan en pie de guerra. Medio millar de profesionales se manifestó ayer por las calles de Bilbao bajo el lema La hostelería no es culpable. Nos estáis matando. "Es un problema al que el Estado lleva más de un año si darle solución. Por mucho que nos cierren los contagios siguen subiendo", evidenció ayer, poco antes de que la concentración partiera, Ihintza Torres, propietaria de Zulo Taberna y portavoz de la movilización.

"En hostelería se dan menos de un 3% de los contagios pero siempre nos culpabilizan a nosotros cuando suben los positivos. Después de salvar el verano nos cerraron, y ahora que han salvado las navidades nos vuelven a cerrar", aseveró la hostelera, quien considera que cerrar los bares y restaurantes no es una solución porque "la gente hace botellón". En ese sentido, también se mostró muy crítica con el toque de queda. "Cuanto más limitan el horario, más se complica la situación, porque la gente quiere ir a los bares y se forman más aglomeraciones en menos tiempo. Desde que ha cerrado el ocio nocturno hay muchos más contagios", consideró Torres, quien afirmó que las ayudas con "una migaja" ya que "las deudas de los bares son como mínimo de 3.000 euros, pero la mayoría tienen agujeros de 5.000 a 20.000 al mes".

Antes de que la marcha de medio millar de personas partiera hacia el ayuntamiento, Belén Medel, propietaria del bar RocknRolla de Santutxu, corroboraba que las subvenciones son insuficientes. Ella ha cobrado 3.000 euros de la Diputación Foral de Bizkaia. "Me ha venido genial, pero es para pagar a los gigantes: la hipoteca, Iberdrola y facturas que no he podido abonar desde marzo", reveló esta autónoma, que ahora ni siquiera puede abrir para dar cafés, porque necesita un permiso especial. "Nos están castigando desde marzo, sin ningún tipo de base científica que diga que somos nosotros los que provocamos los contagios", señaló la hostelera, que apuntó que además de sus familias hay otros sectores que indirectamente dependen de su actividad. "Hay que seguir peleando, es súper injusto lo que nos están haciendo", afirmaba, sosteniendo un cartel de protesta.

La misma impotencia siente Sergio González, dueño del bar restaurante Txelus. "La pérdida económica es irreparable, el dinero va y viene, pero estar abriendo y cerrando es un estrés", exponía este hostelero de la zona de San Mamés, quien considera que las autoridades no les tienen en cuenta a la hora de tomar sus decisiones. "Tienes que pagar todo pero no te dejan trabajar. Matemáticamente es inviable", apuntó tras declarar que el volumen de clientela de los últimos meses ha sido "ridículo", ya que su negocio depende de trabajadores que actualmente están teletrabajando. González tiene dos empleados en ERTE. "Y yo llevo siete meses trabajando 15 horas para cubrir gastos. Hay meses que no lo consigo", añadió.

Según destacaron, el volumen de gente que se acercó a la manifestación fue inferior a otras ocasiones debido al confinamiento perimetral de municipios que impide que otros hosteleros vizcainos se desplacen a la capital. Los manifestantes marcharon entre gritos de Hostelería aurrera separados en diferentes hileras. En el comunicado leído frente a la casa consistorial solicitaron la dimisión del lehendakari, Iñigo Urkullu, al considerarlo máximo responsable de su situación.