¿Cada cuánto tiempo será necesario vacunarse contra la covid-19?

Dependerá de varios factores, como por ejemplo la edad o si ha habido patologías previas

09.12.2020 | 18:20
Una mujer recibe una dosis de la vacuna de Pfizer en Irlanda del Norte.

En Reino Unido la vacunación contra la covid-19 ya es una realidad. Se ha convertido en el primer país europeo que ha empezado su administración, en concreto la de la vacuna desarrollada por la farmacéutica Pfizer. La duda que asalta ahora es: ¿con qué frecuencia deberemos vacunarnos?

La Agencia Reguladora de Productos Sanitarios y Médicos británica (MHRA, en inglés) dio luz verde a la vacuna desarrollada por Pfizer y su socio BioNTech, que ofrece un 95 % de protección y es segura para toda la población, tanto jóvenes como ancianos, según dijo el Gobierno británico.

El fármaco se empezó a administrar este miércoles 8 de diciembre. La inmunidad comienza una semana después de haber recibido la segunda dosis, que se inocula 21 días después de la primera. De momento se desconoce si será necesario vacunarse cada año, cada dos... o con una vez será suficiente. Ello dependerá de lo que dure la inmunidad, algo que a estas alturas todavía es un misterio.

Margaret Keenan, la primera mujer en Europa en ser vacunada contra el coronavirus. Foto: EP

La cuestión no es baladí. Daniel Altmann, profesor del departamento de inmunología e inflamación del Imperial College de Londres, explica al respecto que la inmunidad depende de varios factores, como el peso, la edad, la genética o si hay infecciones o patologías previas. "Se puede decir que no hay una respuesta única", afirma en un artículo de la edición británica del Huffington Post.

Y qué ocurre si el virus muta, ¿será necesaria una nueva vacuna? Según Altmann, no hay motivos para pensar que vaya a haber mutaciones como ocurre con el virus de la gripe estacional, que obliga frecuentemente a cambiar de vacuna de un año para otro. De todas formas no descarta por completo las mutaciones del SARS-CoV-2.

Si esto ocurriera, Pfizer apunta que la tecnología ARNm, con la que se están fabricando las vacunas, permite abordar con eficacia tanto las posibles mutaciones como la inoculación de dosis de refuerzo.