La noche de San Juan más atípica

24.06.2020 | 01:30
Dos agentes de la Policía Municipal de Getxo vigilan desde lo alto la playa de Arrigunaga en en el anochecer de ayer.

Bizkaia no encendió sus hogueras; las medidas para evitar más contagios de covid-19 motivaron su prohibición y la policía se encargó de vigilar que no se celebrara ninguna, como ocurrió en la playa getxotarra de Arrigunaga

LA llama de San Juan quedó apagada anoche en Bizkaia. Las precauciones para evitar la propagación del coronavirus llevaron a las instituciones a no permitir hogueras en los municipios y el Territorio se quedó sin las imágenes de fuego y agua de Getxo, por ejemplo. Tampoco prendió la noche de Leioa, en plenas fiestas patronales invisibles en lo físico, pero con un guiño virtual. Los barrios de Bilbao no se iluminaron con sus fogatas, ni los de Barakaldo, ni los de Basauri o Durango. Así que, en principio, la ciudadanía se comportó y no celebró sanjuanadas furtivas.

La policía, no obstante, vigiló para que la prohibición fuera respetada. Es lo que ocurrió en la playa de Arrigunaga. El arenal getxotarra es un clásico de la noche de San Juan, si bien es cierto que en los últimos años no se reprodujeron las aglomeraciones que llegaron a darse con anterioridad de hasta 7.000 personas allí reunidas. Los problemas con el vecindario por las molestias ocasionadas, el control por parte de la policía del consumo de alcohol entre menores –que disuadió a muchos de acudir– y la coincidencia con el campeonato de skate hicieron que fueran menos los que se acercaban hasta esta playa de Getxo. Ayer sí fueron muchísimas las personas que estuvieron en este arenal disfrutando del bochornoso día y también las que se congregaron a última hora de la tarde en las campas de alrededor, los bares de la zona y la pista para patinar. La Policía Local de Getxo controló la zona para corroborar que no se hicieran fogatas. Dando vueltas por el entorno, los agentes ratificaron que todo discurría en orden y dieron algunas indicaciones cuando lo creyeron necesario, como a un hombre al que preguntaron qué llevaba en un carro, ya que podía parecer que portaba elementos para quemar. Vehículos de la Ertzaintza también acudían de vez en cuando a Arrigunaga. Y es que tal y como avisó el Ayuntamiento de Getxo, la policía iba a vigilar que no se encendieran fuegos "para evitar concentraciones de personas, que no garantizan el mantenimiento de distancias físicas necesarias para poder preservar la salud".

Así que durante las primeras horas de la noche, por lo menos, no hubo incidentes relacionados con las medidas impuestas en esta nueva normalidad. Eso sí, no hubo hogueras pero sí celebración de San Juan, a tenor de la cantidad de gente que asistió a Arrigunaga, animados también por los placeres de una noche de verano, una etapa estival que vive en este 2020 su desarrollo más atípico, como las sanjuanadas que no fueron de ayer.

Tecnología. Los muskiztarras no estaban dispuestos a quedarse sin festejar, a su manera, la noche de San Juan y a falta de las tradicionales antorchas con las que recorren en procesión la zona centro del pueblo, cerca de 4.000 en 2019, este año los vecinos han alumbrado la noche con 6.000 luminarias de colores, tipo led. Esto permitió que los más pequeños y los mayores participaran de el acto coral de saludo al verano. Una iluminación que resaltó más si cabe gracias al apagado del alumbrado público durante diez minutos.

San Juan. La fiesta continuará hoy gracias a las propuestas de más de veinte asociaciones del municipio. Jarraitzen Dugu, Denbora Kolpeka, Intzarri y la Coral Oihartzuna se encargaran de la dinamización músico coral mientras que la web muskizkojaiak2020@gmail.com será el lugar común para compartir eventos como el concurso de paellas o la sardinada, bertsolaris o exhibiciones de danza, kárate o saludos pelotazales virtuales.

Antorchas a prueba de niños

Celebración en muskiz

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