Piscinas, duchas y jacuzzis se preparan para la reapertura

Las instalaciones tendrán que ser revisadas a fondo para la próxima apertura con restricciones

22.05.2020 | 00:12
El uso de las piscinas exteriores este verano no tendrá nada que ver con las aglomeraciones registradas en periodos estivales pasados. Foto: José Mari Martínez

Bilbao – Los responsables del mantenimiento de piscinas públicas y clubes deportivos, jacuzzis de gimnasios y hoteles, y duchas de vestuarios han iniciado los preparativos para la apertura de estas instalaciones. La fecha de reestreno, aún por determinar, requiere una serie de actuaciones necesarias en instalaciones que van a completar más de dos meses y medio paradas. Además, tienen que pensar en las medidas restrictivas que implementarán en el futuro con el fin de evitar en lo posible el contagio del coronavirus entre sus usuarios.

Las autoridades prevén que playas y piscinas sean los lugares de ocio donde se van a congregar mayor número de personas este verano. En principio, la reapertura de instalaciones que utilicen agua en su funcionamiento está marcada por el periodo de limpieza que anualmente estas instalaciones efectúan por obligación. Algunas piscinas, como las del club ubicado en el colegio La Pureza de Bilbao, no tendrán que llevar a cabo esta labor ya que han mantenido la piscina con agua y todas sus conducciones activas durante la pandemia ante la incertidumbre de no saber cuándo iban a poder abrir las instalaciones.

Todo lo contrario que las piscinas de los doce polideportivos municipales de Bilbao y las de Azkuna Zentroa, que pocos días después de declararse el estado de alarma vaciaron todos los vasos, "ya que su mantenimiento iba a suponer un gasto innecesario", indicaron fuentes de Bilbao Kirolak. Por ello, próximamente deberán limpiar y desinfectar todos los sistemas de tratamiento, como bombas, filtros y conducciones, además de los vestuarios, aseos y zonas de estancia. Una vez concluida esta labor, y con el agua en circulación por las conducciones, realizarán diferentes analíticas del agua de las piscinas que den el visto bueno sanitario antes de la apertura al público.

Estos preparativos también tendrán que efectuarse en los sistemas de agua sanitaria, las duchas y grifos que aportan agua caliente, los cuales deberán ser purgados con los depósitos y aljibes. Además, tanto las torres de refrigeración como todos los grandes recipientes que suministran agua a las conducciones deberán tener un control analítico de legionella entre quince y treinta días tras la higienización.

Sin fecha fija

Bilbao Kirolak desconocía ayer cuándo podrán abrir los polideportivos y si darán a la vez el pistoletazo de salida a la temporada de verano con la apertura de las piscinas exteriores y zonas colindantes para tomar el sol. "Depende de la fecha que marquen las autoridades sanitarias", indicaron.

Junio parece ser el mes en el que las piscinas podrán ofertar sus beneficios para los nadadores habituales y usuarios puntuales. Una disposición que se verá marcada por restricciones muy similares a las que se aplicarán a las playas.

Así, el aforo se verá limitado; empezará, casi seguro, por un 30% de la capacidad habitual; los nadadores, en la lámina de agua, y los usuarios, en el exterior, deberán guardar las distancias de seguridad, y donde sea posible se habilitarán pasillos de entrada y salida a las diferentes instalaciones.

Además, recomendarán estancias cortas, de dos a tres horas a lo sumo, para evitar aglomeraciones, y los vestuarios, durante los primeros días, estarán clausurados.

Al detalle

Higienización

En las instalaciones. El cierre de estas dependencias de ocio durante casi tres meses obligará a llevar a cabo trabajos de limpieza y desinfección previos que serán diferentes, según si han sido vaciados o no los vasos de las piscinas.

Legionella

Evitar su propagación. Se deberá comprobar que ningún aljibe, depósito, torre de refrigeración o conducción haya podido incubar la bacteria legionella estos meses.

Aforo reducido

Para evitar contagios. Las piscinas, tanto cubiertas como las exteriores cuando abran, tendrán un número máximo de usuarios que supondrá tener que esperar fuera si las instalaciones están llenas.

Con distancia

En el agua y fuera. Mantener la distancia mínima de dos metros entre personas será una regla básica a mantener tanto en la lámina de agua como en los solariums exteriores cuando se pueda tomar el sol.