Bilbao cierra todas las obras, desde las de Termibus hasta la calle Iparragirre

Los operarios retiraron ayer la maquinaria y vallaron las zonas para que queden seguras durante el estado de alarma

31.03.2020 | 00:14
Vista general de las obras en el entorno del hospital de Basurto.

Todas las obras que se realizan en Bilbao quedaron suspendidas ayer, al igual que en el resto del Estado, en cumplimiento del real decreto dictado la noche del domingo por el Gobierno español. La medida afecta a obras de envergadura que se ejecutaban en la capital vizcaina, como el remate de la estación de Termibus o el puente de Zorrotzaurre. Sin embargo, también afecta a otras obras menores que tienen una gran importancia, como pueden ser los trabajos de semipeatonalización de la céntrica calle Iparragirre.

Durante el día ayer, las empresas tuvieron una jornada de moratoria para retirar de las calles la maquinaria o vallar, en su caso las zonas más expuestas. La actividad, a partir de hoy será nula hasta el 10 de abril. Y es que tampoco la construcción se libra de las medidas que había impuesto el gobierno para otros sectores y que ayer se endurecieron para reducir más el nivel de contagios.

Ni pico, ni pala ni excavadora. La medida entró ayer en vigor por lo que las contratas se afanaron para dejar cerradas los tajos, pero dentro de unas coordenadas de seguridad. El parón retrasará, sin duda, los plazos previstos en algunos proyectos que ya llevaban un incumplimiento de objetivos, pero también en otros cuya ejecución lleva la concatenación de otros trabajos. Y eso sin que hayan sido analizados aún los costes económicos que supondrá esto para la construcción, un sector que sufrió el mayor castigo en la crisis de 2009.

El Ayuntamiento de Bilbao avisó a las propias empresas adjudicatarias la pasada medianoche, una vez que la medida fue publicada en el BOE, y a primera hora la paralización de los trabajos quedó confirmada hasta nuevo aviso. El Consistorio también comunicó a las distintas empresas que ayer podrían balizar, tapar y asegurar los trabajos ya realizados, como medida de precaución y seguridad.

No obstante, de acuerdo con las directrices marcadas por el estado de alarma, en el caso de algunas obras o trabajos de mantenimiento vinculadas directamente con los servicios municipales, siempre y cuando sean imprescindibles para prestación de servicios básicos de la ciudad –abastecimiento, saneamiento o alumbrado– o por motivos de urgencia fueran precisos, las empresas dispondrán de equipos humanos para cualquier necesidad de estos servicios básicos, pero solo para atender esa emergencia. Entre las obras que se verán afectadas y que dependen del Consistorio se encuentra la semipeatonalización de la calle Iparragirre, el nuevo eje comercial y turístico de la villa, y cuyos trabajos, que comenzaron a primeros de mes, deberían estar terminados antes de finalizar el año. La medida, aunque esperada, supone un jarro de agua fría para los vecinos que llevan tiempo esperando la realización de unos trabajos que se han retrasado por diferentes cuestiones.

Otros trabajos que también quedarán en suspensión son los de Calixto Diez, el parque de Arangoiti, la plaza Belategui, en Rekalde; la campa Ibaizabal, los ascensores de Olabeaga y las obras en el entorno Hospital-Avenida Montevideo. Estas son las más significativas de titularidad municipal, aunque hay otras de menor relevancia que también quedarán también paralizadas durante dos semanas.

Públicas y privadas Además, queda en suspenso cualquier otro trabajo que estuviera en ejecución en la capital, ya fuera de titularidad privada o pública.

Entre las más significativas se encuentran los trabajos de Garellano, donde una vez abierta la nueva estación de Termibus continuaban las obras para la realización tanto del edificio que albergará el hotel, la residencia de estudiantes y el gimnasio, así como los trabajos para la habilitación del nuevo espacio del que disfrutarán los vecinos.

La medida también se aplica en el caso de las viviendas de nueva construcción en Zorrotzaurre y Bolueta. La sociedad pública Vises suspendió todos los trabajos que tenía en marcha en la capital vizcaina y, por supuesto, en el resto de municipios. Entre otras, el parón afecta a la construcción de varias viviendas públicas en Zorrotzaurre, así como al puente voladizo que conectará definitivamente San Inazio con la isla. Y, por supuesto, Fomento también dejó desde ayer parados todos los trabajos para la llegada del Tren de Alta Velocidad que en estos momentos están comprendidos en el nudo de Bergara.

Además, desde el Ayuntamiento de Bilbao también informaron de que mientras dure el estado de alarma queda paralizada la licitación de cualquier obra nueva. Esta decisión repercutirá obras ya proyectadas. De hecho la última reunión celebrada en febrero entre la consejera de Desarrollo Económico e Infraestructuras, Arantxa Tapia, y el alcalde de Bilbao, Juan Mari Aburto, en la que profundizaron sobre la decisión del Gobierno vasco de asumir las obras para que el TAV llegue a Bilbao y Gasteiz en los plazos previstos, preveía tener preparado este mes el estudio informativo para proceder a la correspondiente licitación de la obra. Sin duda, el nuevo escenario abierto por este parón alterará los plazos previstos, que fijaban su acabado en el horizonte de 2023 o 2024.

Obras Afectadas

Paralizadas. Quedan paralizadas todas las obras, ya sean de titularidad municipal o privada y aquellas que se ejecutan por parte de otras administraciones.

Nuevas licitaciones. Desde el Ayuntamiento informaron de que mientras dure el estado de alarma queda paralizada la licitación de cualquier obra nueva.

Municipales. Obras de semipeatonalización de la calle Iparraguirre, entre el Museo Guggenheim y Azkuna Zentroa; Calixto Diez, parque de Arangoiti, plaza Belategui, en Rekalde; campa Ibaizabal, ascensores en Olabeaga y obras en el entorno del hospital de Basurto-Avenida Montevideo.

Privadas. Quedan paralizadas las obras en Garellano, así como las del edificio de Termibus, que albergará un hotel y una residencia de estudiantes.

Visesa. Tampoco podrá seguir la construcción de viviendas que tiene en marcha la sociedad pública Visesa, tanto en Zorro-tzaurre como en Bolueta. También afectará al puente que unirá San Inazio con Zorrotzaurre.

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