se beneficia del calentamiento global

Azti constata que la anchoa del Golfo de Bizkaia resiste al cambio climático

Un estudio prevé que a medida que avance el siglo XXI aumentará la  producción de huevos de anchoa y del área de desove

08.02.2020 | 19:25
Anchoa descargada en la lonja del puerto de Hondarribia.

Un estudio prevé que a medida que avance el siglo XXI aumentará la  producción de huevos de anchoa y del área de desove

BILBAO. En un comunicado, Azti ha destacado que el cambio climático es una  realidad que está modificando la distribución de las especies, los  ecosistemas y el nivel del mar en todos los rincones del planeta.

Según ha subrayado, la temperatura media mundial el pasado año fue  la cuarta más elevada desde que se tienen datos y 1ºC superior a la  registrada en la era preindustrial (1850-1900), según un informe de  la Organización Meteorológica Mundial.

Una investigación sobre pesquerías, liderada por el centro  tecnológico especializado en la cadena de valor de la alimentación y  el mar, ha revelado que el cambio climático podría afectar  especialmente a la anguila, mientras que la anchoa del golfo de  Bizkaia, al ser una especie con distribución que va de zonas  tropicales a templadas, podría verse beneficiada ligeramente en el  golfo de Bizkaia.

El objetivo de esta investigación, que aglutina varios proyectos  financiados por el Gobierno vasco y el Ministerio para la Transición  Ecológica, ha consistido en conocer el impacto que tendrá el cambio  climático sobre las pesquerías, así como la evolución futura de los  stocks, para minimizar las posibles pérdidas económicas en el sector  pesquero.

Según explica el experto en calentamiento global de Azti, Guillem  Chust, el estudio pretende anticipar los efectos que tendrá el cambio  climático sobre las pesquerías.

"Ya hemos detectado que el  calentamiento de las capas más superficiales del océano está  conllevando un desplazamiento de algunas especies de peces hacia los  polos, la entrada en el golfo de Bizkaia de especies de aguas más  cálidas y la disminución de las de aguas más frías, así como cambios  en la estacionalidad de las migraciones", ha destacado Chust.

"ESPECIES GANADORAS Y PERDEDORAS"

Además, ha destacado que también se está produciendo un  desplazamiento vertical para buscar aguas más frías en profundidad,  así como una mayor estratificación térmica de la columna de agua que  conllevaría un descenso de la biomasa del plancton (principal fuente  de alimento de los pequeños peces pelágicos). Ello, a su juicio,  tendrá también consecuencias en la explotación de los recursos  marinos en el golfo de Bizkaia, "con especies ganadoras y  perdedoras".

Un ejemplo claro de los efectos que tendrá el cambio climático  está en la distribución de la puesta del verdel, ya que se ha  detectado un desplazamiento de su centro latitudinal de unos 16 km  por década hacia el norte desde 1992. Asimismo, en un estudio  reciente del ICES (International Council for the Exploration of the  Sea) en el que Azti ha participado sobre las principales 21 especies  de peces comerciales de Europa, se ha detectado que la distribución  de 16 de ellas se ha modificado y la variabilidad en la temperatura  del mar es uno de los principales factores.

Los estudios del centro tecnológico ofrecen un "diagnóstico  optimista" para la anchoa del golfo de Bizkaia, puesto que prevén que  a medida que avance el siglo XXI aumentará la producción de huevos y  del área de desove. Chust ha destacado que, aunque tiene una vida  corta y se reproduce con apenas un año, la anchoa "es una especie con  una gran amplitud de nicho termal que va de zonas tropicales a  templadas y por lo tanto su tolerancia al calentamiento del mar es  mayor".

El estudio la considera una especie resistente a la que este  fenómeno podría incluso favorecer en esta zona, si bien la  competencia con otros pelágicos o la interacción con sus predadores,  cuya abundancia también puede cambiar, "puede modificar a su vez  dicho escenario futuro".

El análisis, además, ha desvelado que la puesta de la anchoa se ha  adelantado unos seis días por década desde 1987. La estacionalidad es  un factor esencial en el ciclo de vida de muchas especies pelágicas,  porque determina el momento de la puesta o el inicio de la migración  y viene inducido entre otros factores por la temperatura del mar y la  mezcla de las diferentes capas. Otro ejemplo detectado por Azti es el  avance en la llegada del bonito al golfo de Bizkaia, del orden de 2  días por década desde principios de los 80.

Sobre el atún rojo, especie con gran capacidad termorreguladora,  se prevé que su distribución pueda ampliarse a aguas del Atlántico  norte, sobre todo la de los ejemplares grandes. En el caso de los  juveniles, se prevé que sigan visitando el golfo de Bizkaia, sobre  todo si sigue habiendo anchoa.

En el caso del atún patudo, el estudio indica un posible  desplazamiento de la distribución de la especie hacia el norte. Este  hecho podría afectar a la pesca de esta especie en la zona tropical  con una posible traslación de las capturas desde zonas más tropicales  hacia el Cantábrico. La distribución hacia zonas más al norte del  patudo sería, según Azti, beneficioso para la flota del cerco  tropical, cuyas especies objetivos son el listado y el rabil, ya que  el patudo es una captura accesoria difícil de evitar.

En todo caso, los investigadores de Azti advierten de que "antes  de adoptar medidas concretas sobre estos túnidos es necesaria una  monitorización continua de las tendencias, y una mejora de las  proyecciones para ir confirmando los resultados y reducir el grado de  incertidumbre".

En relación a la anguila europea, que se encuentra en estado  crítico, el estudio muestra que el cambio climático se podría sumar a  las "severas amenazas" que ya se ciernen sobre ella (pérdida de  hábitat, explotación pesquera insostenible y mortalidad en las  turbinas de las centrales hidroeléctricas, entre otras).

Por ello,  teniendo en cuenta esta "posible amenaza adicional",  se recomienda reforzar y ampliar las medidas de conservación  previstas en el marco del Plan de Recuperación para intentar asegurar  su supervivencia futura.