berlín - Una mujer que dice haber sido novia de Andreas Lubitz, el copiloto que presuntamente estrelló de forma deliberada el avión de Germanwings en los Alpes franceses con 150 personas a bordo, asegura que el joven estaba en tratamiento psiquiátrico y que más de una vez le había dicho que haría algo por lo que todo el mundo le conocería.
“Cuando oí lo de la catástrofe, me vino una y otra vez a la mente una frase que decía: Un día haré algo que cambiará todo el sistema y entonces todos conocerán mi nombre y lo recordarán. Nunca sabía a qué se refería, pero ahora cobra sentido”, afirmaba la exnovia del copiloto en una entrevista que publicaba ayer el diario Bild.
La azafata, identificada como María (no es su nombre verdadero), y que dijo haber mantenido el año pasado una relación en secreto con el copiloto Andreas Lubitz que duró unos cuantos meses, aseguró que “durante los vuelos era una persona amable y abierta”.
“perdía los estribos” La joven señaló que “en la intimidad era muy tierno, una persona que necesitaba ser querida. Era una buena persona, que podía ser muy dulce, y regalaba flores”.
Además agregó: “Siempre hablábamos mucho de trabajo y entonces se convertía en otra persona, se alteraba por las condiciones en las que tenemos que trabajar: poco dinero, miedo por el contrato, demasiada presión”.
Aseguró que se separó de él porque cada vez tenía más claro que “tenía problemas”. “De repente perdía los estribos durante una conversación y me gritaba. Yo tenía miedo. Una vez incluso se encerró durante un buen rato en el baño”, dijo.
Según aseguró la auxiliar de vuelo, Andreas Lubitz solía sufrir pesadillas y se despertaba por la noches gritando que se iban a estrellar. “Sabía ocultar muy bien ante los demás lo que le pasaba realmente”, aseguró la joven, y agregó que “de su enfermedad nunca habló mucho, sólo que se encontraba recibiendo tratamiento psiquiátrico”.
problemas de salud La azafata cree que el copiloto estrelló deliberadamente el aparato, “porque se dio cuenta de que debido a sus problemas de salud su gran sueño de un empleo en Lufthansa, de trabajar como comandante y piloto de rutas de larga distancia era prácticamente imposible”.
“Si a ello se suman problemas de pareja, no lo sé”, añadió la mujer al rotativo.
En este momento, el copiloto Andreas Lubitz tenía una nueva novia que trabaja como profesora en Krefeld, una localidad del estado federado de Renania del Norte-Westfalia, y con la que vivía en su apartamento de Düsseldorf, que ya ha sido registrado por las autoridades alemanas. - Efe
Otro piloto también lo dejó solo
El copiloto le dijo que quería ser comandante. Un piloto de Germanwings también dejó solo en la cabina al copiloto Andreas Lubitz durante otro vuelo de la aerolínea alemana, explicó ayer en el diario Bild. “Le recuerdo bien. Cuando volé con él, también abandoné mi lugar durante un breve momento para ir al baño”, señaló Frank Woiton, de 48 años. Agregó que cuando compartieron cabina, el copiloto le habló de su formación, “de lo feliz que era” y “dijo que pronto volaría largas distancias y que quería convertirse en comandante”. El jueves Woiton, que cubrió la ruta Düsseldorf-Barcelona-Düsseldorf, se ganó el respeto en Internet por presentarse en la cabina de pasajeros y estrechar la mano una a una a cada persona para tranquilizar al pasaje.