"Merced a la ayuda de Landaburu, salvamos nuestras vidas"

En una misiva, la familia de Elías Querejeta agradeció al miliciano republicano haberles prestado refugio

06.12.2020 | 01:17
Julián Landaburu y su sobrino Javier.

El 31 de marzo de 1937, una escuadra de aviones fascistas italianos bombardeó sobre las 8.45 horas Elorrio en acción militar coordinada por la Legión Cóndor nazi y con el beneplácito de los militares golpistas Emilio Mola, Juan Vigón y Francisco Franco. Ocurría casi al mismo tiempo que el ataque aéreo más conocido que sufrió Durango con menos víctimas, pero causando el mismo terror en la ciudadanía.

El futuro productor de cine y centrocampista de la Real Sociedad Elías Querejeta estuvo allí refugiado cuando contaba con dos años de edad, como constatan documentos que conserva el elorriarra Francisco Javier Iruarrizaga Landaburu, entre ellos una carta de agradecimiento.

En la misiva, la familia afecta al bando sublevado de Hernani agradece al antifascista Julián Landaburu que les ocultara en el caserío Baceta "ante la persecución de que fuimos objeto por las hordas rojo-separatistas de San Sebastián y Urnieta", escribían a máquina.

En esta persona, miliciano ugetista del batallón Dragones del Gobierno de Euzkadi del lehendakari Aguirre, los firmantes de la misiva Juan Querejeta Insausti, así como su hijo José María; José Francisco Querejeta y Felipe Luis Aranjuelo encontraron "la más eficaz ayuda y decidida defensa en Julián Landaburu Elguiazu y familiares, en cuya casa fuimos atendidos y recogidos", enfatizaban.

Los signatarios aseguraban a continuación que "merced a su ayuda pudimos salvar nuestras vidas que se hallaban gravísimamente amenazadas por los elementos que sospechando nuestra estancia en Elorrio nos buscaban con extraordinario interés".