elecciones generales del 28 de abril

Los decretos de Sánchez se votarán al filo de la campaña

Pastor situará la votación la semana que viene, lo que dará un altavoz al presidente español

08.02.2020 | 22:24
El presidente español, Pedro Sánchez, con la responsable del Congreso, Ana Pastor, y el líder del PP, Pablo Casado.

Pastor situará la votación la semana que viene, lo que dará un altavoz al presidente español

bilbao - Los decretos del presidente Sánchez, con los que quiere sacar brillo al perfil social de su Gobierno, se van a votar precisamente en puertas de que arranque la campaña de las elecciones generales del 28 de abril. Y no se trata de una maniobra que esté forzando el PSOE. La insistencia de la presidenta del Congreso, la popular Ana Pastor, de agrupar en una sola sesión de la Diputación Permanente las medidas del Gobierno socialista está retrasando la convocatoria. Fuentes conocedoras de las conversaciones que se están manteniendo entre los grupos de manera informal aseguran a DEIA que ya se da por hecho que la votación se producirá apurando al límite, en la primera semana de abril, es decir, la próxima, tan solo una semana antes de que arranque la campaña el viernes día 12.

Podría producirse el martes o miércoles, los días habituales en las sesiones plenarias; pero también podría celebrarse otro día porque la Diputación Permanente, que es el órgano que funciona con las cámaras ya disueltas por la convocatoria electoral, puede tener lugar en cualquier jornada. Podría apurarse al máximo hasta el viernes 6 de abril. Es el plazo límite porque los decretos caen si, tras su entrada en vigor, no son convalidados en un mes por las cámaras, y el de alquiler vence en esas fechas. Pastor, que ni siquiera ha convocado la Mesa para abordar la fecha, está retrasando la sesión con la intención de agrupar todos los decretos (cuatro, de momento) en un solo día, y que no se produzca un goteo incesante de votaciones a medida que Sánchez active medidas en sus viernes sociales en Consejo de Ministros.

Es, sobre todo, una cuestión de operatividad y ahorro de recursos económicos, aunque también se evitaría dar un altavoz constante a Sánchez. Sin embargo, es un arma de doble filo. Si se agrupan en una sola votación los decretos del alquiler, la ampliación de los permisos de paternidad hasta 16 semanas en 2021, el subsidio para desempleados mayores de 52 años, y las medidas en un escenario de Brexit duro, Sánchez tendrá a su disposición una sesión de elevada carga política en puertas de las elecciones. Podrá elevar la presión sobre el resto de grupos para que aprueben las medidas sociales e intentará que se retraten ante la proximidad de los comicios. Además, acudirá con las encuestas de cara porque pronostican su victoria. Al PP lo expone a votar en contra al borde de las elecciones. Pablo Casado ya ha anunciado que votará en contra de todas las medidas.

También entraña riesgos para Sánchez, aunque son menores. Si la oposición tumbara sus decretos, podría situar a los nacionalistas catalanes y al PP en el mismo saco, un desenlace que cuadra a la perfección con su mensaje de campaña y el relato que está construyendo desde la caída de los Presupuestos; pero también podría suceder que PDeCAT y ERC lo apoyasen, y que se sumara EH Bildu, y los grupos de la derecha agitaran el discurso de sus acuerdos con el independentismo.

La Diputación Permanente no es una copia exacta del Congreso. Sánchez necesitará el respaldo de todos los grupos de la moción de censura, incluido EH Bildu. Fuentes del PNV aseguran que siguen sin novedades. El PSOE no se ha acercado de manera especial al grupo vasco que lidera Aitor Esteban para informarlo de las materias que se van a someter a votación y que, al tener la forma de unos decretos, no se pueden negociar ni modificar. Sí se puede solicitar que se tramiten posteriormente como proyecto de ley, pero es una opción poco realista en pleno ciclo electoral. Además, el 21 de mayo se constituirán las nuevas Cortes y, con la nueva legislatura, caerá todo lo que se estuviera tramitando en ese momento.

El PSOE solo hizo llegar al PNV el decreto de alquiler, y el del subsidio por desempleo en la medianoche inmediatamente anterior a su presentación en Consejo de Ministros, sin ningún margen para introducir aportaciones. También podría suceder que el Gobierno español esté preparando algún guiño en materia de transferencias. No obstante, el PSOE parece fiarlo todo a la presión sobre el resto de partidos para que no rechacen las medidas.

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