Bilbao. "No he tenido ninguna participación en esa muerte. Me están acusando de un delito muy grave que yo no he cometido", afirmó ayer I. A., acusado como autor material de la muerte violenta de Néstor Gándara, ocurrida en enero de 1996. Tanto este como los otros dos imputados por su participación en el conocido como crimen del Pagasarri -los hermanos F. B. y J.I.B.- declararon ayer su inocencia en la primera sesión del juicio, con jurado popular, que acoge la Sección Primera de la Audiencia Provincial.

En sus respectivos escritos de calificación tanto la fiscalía como la acusación particular solicitan una pena de veinte años de prisión para cada uno de los acusados por un delito de asesinato. Según el fiscal, el 26 de enero de 1996, los hermanos -propietarios de una compraventa de coches en la zona de las campas de San Justo en Bilbao, cerca del barranco donde fue encontrado el cuerpo sin vida de Néstor-, citaron al joven de 24 años en el taller con la excusa de reembolsarle cierta cantidad de dinero por la compra de un todoterreno. El escrito de la acusación particular explica cómo los hermanos "convocaron a Néstor y avisaron a I. A.", con el que al parecer el joven tenía una deuda, y "lo hicieron porque pensaban matarle", cita la calificación. "La investigación llegó hasta donde pudo. Pero desde el primer momento se sospechó de ellos y 14 años después dos testigos se decidieron a hablar", añadió la acusación particular en representación de la familia de Néstor, que acudieron a la vista.

Los tres letrados de la defensa se opusieron rotundamente a estas calificaciones y reiteraron la inocencia de sus defendidos. "Es muy grave que tres ciudadanos estén sufriendo una pena de banquillo cuando no hay pruebas contra ellos", indicó el letrado de I. A. Por su parte, los abogados de F. B. y J.I. B. -ambos de oficio, ya que los hermanos afirmaron "tener la conciencia tranquila"-, indicaron que el jurado "podrá comprobar" que sus clientes "son inocentes". "Aspiro a que el jurado vea los hechos y las pruebas, y decidan. Que juzguen la realidad de los hechos", afirmó la letrada de F. B.

"No tengo absolutamente nada que ver con los hechos de los que se me acusa. Nunca llame a Néstor para que subiera a la compraventa. No tenía su teléfono", argumentó F. B. "Nunca he tenido ninguna participación en la muerte de Néstor Gándara", sostuvo, por su parte su hermano, J.I. B.

Testigos El proceso continúa hoy con la comparecencia de dos testigos protegidos cuya declaración podría ser clave. Precisamente, fue el testimonio de estas dos personas lo que permitió reabrir el caso en 2010, cuando apenas faltaban unos meses para que el delito por la muerte de Néstor prescribiera. Se trata de dos mujeres, ambas exparejas del presunto autor material del delito, a quienes el acusado supuestamente confesó la autoría del crimen. No obstante, la defensa de I. A. asegura que las testigos "mienten", algo que el jurado "irá viendo con las pruebas objetivas".

Además de las dos mujeres, otros familiares de Néstor, entre ellas su madre y una de sus hermanas, prestarán hoy declaración en una sesión en la que el testimonio de más de una veintena de personas tratará de arrojar algo de luz a un caso que lleva 17 años abierto.