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Campamentos de verano para niños, ¿a partir de qué edad?

se trata de una experiencia que permite a los chavales desarrollar habilidades sociales

BILBAO. Llega el verano y con él el momento más esperado del año para los más pequeños de la casa: las vacaciones. Tienen por delante algo más de dos meses de diversión, pero no todo son facilidades y sino que se lo digan a todas esas familias que trabajan y que tienen que recurrir a todo tipo de alternativas para que los pequeños estén atendidos durante las principales horas del día.

No es fácil compaginar los horarios laborales y las vacaciones de los hijos, por ello, además de recurrir a los aitites, existen otras opciones como los campamentos de verano con las que los niños aprenden a socializarse con otras personas de su edad.

Se trata de una oportunidad perfecta para que los niños aprendan una serie de valores muy importantes y también para que desarrollen sus habilidades sociales, ya que durante el tiempo que duran -desde un fin de semana a un mes- están fuera de su entorno habitual y a la fuerza tienen que relacionarse con otros niños.

A través de las diferentes actividades que ofrecen estos campamentos, el niño madurará y mejorará su capacidad de comunicación, ya que tendrá que expresarse por sí solo para manifestar sus necesidades, aprenderá también a trabajar en grupo y, con ello, a convivir, a escuchar las opiniones de los demás y a respetarlas.

buena elección Además del tipo de actividad que se realice en cada campamento, hay una cuestión que es indispensable a la hora de seleccionar un campamento u otro, y es la edad de los niños.

Los padres deben de saber que no se trata de colegios ni de guarderías, sino que son centros en los que se realizan numerosas actividades para las que en muchas ocasiones requieren que los niños tengan una edad mínima, aunque siempre sean supervisadas por monitores especializados.

Por lo general, la matriculación en los campamentos de verano es a partir de los cuatro o cinco años, aunque ya hay algunos centros que admiten niños de tres años. Para los menores de esa edad, no existen opciones.

A la hora de elegir el campamento de verano habrá que tener en cuenta además de la combinación perfecta de ocio y aprendizaje a través de las actividades que realizarán mientras dure su estancia allí, o si dichas actividades son apropiadas o no para su edad, otra serie de requisitos que son igual de importantes o más.

Es decir, saber si tienen la madurez suficiente como para estar separados de su familia durante unos días.

En el caso de los niños más pequeños, además de este factor, hay que tener en cuenta otros como son, por ejemplo, si controla o no sus esfínteres, si es autónomo a la hora de comer y si come de todo, si es sociable y si duerme bien, esto es, si no sufre pesadillas o terrores nocturnos.

seguridad e higiene Además de todo esto, sin duda, es muy importante que se cumplan los requisitos mínimos de seguridad e higiene que todos los espacios destinados a menores deben tener en cuenta. Y, por supuesto, deben contar con una licencia vigente para el desarrollo de sus actividades y con personal formado para trabajar con niños.