Porque Olarizu escomo una pirámideen el desierto, esuna elevación dondeno hay otra, escasi el único promontorioque seatreve a estar porencima de los tejados de Vitoria-Gasteiz.

Estará el caminante en el casco urbanode la ciudad, al sur, y verá desde el llano unmontecillo crucificado que no es otra cosaque el Kurutze-mendi.

Cuando se acerque el caminante a lascampas de Olarizu deberá recordar quehubo aquí antes una ermita dedicada a SanMartín, donde ahora hay un parque, y queantiguamente, en el siglo XVIII, hubo unaiglesia, la antigua parroquia de SantaMaría de Olarizu.

Caminará junto a un pinar despejado,aquí unos castaños de indias, allí unos retoñosde roble, los árboles vetustosmásallá...

Sobre ellos la cúspide crucificada y haciaella una ancha pista dibujada como un cortafuegosen el terreno. Saldrá del espacioasfaltado y remontará la ladera mientrasse abre la panorámica, tendrá a los lados,el labrantío, las remolachas, las patatas oel cereal que se crían a las mismas puertasde la capital alavesa.

Sube luego un repecho directo, como trazadoa tiro de bala. Después un pequeño zigzag se escapa en los últimos metros entreunos esqueléticos matos de avellano. Y enun voleo se está en la cúspide, en Kurutzemendi,en el alto de Olarizu.

Arriba una gran cruz a cuyos pies reza:Santa Misión de Vitoria, 4-19 - XI - 1951,recuerda la campaña religiosa llevada acabo en aquellas fechas por el nacional catolicismo.En derredor de ella ¿un túmulo?, ¿trincheras?,campas ralas y más atrás tajos profundosdesmontados tal vez para la guerra.Ahora un simple terreno de juego.Hacia el sur, las brumas se enganchansiempre sobre los bosques de los montesde Vitoria y más lejos sobre la sierra deToloño.

Desde allá arriba el horizonte viene alimitarse en las alturas de Gorbea y lasserranías de Altzania y Aizkorri; y en todoel inmenso llano que la vista domina seextiende la medieval Vitoria rodeada todapor la extensión del municipio.

Al viajero hay que recordarle que en Olarizuse celebra fiesta cada lunes siguienteal 8 de septiembre. Se repasan entonces,comodesde hace muchos años, los mojonesque delimitan la ciudad.

Los mojones se recorrían antes a caballo;ahora se hace a pie, durante toda una mediajornada. La salida es solemne y participanen ella un buen número de corporativos delconsistorio de Gasteiz.Visitan uno por uno todos los mojones, levantan acta de erroresy novedades, y ratifican así la configuraciónde las tierras de la capital.

Es por la tarde cuando la romería invadela antigua dehesa de Olarizu. Allí se alineanlos puestillos de rosquillas, las txoznas, losartesanos, se bebe kalimotxo a grandes tragos,se baila al son de las charangas y sehace fiesta y baile hasta más allá de la horade la luna.

Pero fuera del día de fiesta Olarizu es todocalma, todo extensión para la vista. Y esmirada única sobre la capital alavesa.

GUÍA PRÁCTICA

? Cómo llegar: A Olarizu se va desdeGasteiz, desde su mismo núcleo urbano.Habrá que alcanzar en el extremo surde la ciudad la Avenida de Olarizu y llegarpor ella hasta las campas. Desdeellas se puede ver encima el Kurutzemendiy el cortafuegos que derecho permitellegar hasta arriba.

?Qué visitar: En Gasteiz hay que recorrerel casco viejo medieval, visitar la Plazade la Constitución avecinada de ladedicada a la Virgen Blanca, y tambiénla Plaza de Olaguibel.

Es grande el patrimonio religioso deGasteiz: Iglesia María Inmaculada, IglesiaSanta María, Iglesia SanMiguel, Iglesiade San Vicente, Iglesia de San Pedro.También son notables sus parques, el deArriaga o el de la Florida