Un festival seguro

Un acercamiento al mundo de la oveja y el pastoreo en el valle de Karrantza

Organizan una visita el domingo para potenciar la raza local y el oficio, ambos en riesgo de extinción

09.10.2020 | 09:05
Una representación de las pastoras de la comarca.

La asociación Mutur Beltz y el Parketxea de Armiñón han organizado este domingo una visita guiada al valle de Karrantza, en el marco de las Jornadas Europeas de Patrimonio 2020, cuyo objetivo es mostrar a los vizcainos la importancia de la desconocida raza de oveja de la comarca y el oficio del pastoreo.

Mutur Beltz es una asociación agroecológica, artística y cultural creada "para promover la oveja carranzana y el oficio de pastor, ambos en peligro de extinción", explican. Los saberes de este oficio han pasado de generación en generación durante siglos transformando la cultura y el paisaje, pero "van perdiéndose de forma acelerada" en este siglo XXI. Para concienciar a los vizcainos de este peligro han organizado una salida este domingo bajo el título de El oficio de pastor/a. Acercamiento al mundo del pastoreo, en colaboración con Parketxea de Armiñón.

Con esta actividad se busca "hacer llegar al público las características fundamentales de la cultura pastoril y de la transmisión de su conocimiento y valores", indican. La iniciativa local del Valle de Karrantza trata de responder a la pérdida de estos saberes desde la agroecología, la práctica artística y el diseño. La iniciativa se desarrollará en castellano, cuenta con plazas limitadas y quienes estén interesados deben inscribirse en el número 946560079 o el e-mail armanon.parke.naturala@bizkaia.eus.


Queso y carne


En peligro de extinción, esta raza es con la que trabaja el grupo de pastores/as de Mutur Beltz en ganaderías familiares de carácter extensivo, con los animales criados al aire libre y respetando su crecimiento y condiciones de vida, lo que aporta beneficios medioambientales. Estas ovejas están especializadas en la producción de leche que, a día de hoy, en su mayoría se destina a la fabricación del queso Idiazabal y es muy valorada, como prueba que este queso fue el primero protegido por el movimiento slow food. También destaca la producción de su carne, como muestra el tradicional guisado de oveja carranzana, de sabor espectacular.