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Un pequeño corazón que late con fuerza

20.09.2020 | 01:19
La nueva versión MPHEV de hibridación suave aporta al Focus más potencia, pero mantiene consumos y emisiones.

La hibridación ligera propicia que el motor tricilíndrico 1.0 de gasolina del Ford Focus rinda 155 CV, homologando un consumo medio de 5,1 litros y unas emisiones de CO2 de 115 g/km. Esta versión EcoBoost Hybrid, disponible desde 21.155 euros, recibe la etiqueta medioambiental 'ECO'

eL Focus estrena otra interpretación EcoBoost Hybrid que plasma el progreso de la tecnología de hibridación ligera de 48V. La segunda entrega electrificada consigue que el pequeño motor a gasolina de tres cilindros y un litro prospere hasta desatar 155 caballos, 30 más que la primera, conteniendo por igual la voracidad y las secuelas contaminantes. Ford solicita por esta solvente variante EcoBoost Hybrid un mínimo de 20.780 euros; la de 125 CV reclama al menos 19.955 euros.

En los últimos tiempos, la evolución tecnológica de los automóviles viene determinada por la búsqueda de la eficiencia energética. No es solo por los beneficios medioambientales que comporta; también cuentan, y mucho, las ventajas económicas y administrativas inherentes a la misma. Todo el mundo se apunta a limpiar la atmósfera, sobre todo si con ello se protege el bolsillo y se evitan restricciones a la hora de circular.

Fruto de esa inquietud, han comenzado a proliferar sistemas de impulsión alternativos a los tradicionales animados por motores de explosión que queman derivados del petróleo. El recurso más habitual es la hibridación, en distintos grados, de estas motorizaciones clásicas. Consiste en dotarlas del apoyo, más o menos intenso, de bloques eléctricos, lo que permite mantener un buen rendimiento dinámico y, ante todo, atenuar el impacto ambiental reduciendo el empleo de combustibles fósiles. En principio, esta solución, razonablemente eficaz y asequible, nace como fórmula transitoria. Será plenamente vigente mientras la tecnología 100% eléctrica no cumpla todo lo que lleva tiempo prometiendo.

Esa receta mestiza contempla diversas aplicaciones. La más sencilla es la denominada mild hybrid, hibridación suave o ligera plasmada en los Focus EcoBoost Hybrid. En ella, el alternador del motor es sustituido por una máquina eléctrica, un arrancador-generador accionado por correa. Su misión consiste en recuperar la energía que normalmente se pierde en las frenadas, así como en recargar la batería de ion-litio de 48 voltios que lo alimenta (situada bajo el asiento del copiloto). Además, este bloque eléctrico adicional integrado en el motor de gasolina turboalimentado actúa como apoyo puntual de este. El propio sistema se encarga de supervisar el funcionamiento del coche, autorregulándose para determinar cómo y cuándo presta su ayuda y reabastece la batería.

Lo hace empleando la energía almacenada, para proporcionar asistencia durante la conducción normal y en momentos demanda de potencia (aceleraciones); también vela por el funcionamiento de los distintos accesorios eléctricos del vehículo.

La intervención de este sistema de hibridación ligera optimiza el rendimiento dinámico del coche, que aumenta las prestaciones requiriendo menos carburante. También perfecciona la labor del dispositivo Star&Stop, que inhibe el funcionamiento del propulsor en las paradas para fomentar su austeridad. Además, el Focus EcoBoost Hybrid dispone de función de desactivación selectiva de cilindros. Esta tecnología pone a descansar uno de los tres cuando no se precisa toda la potencia (al ralentí o a velocidad moderada y sostenida), contribuyendo así a ese objetivo de mitigar el consumo y la contaminación.

La tarifa oficial que Ford aplica a esta variante EcoBoost Hybrid de 155 CV establece un precio de partida de 24.250 euros para el acabado Titanium, el más sencillo al que se vincula. Sin embargo, ese desembolso puede reducirse hasta 20.780 euros gracias a los descuentos que el fabricante ofrece por formalizar la compra a través de su propia entidad financiera. Los 28.050 euros que exige la sofisticada terminación Vignale, tope de gama, se quedarían así en 24.580 euros.

La marca propone esta declinación de su sistema de hibridación ligera en casi todas las definiciones. La intermedia ST-Line X, cuyas dotaciones han sido ampliadas, disfruta a partir de ahora de climatizador automático de dos zonas, espejo retrovisor con oscurecimiento automático, limpiaparabrisas con sensor de lluvia, así como apertura del coche sin llave. Enriquece su ornamentación agregando un alerón de techo de mayores proporciones.

Esta interpretación del Focus tiene a su servicio avanzadas tecnologías de asistencia a la conducción: control de crucero adaptativo con función Stop&Go, reconocimiento de señales de velocidad, sistema de guiado centrado en el carril, etc. Dispone, asimismo, del sistema Active Park Assist 2, que gestiona la velocidad, la aceleración y el frenado mientras ejecuta maniobras de estacionamiento completamente automatizadas. También forma parte del equipo básico el asistente que previene colisiones; cuenta con función de frenada activa, que contribuye a evitar o atenuar los efectos de posibles impactos contra vehículos, peatones y ciclistas.

ECOBOOST HYBRID

Potencia sostenible

155 CV. La nueva propuesta con hibridación ligera del Focus saca partido a la sobredosis de potencia para mejorar las prestaciones de la variante disponible hasta ahora. No obstante, los 30 caballos suplementarios que procuran tal plus de agilidad no obligan a abrevar más. Los registros oficiales de consumo y emisiones de dióxido de carbono son idénticos en las versiones de 125 y de 155 CV, asociadas ambas a caja manual de seis marchas. Las mediciones acordes al más realista protocolo WLTP, que entra en vigor el primer día de 2021, certifican un promedio ideal de gasto de 5,1 litros y unas emisiones de CO2 de 115 g/km. Esos datos confieren al Focus EcoBoost Hybrid (155 CV) la etiqueta ECO de la DGT.