Ana Ortuondo

Un sueño en color

La diseñadora gráfica de Bilbao cuenta con un estand en Ifema, Madrid, tras ganar el concurso Momad Talents

07.02.2020 | 06:22
La diseñadora gráfica posa con algunos de los pañuelos de seda y bolsos creados por ella.

LA diseñadora gráfica Ana Ortuondo está haciendo realidad su sueño que, según explica, lo ha adornado de mucha pasión y de intensos colores. Ana Ortuondo (www.anaortuondo.com) se centra en el diseño de estampaciones textiles en complementos de vestir y accesorios de edición limitada y su firma es una de las ganadoras de la IV edición del Concurso Momad Talents, organizado por Momad y que se celebra estos días en Ifema, Madrid. Ana expone estos días sus creaciones en un estand de Momad. Cuando le llamaron para comunicarle que era una de las ganadoras no se lo creía. "Me apunté al concurso por casualidad. Se lo dije a una amiga y esta me animó y ¡fíjate lo que son las cosas! Soy una de las ganadoras", relata Ortuondo.

Momad Talents by ISEM pretende premiar el emprendimiento ofreciendo una plataforma de promoción y visibilidad a jóvenes emprendedores y empresas que quieran dar a conocer sus creaciones y diseños de ropa y/o complementos de moda para la próxima temporada. Ana Ortuondo se ha presentado tal y como es: "Mi marca es el reflejo de lo que siento, de lo que soy", apunta. El color, la calidad y la exclusividad son sus señas de identidad para dar forma con mimo y sutileza a cada uno de los soportes en los que implanta sus coloristas dibujos. "En cada una de mis creaciones intento mostrar sentimientos, haciéndolas únicas".

Fue en 2017 cuando Ana Ortuondo dio un paso más. La diseñadora gráfico, apasionada de la moda y del mundo textil, decidió realizar estampaciones en ordenador y llevarlas a diferentes materiales como la seda, bolsas de polipiel, toallas... "Se puede aplicar a muchos soportes. Haces el dibujo y luego lo plasmas en el soporte elegido. Cuando tienes las ideas claras e ilusión por hacer algo que te gusta decides tirar para adelante. Y ya está". La marca es tan ella que tampoco tuvo dudas en cuál debía ser el nombre de su firma: Ana Ortuondo. ¿Para qué le iba a poner otro nombre? Soy yo", lanzó. Sin embargo, esta diseñadora reconoce que llevar a cabo los sueños no es una tarea fácil, ya que precisa de ilusión, de mucho trabajo, disciplina y de una buena dosis de suerte. "No me podía quedar sin intentarlo. Solo se vive una vez y hay que intentarlo, luego si no sale qué le vamos a hacer".

Haber ganado este premio supone para Ana un reconocimiento al trabajo, al esfuerzo, ya que, según explica, "vivimos en una sociedad en la que todos vamos vestidos igual y las grandes cadenas se implantan en ciudades en perjuicio de los pequeños. No podemos competir con las grandes firmas, ni las grandes cadenas". Considera que hacerlo es totalmente absurdo. "Las personas como yo queremos conseguir nuestro nicho de mercado. Ofrecer una serie de productos distintos, armoniosos, atemporales. Esa es la baza que debemos jugar, la otra, en mi opinión no tiene sentido y es una pérdida de tiempo", afirma.

La creadora no tiene definida una línea concreta ni tampoco se decanta por una mujer u otra. Lo que le encantaría es que quien decida comprar un pañuelo o un bolso diseñado por ella comprenda el esfuerzo que hay detrás de cada uno de los complementos. "Hoy en día hay de todo y seguro que mucho más barato, pero lo que hay que conseguir es que este bolso o este pañuelo entre por el ojo, atrape a quien lo quiera tener. Son producciones pequeñas, exclusivas y afortundamente cada vez hay más personas que lo saben apreciar", afirma la diseñadora bilbaina.

En la calle Bertendona de Bilbao Ana tiene su pequeño espacio donde trabaja y también donde tiene algunas de sus últimas creaciones. No se trata de una tienda; es, según afirma Ortuondo, su rincón de creación e inspiración. "Por el momento no tengo una página web donde la gente puede comprar. Es un proceso lento. Mucha gente entra por curiosidad para ver lo que tengo". A Ana le encanta explicarle a la gente que entra al local de dónde parte el proyecto y cómo surge esta explosión de color que un día solo fue un sueño.