Historias de ... Jessi Martín

Hombre con barba enamora

Jessi Martín ha reinventado en Bilbao una profesión, la de barbero, que se había perdido. Estética y comodidad. La barba en los hombres se ha convertido en una moda

09.02.2020 | 00:49
La barbera, Jessi Martín. Fotografía Borja Guerrero

DICE el refrán que hombre con barba enamora; pero como todo, eso también es cuestión de gustos. Lo cierto es que los hombres que se dejan crecer la barba muchas veces lo hacen por evitar afeitarse, pero sin duda, en los últimos años se ha convertido en una moda que dota de estilo al sexo masculino. La vizcaina Jessi Martín se ha especializado en el mundo de las barbas y ofrece desde hace dos años en la villa un servicio de estilismo que "necesitaban los hombres". "Estaban abandonados y, ahora, hay un sitio en Bilbao donde no solo se les corta el pelo sino que se les arregla y se les asesora sobre cómo deben llevar la barba", afirmó. El servicio que ofrece desde Barbería Bilbaina es personalizado y lo que pretende es que los clientes se encuentren a gusto. Martín estudió peluquería y trabajó durante años en este sector, pero tuvo la oportunidad de especializarse en Barcelona. "Vieron algo en mí y me propusieron estudiar el corte de caballero y el arreglo de barbas". Fue Vicenç Moretó -uno de los mejores barberos del Estado- quien le fichó y donde empezó a moverse como barbera. "Yo no procedo de familia barbera", comentó. Y en todo este proceso la vizcaina decidió dar un paso para readaptar a los tiempos actuales un oficio que casi había desaparecido, el del barbero. Para ella es clave la captación de nuevas tendencias que mantengan en la vanguardia de la imagen masculina. "He descubierto un trabajo que me apasiona", sentencia Jessi, quien asegura que moverse en una profesión que históricamente ha sido desempeñado por los hombres no es tarea fácil. "Hay gente que se sigue sorprendiendo que tenga una barbería", confesó. De hecho en sus comienzos cuando se presentaba pidiendo trabajo en diferentes locales experimentó el rechazo. "Parece que ser mujer y barbera no es compatible. Hay quien piensa que yo, por ser mujer, no entiendo un corte de pelo masculino...", reflexionó Martín. Pero ella siguió su camino. En la actualidad lleva sola su negocio donde arregla barbas a hombres no solo procedentes del País vasco, sino de Santander, Burgos... "Desde que he abierto nadie ha puesto mi profesionalidad en duda".

Llevar vello facial es, según el estilo que se adopte, una tarea que requiere de unos cuidados básicos. "No es complicado. Les recomiendo que acudan a arreglarse cada mes y medio. Debajo de la barba hay piel y es primordial hidratársela y lavarse con un jabón específico", añadió. Al igual que todos los cortes no favorecen, tampoco todas las barbas quedan bien. De hecho, según Jessi son muchos los que se presentan en su barbaría con la foto de un actor o cantante al que le gustaría imitar. "La barba debe ser en función de la forma de la cara". En esos casos, la barbera intenta llegar a acuerdos con los clientes: "Lo que no voy hacer es cortarles una barba que no les favorezca. Tienen que salir siempre guapos", concluyó.