Este jueves la luz entró despacio en la Sala BBK, como quien llega a una casa donde se celebra algo importante: la memoria de lo que se ha hecho bien. Allí se reunieron muchas manos. Manos que escriben, que cuidan, que protestan, que abrazan. Manos que durante años han empujado la puerta de la igualdad para que no vuelva a cerrarse. En verdad Bizkaia, a través de sus todopoderosos premiosa Zirgari reconoció ayer el trabajo por la Igualdad de mujeres y hombres realizado por la histórica feminista Begoña Sagasti (fue el suyo un premio honorífico, dado que tuvo una presencia constante en el movimiento feminista en Euskadi desde los años setenta y que su militancia comenzó en la Asamblea de Mujeres de Bizkaia y, desde entonces, su labor ha estado ligada a una tarea esencial y muchas veces invisible: documentar y preservar la memoria colectiva del feminismo....); de las asociaciones Loraldi Elkartea (representada por Encarni Cano y Aurora Durana...) y Atxurkulu Emakumeen Elkartea, con Yolanda Vara y Adelaida Lazkano al frente de la lucha, y ¡VIVA! Red Feminista de Arte y Pensamiento Contemporáneo, un proyecto al que dan aliento, entre otras, Lourdes Méndez y Xabier Arakistain.

El evento que evoca a las sirgueras, aquellas mujeres que se dejaban la piel en el arrastre de los barcos desde tierra firma, fue conducido por la periodista Ana Urrutia, y contó con la intervención de la Diputada General de Bizkaia, Elixabete Etxanobe; la diputada foral de Empleo, Cohesión Social e Igualdad, Teresa Laespada, y la directora de la Obra Social BBK, Nora Sarasola. Muy cerca de ellas se encontraban el vicelehendakari Mikel Torres y la presidenta de Juntas Generales de Bizkaia, Ana Otadui. Esta gente y el resto de los presentes apreciaron la actuación de la cantante Valentina Parra y del cuerpo de baile de Biarte Dantza Eskola, así como la recreación en vídeos generados por inteligencia artificial de algunos discursos del feminismo histórico. Fue toda un emotiva hermosura.

Sean conscientes, quienes esto leen, que no era una entrega de premios. Era un agradecimiento. En el escenario, los nombres no pesaban como medallas. Sonaban como historias. Hay personas e ideas que hablan de igualdad. Y hay personas e ideas que la siembran. A esta segunda estirpe pertenecen las reconocidas ayer. Les aplaudieron la directora general de igualdad, Trinidad L. Vicente; la directora de Emakumeen Gara, Ana Gutiérrez; la presidenta de la Academia de Ciencias Médicas, Agurtzane Ortiz; Koldo Bilbao, diputadas forales como Ainara Basurko, Amaia Antxustegi, Itxaso Berrojalbiz y Carlos Alzaga; Susana González, directora de Empleo: Lorea Bilbao, Begoña Gil, Itziar Urtasun, Goyo Zurro, Vicente Reyes, Ana Berta Campos; el subdelegado del Gobierno, Carlos G. Buendía, ; patronas de la Fundación BBK como Begoña Atxalandabaso, Begoña Ortuondo, Arantza Gandariasbeitia y Alba Álvarez; la presidenta de IMQ, Magdalena Múgica; el alcalde de Orduña, Iker Santocildes, Irati Ortiz de Pineda, Iker Casanova, el presidente de Cebek, Guillermo Buces; la ucraniana Katherina Kaminska y Fran Aspiazu entre otra gente que acudió con el compromiso por bandera.

Hubo autoridades y pueblo. Vigilaban para que todo fluyese Gaztea Ruiz y Jon Marín. En la calle hacían guardia Santa Cabrera, Bihotza Aletxua, Begoña Dueso, Begoña Gómez Begoña Agirre. Arantza Ugalde, Teresa Bereketa, Jaione de Pérdigo, Maite Muguruza, Izaskun Uriarte, Yolanda Martínez, María José García y otro puñado de gente que bien sabe que la igualdad no es una meta lejana. Es una suma de pasos. Pasos que ayer Bizkaia decidió nombrar. Porque cuando una sociedad reconoce a quienes empujan el mundo hacia un lugar más justo, algo cambia. Y la historia encuentra por dónde entrar. l