Robert Egby: "Los vascos son un misterio y la gente ama los misterios"

Al acabar de leer la última página de la novela histórica 'El chico de Urkiola' (2020), uno se hace mil preguntas. Estalla en el deseo de consultar con su autor, Robert Egby, qué le ha enamorado de Euskadi para que sus dos últimos libros tengan el bombardeo fascista de Durango de 1937 como origen de las tramas.

03.11.2020 | 19:44
Robert Egby, con su libro.

La pandemia del Covid-19 ha impedido a este radiestesista británico de 88 años, aunque residente en EE.UU., viajar y presentar las aventuras del gudari Mikel Ybarra en la villa vizcaína, que visita desde 2014, pero este excorresponsal de guerra en Suez está deseando tomar el avión y presentase en Loiu.

¿Por qué optó desde Estados Unidos por el bombardeo de Durango para escribir dos novelas distintas: Por el amor de Rose y ahora El chico de Urkiola?
Cuando viví y trabajé como corresponsal en el Medio Oriente leí Por quién doblan las campanas de Hemingway. Yo quise escribir una versión más íntima y Por el amor de Rose fue un intento.

Pero, ¿por qué Durango y no Gernika, por ejemplo?
Visité Durango en abril de 2014 por primera vez. Estaba escribiendo una novela de dos jóvenes amantes en 1936 y necesitaba una guerra. Un montón de grandes autores, incluido Picasso, habían popularizado Guernica, y yo quería algo nuevo. El corresponsal de guerra George Steer mencionó a Durango como el primer bombardeo masivo, así que decidí ir a Durango. Nunca nos echamos atrás y fue lo correcto en energía, correcto en recuerdos, correcto en cultura y en acción.

Eligió Durango cuando el bombardeo de Gernika era el más famoso. ¿Le gusta más el Duranguesado?
El bombardeo de Durango fue el primero planificado como tal y sucedió casi un mes antes que el de Gernika. El mundo debería haber tomado nota y tal vez no se hubiera dado la Segunda Guerra Mundial. Franco debió haber sido juzgado por crímenes de guerra en Nuremberg.

Un día comentó, paseando por Durango, que le llamaba la atención que los vascos callejeemos tanto, a diferencia de Estados Unidos.
Sí, los estadounidenses van a todos los lados en automóvil. Los vascos son caminantes. Los vascos son gente de la tierra.

También dijo que se enamoró de los paisajes del alto de Urkiola (Abadiño).
Los montes de Urkiola huelen a historia y me encanta la historia, por eso escribo novelas históricas. Las energías, allí, atraen a personas de todos los ámbitos de la vida, y por una variedad de razones como son el espectáculo montañoso, la historia, el aire puro, el senderismo, la escalada y€ el misterio, porque el lugar me atrapa con su misterio. ¡Tiene maravillosas vibraciones!

Hasta el punto de que la novela El chico de Urkiola cuenta con una cueva secreta que usted localiza entre el Anboto, Alluitz, Untzillatx o Saibigain.
El País Vasco está plagado de cuevas que se remontan 40.000 años atrás, como la de Danbolinzulo en el monte Ertxiña, cerca de Zestoa. Siento que hay algunas cuevas en el corazón de Urkiola que el pueblo vasco solía usar como santuario y como puesto de asalto cuando España estaba ocupada por invasores. Es solo cuestión de tiempo que alguien lo descubra. Sí, la cueva de Mikel es ficticia, pero se basa en hechos, como las reservas de gas natural en el suelo.

El libro engancha desde el primer capítulo con las aventuras de Mikel Ybarra, un gudari vasco que planea matar a Franco. ¿Cómo resumiría la trama de la novela?
El mar arrastra a un adolescente casi sin vida a una playa inglesa. En ese momento, la Inteligencia británica debe investigar quién es. Descubren que es vasco, y con habilidades extrañas y únicas, de unos 6.000 años. Usa la honda y sabe leer en cuneiforme, el idioma babilónico. El problema es que sufre amnesia. Un hipnoanalista amigo de Sigmund Freud le ayuda a recordar los sucesos de tortura de la Guerra Civil española y el joven Mikel Ybarra jura regresar y matar a los asesinos.

Hay que felicitarle por ese arranque, que mantiene el suspense al portar el joven un cinturón nazi.
Bueno, quería un elemento de suspense, así que le puse con una esvástica nazi en el cinturón. Provenía del asalto a la estación de abastecimiento militar de Pamplona. Entonces la gente pensaría que era un espía. ¿Por qué no?

Con todo, el libro muestra a un Mikel, joven de Durango, no muy común.
Cierto. Mikel no es una persona común. Su espalda lleva la antigua marca de nacimiento de la tribu de Jubal y Tubal, lo que significa que tiene su propia agenda de enseñanza en el País Vasco y de acceder al escondite montañoso de los antiguos. Para él lo más importante es encontrar a su hermana y a la joven que ama, ambas en manos de los nacionalistas de Franco.

¿Mezcla ficción con realidad?
¡Sí! Esta novela histórica, ambientada en tiempo real desde 1937 hasta 1943, muestra con frecuencia un trasfondo de personas reales de aquella época.

Aunque el punto de partida está en la Guerra Civil y la Segunda Guerra Mundial, a veces se acerca incluso a los sumerios.
Si quieres conocer el origen de los vascos tienes que estudiar su historia profunda, como los sumerios, que eran un pueblo único y avanzado en el aprendizaje. ¿Cómo de repente tenían un lenguaje escrito, conocimientos de matemáticas, música, tejido, y técnicas de construcción avanzadas para edificios y puentes? ¿Por qué los artistas sumerios crearon tablillas de arcilla que mostraban cohetes y aviones? Esto es lo que estoy tratando de decir con Mikel. Habla cuneiforme, el idioma de los sumerios. ¿Qué más podía saber? ¿Dónde estaban los vascos en la época de los sumerios? Las preguntas son infinitas.

Le hago otra: ¿cuántas veces ha visitado el País Vasco?
Mi pareja, Betty Lou, y yo, pasamos tres meses repartidos en cinco años estudiando en el País Vasco o Euskal Herria, como se le conoce más propiamente.

La pandemia no les ha permitido viajar este año para presentar en Durango el libro. ¿Está ansioso por volver?
¡Absolutamente!

Hablaba del corresponsal de guerra George Steer, pero usted también lo fue. ¿Qué recuerdos guarda de aquella época?
Fue en la Guerra de Suez, en 1956. Gran Bretaña, Francia e Israel luchaban contra Egipto. Dos cosas diré. Una: como corresponsal de guerra británico acreditado disfruté trabajando junto a grandes reporteros y fotógrafos. Compartí trabajo con el fotógrafo de Life Larry Burrows. Y dos: aprendí la dura realidad de la guerra. No hay ganadores, solo perdedores. ¡La humanidad necesita despertar!

¿Y su vida previa en el Reino Unido, en Windsor?
Soy de un municipio que incluye dos localidades: Maidenhead y Windsor, y todavía tengo amigos allí. La zona se menciona en The Urkiola Boy. Bray es parte del municipio y allí estaba una colonia vasca. Es un hábito que tengo. Siempre uso lugares que conozco cuando escribo novelas históricas.

Un durangués disfrazado de gudari es el protagonista de la portada de El Chico de Urkiola. ¿Cómo surgió la idea?
De este libro hay dos ediciones: la original en inglés, The Urkiola Boy, y una segunda en castellano, El chico de Urkiola. Cada versión tiene una portada diferente.

¿Cómo es la anglosajona?
Para la edición inglesa, la primigenia, compré una ikurriña, una bandera vasca enorme, y la fotografié en el césped. Se ve en la parte alta del libro. Y abajo los montes de Urkiola.

¿Y la portada en castellano?
Es la que quise para la primera edición, pero no pudo ser entonces. Lo explico. Estaba buscando una portada para la edición en inglés y el último párrafo del libro fue el que desencadenó la idea para ella. Dice así: "Esteban podía ver la bandera desde su casa y soplaba por la libertad". Entonces, una vez ya publicada ya la otra porta de The Urkiola Boy, para la castellana El chico de Urkiola conseguí que un amigo periodista de Durango subiera al monte Saibigain junto al fotógrafo Sergio Quero y posara con la bandera ondeando por encima de los montes de Urkiola.

Y tiene una anécdota al respecto€
Sí. Tuvimos la foto por los pelos. Se sacó solo dos días antes del confinamiento en Euskadi. Y además, el que hace de gudari en la foto es nieto de un gudari real llamado Esteban, como el del final de la novela.

El final, sin hacer spoiler, es un tanto onírico, soñador...
Fue diseñado de esa manera. ¿A dónde querías que fueran Mikel y Uda? No, tuvieron que quedarse en Euskal Herria, bajo tierra, de incógnito hasta tiempos posteriores. Así el libro queda con un final abierto para una posible secuela, escrita por mí o por otra persona.

¿Escribirá un tercer libro sobre Euskal Herria?
Me gusta pensar que sí, por eso dejé el final abierto o soñador. El propósito de la novela era aumentar la comprensión de que los vascos son diferentes, únicos. Hay que explorar sus orígenes. Los científicos deberían salir de sus caparazones. Tienen que leer, comprender y meditar sobre las tablas babilónicas y aceptar los orígenes de la vida humana en este planeta por lo que fue, por los verdaderos Adán y Eva. También deben buscar las creaciones que llevaron a los cromañones y Euskadi.

¿Queda mucho por estudiar?
Necesitamos descubrir cómo algunas personas pudieron mover columnas enormes simplemente diciéndolo. Si crees que fue algo mágico o espeluznante estás en el camino equivocado. Los euskaldunes necesitan excavar y explorar sus propios orígenes, y no solo en la Tierra, sino también en otros lugares del Universo. Eso es lo que reflexiona Mikel. Poseía habilidades ancestrales y quería enseñar eso en su escondite de Urkiola. Una secuela podría explorar todo esto.

¿Qué análisis haría usted de la forma de ser del pueblo vasco?
Eso está claro en el libro. Sois un pueblo único, no solo en su estado físico y sanguíneo, sino también en su cultura, idioma y pensamiento. Vuestros orígenes son la prehistoria. Siento que vuestros orígenes son incluso anteriores a Sumeria, que es antes de Babilonia. Mark Kurlanski, que escribió La historia vasca del mundo, sugiere que los vascos son descendientes de humanos que vivieron hace 40.000 años.

También habla de los vascos en su ensayo Persiguiendo el principio cósmico.
Yo soy un radiestesista y sé que cuando un péndulo se sostiene sobre ciertas palabras y colores, y gira en sentido antihorario, eso es cósmico. De los más de cien lenguajes en Google, solo cuatro son Cosmic: el inglés, el galés, el tamil y el euskera. Solo estos cuatro generan un movimiento natural del péndulo en sentido antihorario. ¿Por qué? ¿El cielo lo sabe?

Un día visitó el cementerio de Durango, donde se presume que hay una tumba de personas asesinadas en el bombardeo fascista de 1937. ¿Qué sintió?
La energía del radiestesista es la intuición. Cualquiera puede hacerlo, pero la mayoría de las personas son mental y culturalmente perezosas, y no tiene nada de espeluznante ni malo. Yo detecté la presencia de unos 21, quizás 22 cuerpos. El más profundo está a doce pies y el más cercano a la superficie, a cuatro. Es curioso que hoy que me haces esta pregunta haya encontrado de forma accidental el cuaderno donde tengo todos esos datos. ¿Por qué justo hoy?

El protagonista del libro usa la honda, con la que consigue grandes resultados en época de escopetas, tanques y aviones bombarderos. ¿También usted sabe usarla?
Sí. Es una habilidad ancestral. En la Biblia, Jueces 16:20, se dice: "Entre todos estos soldados había setecientos selectos que eran zurdos, cada uno de los cuales podía arrojar una piedra y no fallar". Tengo varias hondas y uso pelotas de golf en lugar de piedras. Normalmente puedo golpear un árbol a 30 metros. Es la única arma con la que encontrar munición nunca es un problema. Las piedras están por todas partes (risas).

¿Existe un mercado internacional para este tipo de novelas históricas de tema vasco?
Los vascos son un misterio y la gente ama los misterios. Debido al Covid-19 y al autoaislamiento la gente está empezando a leer libros, mucha novela de misterio. Cualquier cosa con tal de escapar de la realidad, ¡así que es necesario escribir novelas de misterio!

En estos años ha aprendido usted español con una profesora a través de Skype. ¿Le resulta difícil?
Todos los miércoles durante cuatro años mi profesora María y yo nos hemos reunido durante una hora por Skype. Conversamos solo en español y ella finge no entender el inglés. Mi problema es escuchar y comprender, tengo que ponerme al día. El español es el segundo idioma más rápido del mundo. Solo el japonés es más rápido.

PERSONAL
Lugar de nacimiento
: Mainhead, Windsor (Reino Unido).
Día de nacimiento: 14 de febrero de 1932. Tiene 88 años.
Libros escritos: Son un total de 13, y dos de ellos tienen versión en castellano: las novelas históricas Por el amor de Rose, un viaje en tres mundos (2015) y El chico de Urkiola, las aventuras de un gudari vasco (2020).
Oficio: Egby fue soldado y sirvió a la RAF en el Servicio de Radiodifusión de las Fuerzas Británicas y también corresponsal de guerra. Trabajó como freelance durante trece años en el Mediterráneo oriental para las agencias internacionales más importantes del momento.
Otras curiosidades: En 1990 estudió hipnoterapia e hipnoanálisis y es radioestesista. Desde que visitó Durango por primera vez está aprendiendo castellano durante una hora a la semana.
Contacto con Euskadi: Desde hace cinco años visita anualmente Durango y sus alrededores junto a su pareja, Betty Lou. Ambos alquilan un coche y viajan por Donostia o Iparralde. Son unos enamorados de la cultura vasca y sus gentes, con Urkiola como lugar preferido, donde aseguran sentir a sus ancestros.
Residencia: La pareja vive en Pemberton, en el estado de Nueva Jersey (Estados Unidos).