De compras, auriculares inalámbricos

Los auriculares inalámbricos pueden llegar a cuatro horas de autonomía, pero si nos interrumpen llamadas, se va reduciendo. Un truco que usan los fabricantes es incluir un estuche batería, que permite cargarlos mientras los tenemos allí guardados

19.09.2020 | 01:23
De compras, auriculares inalámbricos

SI vas a cambiar de teléfono te puedes encontrar con que la mayoría de los nuevos modelos han suprimido el puerto tipo jack con el que conectamos los cascos para escuchar música. Es verdad que hay adaptadores para poder enchufarlos al puerto USB pero voy a tratar de convencerte de por qué tienes que comprar unos auriculares inalámbricos de los denominados in-ear para disfrutar de la música o si te atreves, a responder tus llamadas sin sacar el móvil del bolsillo. No están los tiempos para probarse nada, pero no todas las orejas son iguales, así que lo primero que te aconsejo es que trates de probártelos y ver qué diseño es el que más se ajusta o cuál es el estilo que más te gusta. Ten en cuenta que son para utilizar junto con el teléfono móvil y cuando estemos caminando o realizando alguna actividad física, por tanto es importante que se ajusten perfectamente, que no nos molesten.

Hay marcas que llevan varios adaptadores S, M o L intercambiables para un ajuste perfecto, pero como en todo, son los modelos más caros. Si son resistentes al agua, perfecto, no porque vayamos a bucear con ellos, sino por si nos pilla la lluvia o sudamos al practicar algún deporte.

Autonomía de uso

No vamos a poner la autonomía como un requisito importante, porque digan lo que digan las hojas de especificaciones técnicas, no duran nada. O al menos esa es la impresión que te van a dar, ya que nunca te habías preocupado de ello con los auriculares con cable. Pueden llegar a 4 horas de uso, pero si nos interrumpen llamadas o usamos el sistema de cancelación de ruido a sonido envolvente, la autonomía se va reduciendo. Un truco que se usan los fabricantes es incluir un estuche batería, que permite cargarlos mientras los tenemos allí guardados. Hay estuches que llegan a permitir hasta dos o tres cargas, antes de tener que enchufarlos a la red eléctrica. Si además quieres que sean de carga rápida el precio se incrementa.

El tema del sonido es una batalla que tengo perdida. Hay amigos que me dicen que son capaces de descubrir el sonido de un alfiler que cae en el estudio de grabación de una canción de los Beatles gracias a sus magnífico equipo de sonido y otras que les suena igual en su coche o en sus auriculares. Los modelos más pequeños suelen sonar peor que los de tamaño mayor. Es así porque aquí el tamaño del altavoz (transductor) sí importa. Pero es más importante si están conectados por radiofrecuencia, NFC o Bluetooth y que nos fijemos, por ejemplo, que lleven la última versión de estos sistemas. Lo que si merece la pena es la cancelación de ruido. Olvídate de escuchar bocinas, gritos o coches, pero cada fabricante usa un sistema por lo que infórmate de las opiniones de algunos usuarios que leas por Internet ya que no todos son igual de eficaces.

Todavía existen modelos que hay que activarlos o desactivarlos cada vez que los uses, olvídate de ellos. También existen los que funcionan mediante órdenes de voz, compatibles con tu teléfono y con los que podrás responder llamadas o pedirle a Google Maps que te lleve a una dirección dándote las instrucciones por los auriculares. La mayoría permiten subir o bajar el volumen pulsando sobre el auricular, pero también mediante el móvil. Aquí si que podemos decir que los modelos más caros son los que disponen de mayores funciones y de momento olvídate de las ofertas porque acabarán en el cajón de tu casa, así que confía en alguna de las marcas conocidas.

@juandelaherran