‘el hijo’

Un Superman terrorífico

Brandon es un joven adoptado que comienza a mostrar inquietantes comportamientos, poniendo en peligro a todo su alrededor y provocando en el espectador “un subidón de adrenalina”

09.02.2020 | 03:57
El hijo

Q pasaría si un niño de otro mundo aterrizara de emergencia en la Tierra, pero en lugar de convertirse en un héroe para la Humanidad acabase siendo algo mucho más siniestro? Este es el planteamiento que aborda el productor James Gunn, el visionario cineasta detrás de proyectos como Guardianas de la Galaxia y Slither: La Plaga, en El Hijo. El largometraje, dirigido por David Yarovesky -The Hive (2015)-, propone una sorprendente visión de un género completamente nuevo: terror de superhéroes.

Y es que cuando Tori Breyer -Elizabeth Banks- encuentra un misterioso bebé, decide adoptarlo sin imaginar que al tiempo, cuando Brandon -Jackson A. Dunn- se acerca a la adolescencia, una poderosa oscuridad se manifiesta en su interior. Y mientras Brandon da rienda suelta a sus impulsos, todo a su alrededor se encontrará en gran peligro.

Acerca del origen del proyecto, James Gunn apunta que en un tiempo en el que los superhéroes del cómic dominan la cultura pop, encontraron la oportunidad para dar una vuelta a los viejos clichés del género. "Hay una tradición en la que los padres sin hijos que adoptan a un niño que encuentran en la naturaleza, sucede que este acaba creciendo para convertirse en un noble héroe, pero... ¿qué pasaría si el niño acaba siendo algo siniestro?", plantea el coguionista del filme, Brian Gunn. En ese sentido, Tori le da cariño a su hijo y, aunque observa alguno de sus inquietantes comportamientos, confía en que con el paso del tiempo, termine por encontrar el camino correcto. Y no es así.

Humano y alienígena El filme, rodado en Georgia y Kansas (Estados Unidos), cuenta con escenas violentas por lo que no está recomendado para menores de 16 años. Brendan posee superpoderes, pero los utilizará para cumplir sus peores deseos. "Quería que se moviese de forma violenta e impredecible", avanza Yarovesky, quien apunta cómo las habilidades de volar, la supervisión y la fuerza sirven para crear sensación de presión y miedo al espectador.

De hecho, el sonido que hace la capa de Brandon cuando acecha a sus víctimas se ha convertido en un elemento clave de terror de la película. Y el lado más humano del protagonista sirve también como dosis terrorífica. "Aun siendo lo malo, terrible y alienígena que es, hay algo muy humano en Brandon", apunta Gunn, quien comenta cómo, probablemente, "lo que nos da miedo de él son las partes en las que se parece a nosotros". La evolución del Brandon más humano hasta ese ser alienígena que dejará víctimas a su alrededor es el hilo conductor del filme, dando lugar a un definitivo enfrentamiento entre Tori y su hijo. "Ver esta película es un subidón de adrenalina, rompe totalmente nuestra idea sobre superhéroes", concluye el director.