Un equipo psicosocial de Cruz Roja atiende desde primera hora de la mañana a compañeros y profesores de las víctimas del siniestro que se produjo en la zona costera de El Bocal, en Santander, en el que fallecieron cinco personas, tres de ellas vizcainas. Otra joven sigue desaparecida y una séptima se encuentra ingresada en la UCI del hospital Marqués de Valdecilla.
Se trata del instituto de Formación Profesional La Granja de Heras, en el municipio cántabro de Medio Cudeyo, en el que estudiaban los siete jóvenes, y que este miércoles se ha despertado con la conmoción y la tristeza del trágico suceso.
Jornada de luto
Según han informado fuentes de la Consejería de Educación, desde primera hora de la mañana un equipo psicosocial de Cruz Roja atiende a los estudiantes y profesores que lo necesiten en esta jornada de luto.
También desde el Colegio de Psicólogos de Cantabria se han puesto en contacto con la Consejería para facilitar la atención que se requiera para ayudar a estos jóvenes, algunos de los cuales residen en las dependencias que el instituto tiene también para estudiantes de otras comunidades autónomas que cursan allí sus estudios.
Las mismas fuentes han pedido respeto por la comunidad educativa, que pasa una de las jornadas más trágicas que ha vivido este instituto, en el que hay más de 500 alumnos y más de 70 profesores y que es uno de los centros de formación considerados de excelencia, a nivel estatal, en el ámbito agropecuario.
Responsables de la Consejería de Educación también se encuentran en el centro para atender las necesidades que se requieran y han trasladado su pesar sobre lo ocurrido a esta comunidad educativa, integrada por estudiantes que se forman en agricultura, ganadería o sector forestal.
Tragedia en la pasarela de madera
Las siete víctimas de este centro fueron a pasear, según han señalado fuentes del operativo de rescate, a la zona de El Bocal, donde se produjo la tragedia, después de finalizar sus clases por la mañana.
Sobre las 16.50 horas, la pasarela de madera por la que cruzaban los jóvenes, que salva una grieta sobre unas rocas, se rompió y los siete, seis chicas y un chico, cayeron entre las piedras y al mar.
Los servicios de rescate localizaron a cinco de ellos fallecidos -cuatro chicas y un chico- que tienen entre 19 y 22 años y son de Bizkaia (dos víctimas de Barakaldo y una de Balmaseda), Igollo de Camargo y Almería, mientras que la joven que continúa desaparecida, de 20 años, es vecina de Guadalajara.
La superviviente, de 19 años y es natural de Elvillar (Araba), está ingresada en la UCI del Hospital Valdecilla, donde se encuentra estable dentro de la gravedad tras el traumatismo sufrido.