Una mujer de 36 años fue detenida ayer por agentes de la Ertzaintza acusada de un delito de estafa. Tal y como ha informado el Departamento de Seguridad, “la mujer utilizó una tarjeta sustraída para efectuar cargos no autorizados en, al menos, dos establecimientos de la capital”.
Los agentes tuvieron conocimiento de un robo en los vestuarios de las empleadas de un céntrico hotel bilbaino poco antes de las tres y media de la tarde. Las taquillas estaban forzadas y, según las primeras pesquisas, se robaron una tarjeta bancaria y una pequeña cantidad de dinero. Tan pronto como la víctima se dio cuenta de la sustracción, bloqueó la tarjeta pero ya se habían realizado dos compras fraudulentas en dos comercios de la villa.
Localizada en un comercio
Una patrulla de la Ertzaintza se dirigió al último establecimiento donde la detenida había utilizado la tarjeta bancaria y se realizó un registro con la autorización de su propietaria. En el mismo local, los agentes encontraron la tarjeta robada debajo del pie de una clienta que trataba de ocultarla, por lo que se procedió a su detención.
Está previsto que la arrestada pase a disposición judicial, una vez que se concluyan en dependencias policiales las diligencias pertinentes.