Un estudio del Instituto de Investigación Biosanitaria Ibs Granada revela que un compuesto natural de las aceitunas negras ayuda a frenar el hígado graso. Pero no es el único alimento con beneficios: las sardinas cuidan la memoria, el plátano combate la resaca y especias como el anís estrellado o el cardamomo pueden mejorar tu bienestar diario.
Las aceitunas frenan el hígado graso. Según una investigación realizada por el citado Instituto de Investigación y la Universidad de Granada, el acido B-resorcílico, un compuesto natural presente en las aceitunas negras, puede contribuir a reducir la acumulación de grasa en el hígado y la inflamación hepática, las principales características de esta enfermedad.
Las aceitunas negras destacan por ser una fuente rica en antioxidantes, como polifenoles y vitamina E, que combaten el daño celular y la inflamación. Su alto contenido en ácidos grasos monoinsaturados favorece la salud cardiovascular y ayuda a reducir el colesterol “malo”. Además, aportan fibra dietética que mejora la digestión y regula el azúcar en sangre, así como minerales esenciales como hierro, calcio, cobre y magnesio, que apoyan la función ósea, sanguínea y muscular.
El plátano, la fruta más indicada si te levantas con resaca. El plátano maduro ayuda a reponer dos minerales que se agotan cuando se toma alcohol en exceso: el potasio y el magnesio.
El plátano es una fruta altamente nutritiva, rica en carbohidratos de fácil digestión que aportan energía rápida, especialmente en forma de azúcares naturales como la glucosa, fructosa y sacarosa. Destaca por su contenido en potasio, esencial para la función muscular y cardiovascular, y magnesio, que ayuda a la relajación muscular y al equilibrio electrolítico.
Ingesta de alcohol o ejercicio intenso
También aporta vitamina C y vitamina B6, importantes para el sistema inmunitario y el metabolismo de proteínas. Su fibra soluble favorece la digestión y contribuye a la sensación de saciedad, mientras que sus antioxidantes ayudan a proteger las células frente al estrés oxidativo. Además, es útil para reponer minerales tras la ingesta de alcohol o ejercicio intenso, convirtiéndolo en un alimento práctico y saludable para el día a día.
Cuidar el cerebro
Las sardinas protegen de la demencia. Su consumo regular aporta ácidos grasos Omega 3, que benefician la salud cerebral y tienen un efecto protector frente a las enfermedades como el Alzheimer y otros tipos de demencias.
Pero cuidar el cerebro no depende de suplementos ni de ejercicios milagrosos, sino de hábitos diarios como dormir bien, mantener una alimentación equilibrada y estimular la mente. “La ciencia nos demuestra que el cerebro se cuida con hábitos, no con modas. Pequeños cambios sostenidos en el tiempo tienen gran impacto y nunca es tarde para empezar a cuidar tu cerebro”, afirma la especialista en neurología Lucía Vidorreta.
Anís estrellado si has cogido frío y temes resfriarte. Agregar un par de semillas de anís estrellado a la infusión que suelas tomar -manzanilla, menta…- te ayudará a entrar en calor, dado que es un buen estimulante de la circulación sanguínea.
El cardamomo para despertar el deseo. Esta aromática especia ejerce un suave efecto afrodisiaco: estimula los sentidos, favorece la relajación y mejora la circulación, algo que contribuye a incrementar la sensibilidad.
Colesterol alto en jóvenes
¿Sabía que el colesterol puede ser elevado incluso en personas jóvenes, delgadas y aparentemente sanas? Tener un peso corporal dentro del rango considerado saludable no garantiza estar libre de riesgo cardiovascular, así lo afirma el catedrático de Medicina de la Universidad Europea, el doctor Manuel Martínez-Sellés. Una de las claves que explica la presencia de colesterol elevado en personas con peso normal es la genética.