La figura del militante del PNV Txomin Letamendi, fallecido en 1950 tras ser detenido y torturado por el régimen franquista, ejemplifica la lucha contra el fascismo en los años más duros de la dictadura. Después de protagonizar un reconocimiento institucional el pasado diciembre por parte del Gobierno Vasco, a través del instituto Gogora, y de que una querella contra dos de sus torturadores fuera admitida a trámite por un juzgado de Donostia, la vía de la jurisdicción voluntaria, amparada por la Ley de Memoria Democrática de 2022, puede culminar ahora de forma satisfactoria. La razón es que el Ministerio del Interior ha entregado, por primera vez, "la documentación completa, sin tachaduras ni censura el expediente" de este combatiente antifranquista, según ha desvelado el Observatorio de Derechos Humanos del País Vasco, GEBehatokia. En dichos informes aparecen los nombres de ocho miembros de la Brigada Político Social de la dictadura que habrían participado en las torturas a Letamendi, y que ahora están en manos del juez del número 7 de la Sección Civil del Tribunal de Instancia de Donostia.
Según recuerda GEBehatokia, la jurisdicción voluntaria "no supone ya la persecución penal de los perpetradores, sino la certificación judicial de los hechos, como la tortura, la desasistencia en prisión y, finalmente, la muerte, que no presentan controversia, que nadie pone en duda pero que requieren que un juzgado los ratifique definitivamente". Para lograr este fin realizaron una primera petición de acceso a los archivos oficiales del Ministerio del Interior, al amparo también de la "rehabilitación del honor de la víctima y su reparación moral" que, en el marco de la Ley vasca de Memoria Histórica y Democrática 9/2023, propició el Ejecutivo vasco en diciembre. Sin embargo, el pasado abril denunciaron que la documentación recibida y el acceso a los expedientes contaba con "numerosas partes censuradas y suprimidas", lo que consideran "una barbaridad en sí misma" por los más de 75 años transcurridos desde los hechos.
Por este motivo, el Observatorio solicitó el amparo del lehendakari Imanol Pradales, de la fiscal de Memoria Democrática, Dolores Delgado, y de los grupos vascos en el Congreso y en el Senado. Ello se ha traducido, según GEBehatokia, en que "el lehendakari ha asumido una actitud proactiva a través de Gogora, que ha estado empujando en esta dirección", así como en la pregunta que la portavoz del PNV, Maribel Vaquero, realizó en el Congreso, donde exigió la desclasificación "total" del expediente, y la iniciativa que impulsó en el mismo sentido el senador de EH Bildu Gorka Elejabarrieta en la Cámara Alta. Unas "gestiones públicas y privadas en contra de esta injustificada censura" que los integrantes de esta entidad han agradecido hoy, afirmando que "este resultado demuestra que el trabajo y la insistencia aportan resultados y permiten agrietar el muro de la impunidad".
GEBehatokia se "congratula" ahora de que el Archivo General del Ministerio del Interior "nos ha remitido, por fin, la documentación completa, sin tachaduras ni censura, del expediente de Txomin Letamendi". El mismo incluye ocho nombres, sin tachar, de agentes que habrían participado en los hechos y que ahora se pondrán en manos de la justicia. Lo previsible es que, debido al tiempo transcurrido, hayan fallecido, pero será el juez el que deberá arrojar luz al respecto.
Querella contra dos torturadores
Esos nombres se suman a los otros dos integrantes de la Brigada Político Social, Fernando Escudero Arcocha y José Nogues Recoo, que también tuvieron un papel activo en la muerte del militante jeltzale y que fueron objeto de una querella presentada por los hijos de Txomin Letamendi el 20 de diciembre de 2024, coincidiendo con el 74 aniversario del fallecimiento de su padre, por las torturas a las que fue sometido. El juez pidió a la Brigada Provincial de la Policía Judicial que identificara a ambos policías franquistas, y el resultado fue que Escudero falleció en 2013, mientras que de Nogues solo se pudo acreditar su filiación, "ya que no consta más información". Por este motivo, y presumiendo que también hubiera fallecido, el magistrado dictó un auto el 5 de marzo de 2025 que decretó la "extinción de su responsabilidad criminal", así como "el sobreseimiento libre de la causa y el archivo de las actuaciones". Sin embargo, GEBehatokia celebró como un éxito la admisión a trámite de la querella por el Juzgado de Instrucción número 5 de Donostia, que "rompía con la actitud habitual de los juzgados que, invariablemente, venían archivando casos similares en aplicación de la Ley de Amnistía de 1977".
Nacido en 1901 en Bilbao, Txomin Letamendi fue durante la Guerra Civil comandante de gudaris, y tras la caída de la capital vizcaina tuvo que exiliarse en París, y después en Venezuela. Pero tras una llamada del lehendakari Aguirre regresó a Euskadi para integrarse en la resistencia antifranquista, donde operó con el sobrenombre de 'Turuta' y utilizó su faceta de músico, en concreto de trompetista, para llevar a cabo sus misiones. Letamendi fue detenido y sometido a un consejo de guerra sin garantías donde se le impuso una condena de cinco años. Sin embargo, las torturas que sufrió durante su estancia en la prisión de Guadalajara provocaron su muerte el 20 de diciembre de 1950.