Familiares y personalidades políticas como el lehendakari, Imanol Pradales, y la presidenta de Navarra, María Chivite, despidieron el miércoles en Pamplona al exlehendakari Carlos Garaikoetxea, fallecido el pasado lunes a los 87 años, en el funeral celebrado en la iglesia parroquial de San Francisco Javier, en la capital navarra.
A la celebración acudieron cientos de personas para despedirse del que fue el primer lehendakari de la época democrática y para conmemorar la labor que llevó a cabo a favor del desarrollo y la convivencia del pueblo vasco. El encuentro logró congregar a dos exlehendakaris, Juan José Ibarretxe e Iñigo Urkullu, y los expresidentes forales Juan Cruz Alli y Uxue Barkos. Sus familiares más cercanos se despidieron de él con unas emotivas palabras en las que, además de su trayectoria política, destacaron su figura como padre, abuelo y marido. Durante la ceremonia, el párroco José Ignacio Cumba Pérez honró su presencia pública, así como la “entrañable cercanía” de Garaikoetxea con sus allegados. Del mismo modo, también quiso dedicar un momento especial a Sagrario Mina, la viuda. En este sentido, reflexionó, es a veces cerca de la muerte donde “se ve el tiempo nacer” y así, quiso rememorar los primeros momentos de la relación entre el exlehendakari y Mina, a quien varias veces se refirieron como “el amor y la mujer de su vida”.
Por su parte, su hijo Mikel, acompañado por Unai y Ander, dos de los nietos, reconoció que “sus hijos no podemos estar más agradecidos al aita por los valores y principios de toda índole que, junto a nuestra amatxo, nos ha inculcado hasta su último día”. Acerca de su ama, Mikel explicó que ella ha sido “su compañera y apoyo principal, desde el principio, en el más amplio de los sentidos”, y sobre su aita, el hijo confesó que, más allá de político, “él fue, fundamentalmente, aita y aitatxi, y nosotros hemos tenido el privilegio de disfrutarle”. También quiso rememorar su labor institucional, pues “arriesgó, vivió la política como servicio, lloró con la violencia, quiso crear puentes y pudo ver los frutos de una sociedad que recuperó su identidad” y cuyo futuro “está en nuestras manos”.
Al final de la ceremonia, el segundo de sus hijos, Iban, leyó un discurso en el que ha agradecido “todas las muestras de cariño y condolencias, las recibidas personalmente y por todo tipo de medios”. También expresó el agradecimiento de la familia a Chivite y Pradales “a quien una vez más tenemos que agradecer todos los actos celebrados”. Se dirigió, igualmente, a Urkullu, Ibarretxe y Asiron, así como “al resto de autoridades presentes”. Quiso agradecer “a los distintos medios, ensalzando la figura política de nuestro aita sin que sea necesario añadir más elogios, aunque se agradezca, especialmente en estos tiempos de constante bronca, que todos ellos hayan sido tan positivos”. “Agradecer el auxilio del personal que le intentó mantener entre nosotros hasta su último aliento, así como a todo el personal sanitario que en momentos tan dramáticos nos dio un trato exquisito”, manifestó.
“Sus hijos no podemos estar más agradecidos al aita por los valores y principios inculcados”
Aseguró que sus tres hijos “no pueden estar más agradecidos” a su padre “por los valores y principios de toda índole que junto a nuestra madre nos ha inculcado hasta su último día para ser mejores personas”. Cabe recordar que el rotxapeano Carlos Garaikoetxea Urriza (nacido en Pamplona el 2 de junio de 1938) fue, ante todo, un adelantado. Vivió una carrera política que le hizo conocer las cotas más altas más rápido que nadie. A los 41 años, ya había sido parlamentario foral de la primera legislatura (por el PNV), entre abril de 1979 y el 13 de julio de 1980; presidente del PNV (elegido en la asamblea nacional que los jeltzales celebraron en Pamplona en 1977), presidente del Consejo General Vasco (en la etapa preautonómica) y primer lehendakari del recién estrenado gobierno de la CAV.
Pero antes de su extensa carrera política (que después de Lehendakaritza siguió hasta el Parlamento Europeo, donde fue diputado entre 1987 y 1991), Garaikoetxea ya era un conocido abogado-economista, amante del monte, del esquí y del fútbol (jugó en Oberena), la pesca y la pelota, uno de los principales impulsores de las ikastolas navarras desde los sesenta y presidente de San Fermín Ikastola.
Las autoridades
Entre las autoridades presentes se encontraban la presidenta del Gobierno de Navarra, María Chivite, el Lehendakari, Imanol Pradales, el Presidente del Parlamento de Navarra, Unai Hualde, la Presidenta del Parlamento Vasco, Bakartxo Tejeria, el Presidente Parlament de Catalunya, Josep Rull, el Vicepresidente primero del Gobierno de Navarra y consejero de Presidencia e Igualdad, Javier Remírez, la Vicepresidenta segunda y consejera de Memoria y Convivencia, Acción Exterior y Euskera, Ana Ollo, el Alcalde de Pamplona, Joseba Asiron, el expresidente Juan Cruz Alli, la expresidenta Uxue Barkos, el exlehendakari Juan José Ibarretxe, el exlehendakari Iñigo Urkullu, el Consejero de Industria y Transición Ecológica y Digital Empresarial, Mikel Irujo, el Consejero de Desarrollo Rural y Medio Ambiente, José María Aierdi, el Consejero de Industria, Transición Energética y Sostenibilidad, Mikel Jauregi, el Consejero de Seguridad, Bingen Zubiria, la Consejera de Educación, Begoña Pedrosa, la Consejera de Bienestar, Juventud y Reto Demográfico, Nerea Melgosa, el Consejero de Ciencia, Universidades e Innovación, Juan Ignacio Pérez Iglesias, la Consejera de Alimentación, Desarrollo Rural y Pesca, Amaia Barredo, el Diputado General de Álava, Ramiro González, la Diputada General de Gipuzkoa, Eider Mendoza, la Presidenta de las Juntas Generales, Ana Otadui, el Presidente de las Juntas Generales, Xabier Ezeizabarrena, los exconsejeros Pedro Luis Uriarte y Pedro Miguel Etxenike, la Vicepresidenta segunda del Parlamento Vasco, Eba Blanco, los parlamentarios Laura Aznal, Adolfo Araiz y Mikel Asiáin, la Presidenta de Eudel, Esther Apraiz, la exparlamentaria, Inmaculada Boneta y el presidente del PNV Aitor Esteban.
Capilla ardiente
El exlehendakari Carlos Garaikoetxea había recibido una última calurosa y emotiva despedida por parte de la sociedad vasca esta mañana, que ha acudido a la capilla ardiente instalada en el Palacio de Ajuria Enea, en Vitoria-Gasteiz, para rendir homenaje al exmandatario fallecido el pasado lunes a los 87 años. Representantes de partidos políticos, institucionales y de organizaciones sociales y culturales de Euskadi le han dado su último adiós al primer Lehendakari de la democracia, "arquitecto" de la autonomía vasca.
El féretro ha sido recibido con honores, en presencia de su viuda, Rosario Mina, y sus tres hijos, Carlos, Iban y Mikel Garaikoetxea; el lehendakari, Imanol Pradales, y los consejeros del Gobierno Vasco.
Una banda de txistularis ha interpretado el himno de Euskadi Eusko Abendaren Ereserkia, mientras los ertzainas han saludado el féretro como muestra de respeto, un momento que los familiares han vivido con emoción.
Tras su recibimiento, el cuerpo del que fuera lehendakari vasco desde 1980 hasta 1985 ha sido depositado en el interior del Palacio de Ajuria Enea, residencia de los presidentes vascos. Fue precisamente Garaikoetxea quien habitó en ella por primera vez.
El acceso al vestíbulo principal del palacio presidencial ha estado flanqueado en todo momento por cuatro ertzainas con uniforme verde de gala y sables, así como galardonada con coronas de flores de color blanco y rojo.
En el velatorio, el féretro descubierto y una ikurriña en la parte baja, apuntaba al ejemplar del árbol de Gernika, ubicado en el jardín exterior y, a sus pies, se encontrada la 'makila' (bastón de mando) de Lehendakari, y dos medallas apoyadas en una pequeña almohada de terciopelo.