Una amplísima representación de la sociedad, las instituciones y la política vasca ha rendido una emotiva última despedida al lehendakari ohia Carlos Garaikoetxea en la capilla ardiente instalada en el Palacio de Ajuria Enea. Representantes institucionales, de partidos políticos y de organizaciones sociales y culturales de Euskadi han dado su último adiós al primer lehendakari de la democracia, considerado “arquitecto” de la autonomía vasca, que falleció el pasado lunes a los 87 años.
El féretro ha sido recibido con honores en presencia de su viuda, Rosario Mina, y sus tres hijos, Carlos, Iván y Mikel Garaikoetxea, junto al lehendakari, Imanol Pradales, y los consejeros del Gobierno Vasco.
Sobre las 10.15 horas se ha abierto oficialmente al público la capilla ardiente y se han comenzado a generar colas para acceder al salón. Los primeros en mostrar su respeto han sido los consejeros, seguidos de una representación del Parlamento Vasco, con su presidenta Bakartxo Tejeria al frente, y la vicepresidenta de la cámara, Eva Blanco, también secretaria general de EA.
Representantes políticos y ciudadanos anónimos han ido pasando frente al féretro en un goteo constante durante toda la mañana. Entre los primeros, el presidente del EBB del PNV, Aitor Esteban, quien ha tenido que esperar en el exterior ya que pasadas las 12.10 horas se ha producido un pequeño receso en el que el velatorio permaneció cerrado para que sanitarios atendieran a la viuda, que se ha sentido indispuesta.
Estrechos colaboradores
Tampoco han faltado a la cita consejeros de la época de Garaikoetxea como Ángel Larrañaga, Pedro Luis Uriarte y Pedro Miguel Echenique, quien ha señalado que “fueron años apasionantes”. Gorka Knörr, quien fuera colaborador del lehendakari, ha acudido “muy emocionado”, junto al secretario general de Junts, Jordi Turull, que ha señalado que fue una persona “muy apreciada y querida en Catalunya”. Ha añadido que echa en falta su manera de hacer política y que fue un luchador respetuoso con todos los derechos nacionales, tanto en Euskadi como en Catalunya.
El primer consejero de Educación, Pedro Miguel Echenique, ha recordado al que fuera su “amigo” y el talante dialogante de un “hombre estratégico para el autogobierno vasco”. Su compañero de gabinete y exconsejero de Economía y Hacienda, Pedro Luis Uriarte, ha calificado a Garaikoetxea como “un hombre excepcional con un carisma y con una capacidad de liderazgo espectacular”, al que ha despedido “con el corazón dolorido”.
Líderes y representantes de todos los partidos, salvo Vox, han pasado por Ajuria Enea y de manera unánime han ensalzado la relevancia y el papel de Garaikoetxa en la construcción de la Euskadi actual. También lo ha hecho el exportavoz parlamentario del PNV, Joseba Egibar, los tres diputados generales de la CAV, el rector de la EHU, Joxerramon Bengoetxea, la presidenta de la Fundación Sabino Arana, Arantxa Tapia, y dirigentes sindicales como el secretario general de ELA, Mitxel Lakuntza.
Han querido estar junto a la familia compañeros de gobierno y numerosos cargos y excargos de EA, como su actual secretaria general, Eba Blanco, y sus predecesores en el cargo Pello Urizar, Unai Ziarreta y Gorka Knörr, quien se ha mostrado orgulloso de haber formado parte del equipo de Garaikoetxea en unos años apasionantes y en unas condiciones muy complicadas. También han querido despedirse los exconsejeros vascos Joseba Azkarraga, Esther Larrañaga, Tontxu Campos, Inaxio Oliveri y Patxi Ormazabal.
A la capilla ardiente se han acercado asimismo dos hijos del fallecido lehendakari José Antonio Ardanza, así como el histórico jugador del Athletic José Ángel Iribar.
En favor del euskera
Los obispos de Donostia, Fernando Prado, y Gasteiz, Juan Carlos Elizalde, han transmitido “un saludo” al lehendakari ohia, que “lideró en tiempos difíciles el gobierno autonómico”. Los prelados, en nombre también de Joseba Segura, obispo de Bilbao, que no ha podido asistir, han dicho que formó parte de “una generación de valientes que supieron leer bien las necesidades y dar la mejor respuesta”.
Ambos prelados han sido de las primeras personas en visitar la capilla ardiente, donde han rezado un responso y han transmitido el pésame a los familiares. Prado ha explicado que su presencia en el acto, además de tener carácter institucional, responde a que ambos se encontraban “unidos en la fe porque Carlos era un hombre creyente”. Se ha referido a su vez a su “cercanía a Gipuzkoa, donde pasaba sus vacaciones en Zarautz. Acompañar a la familia en estos momentos nos parecía importante”.
Por su parte, Elizondo ha destacado que Garaikoetxa fue “una referencia en el Gobierno de Suárez”. En su opinión, se está perdiendo “una generación de hombres realmente valientes, responsables, que supieron leer bien las necesidades del momento y dar la mejor respuesta”. Ha añadido que se trata de hombres “de diálogo, de consenso, de fluidez entre las instituciones” y ha transmitido por último el “agradecimiento eclesial a su figura” y el cariño a su familia.
El presidente de Euskaltzaindia, Andrés Urrutia, también presente, ha expresado su agradecimiento al lehendakari ohia “por lo mucho que hizo por el euskera y por el progreso” de la Academia Vasca de la Lengua. Lamenta por ello la muerte de “un académico honorario, un honor bien merecido por lo que hizo por el euskera”. “Euskaltzaindia avanzó en aquel momento en gran medida gracias a él y al Gobierno Vasco de entonces”, ha apostillado.