Cuando el socialista Eneko Andueza dio un portazo a la propuesta del PNV para dar seguridad jurídica al euskera como requisito en el acceso al empleo público, los jeltzales no renunciaron a abordar este debate porque las OPE van a seguir sufriendo recursos en los tribunales por los perfiles lingüísticos. El PNV está convencido de que tiene que seguir adelante y dar una solución para garantizar el derecho de la ciudadanía a recibir atención en euskera en la administración pública, pero también para evitar que todo el esfuerzo que realizan las personas que se presentan a los exámenes termine en agua de borrajas si un juez suspende la prueba. Mientras el PSE guarda silencio y parece que ha decidido borrarse de este asunto, el PNV sigue intentando explorar las distintas posibilidades y ha movido ficha. El jueves de la semana que viene acaba el plazo para registrar enmiendas a su proposición de reforma de la Ley de Empleo Público, y el PNV anunció este viernes que presentará una enmienda a su propio texto, aunque se reservó los detalles. Y anunció también que va a “explorar las distintas vías” para alcanzar acuerdos con flexibilidad y va a hablar “con todas” las fuerzas políticas que estén dispuestas. No mencionó a EH Bildu, pero unos minutos antes había sido la propia izquierda abertzale la que había anunciado la decisión del PNV de intentarlo.
El PNV ha empleado más de un año con sus aliados de Gobierno, los socialistas, y aunque ha matizado en varias ocasiones que eso no quería decir que existiera un veto sobre la izquierda abertzale, sí ha priorizado al PSE por ser su aliado en las instituciones. Pero tiene claro que el camino es reformar la Ley de Empleo Público, y lo seguirá intentando... con todos. Sí es cierto que la noticia no la ha dado el PNV. La dio EH Bildu a través de una nota de fuentes enviada a los medios de comunicación, donde da la “bienvenida a la decisión del PNV de explorar la posibilidad de un acuerdo con la izquierda soberanista en la Ley de Empleo Público”. Por tanto, dio a conocer la “decisión” de los jeltzales de explorar ese acuerdo, lo que parece sugerir que no se ha profundizado más allá de esa voluntad. El propio PNV envió una nota a los medios a continuación para rebajar las expectativas y constatar que sus posiciones son divergentes. Ahora bien, EH Bildu venía de acusar al PNV de excluirla de esta mesa de diálogo, y ahora su tono cambia en esta nota de prensa y sugiere que la situación es distinta.
Con este anuncio, EH Bildu alimentó la opción de un acuerdo y presentará sus propias enmiendas, mientras los jeltzales ven “inadecuado” generar excesivas expectativas. Se podría encuadrar lo ocurrido en el pulso que se mantiene a nivel parlamentario por la participación o no de EH Bildu en los acuerdos: el lehendakari Pradales le recrimina su “no” en materia de vivienda, presupuestaria o de salud; mientras Pello Otxandiano ha intentado estos días suavizar esa imagen de aislamiento.
Es verdad que, mientras el PSE ni siquiera coincide con el PNV en que sea necesaria una reforma, EH Bildu sí comparte ese objetivo. En teoría, el camino más corto debería ser el que transita entre PNV y EH Bildu, pero en la práctica sus propuestas son muy distintas. El PNV registró una reforma quirúrgica de un solo artículo para que, en lugar del índice de obligado cumplimiento, se apueste por dar autonomía a las instituciones y que cada una fije su porcentaje de perfiles en función de su realidad social y respetando la proporcionalidad. El PSE no lo acepta y cree que el problema lo tienen las instituciones que han interpretado el índice obligatorio como un mínimo y lo han superado. La propuesta de EH Bildu da la vuelta al sistema actual: plantea la exigencia generalizada de euskera y que, a partir de ahí, se fije un índice de referencia con el porcentaje de puestos solo en castellano que pueden aplazar su conocimiento durante un tiempo a cambio de planes de aprendizaje y una evaluación quinquenal de los avances de esa administración. Los municipios euskaldunes no estarían obligados a fijar esas excepciones. El PNV cree que es carne de recurso.
EH Bildu apela al consenso con PNV y PSE
EH Bildu anunció que registrará enmiendas “con el objetivo de enriquecer las proposiciones de ley y favorecer la necesaria negociación entre las diferentes tradiciones políticas”. “EH Bildu hará todo lo que esté en su mano, desde la máxima responsabilidad, para que un amplio acuerdo sea posible. Creemos que el consenso en esta materia es imprescindible, no solo entre EH Bildu y el PNV, sino también con el PSE-EE. La izquierda soberanista impulsará una negociación para un acuerdo inclusivo entre las diferentes tradiciones políticas en torno al euskera, porque creemos que es posible”, concluyó.
El PNV no llegó a citar a EH Bildu. “Una vez expirado el plazo de enmiendas y abierta la fase de ponencia, entendemos que será un buen momento para analizar los textos que tenemos encima de la mesa y explorar las distintas vías de cara a alcanzar posibles acuerdos. Desde EAJ-PNV nos vamos a sentar y vamos a hablar con todas aquellas fuerzas políticas que estén dispuestas a negociar honestamente y con el objetivo de garantizar la seguridad jurídica en las ofertas publicas de empleo en Euskadi. Para ello, nos comprometemos a mantener una actitud flexible y constructiva e instamos al resto de agentes a compartir esa actitud. No obstante, consideramos inadecuado generar excesivas expectativas vistas las posiciones divergentes que hemos mantenido las principales fuerzas políticas en esta materia”, zanjó.