El eurodiputado Luis Pérez Fernández, Alvise, ha sido citado a declarar este lunes en el Tribunal Supremo por la querella de los dos eurodiputados que abandonaron su formación política por considerarse víctimas de acoso tras ser elegidos junto a él en los pasados comicios europeos.

El eurodiputado y líder de Se Acabó la Fiesta (SALF), Luis 'Alvise' Pérez, ha reconocido este lunes en el Tribunal Supremo (TS) mensajes sobre dos eurodiputados que fueron en su lista a las elecciones europeas y que acabaron querellándose contra él, pero ha negado que su intención fuera acosarlos.

Así lo han trasladado fuentes jurídicas después de la declaración de 'Alvise' ante el magistrado instructor, Manuel Marchena, que le citó tras mostrarse dispuesto a comparecer voluntariamente por la querella de Diego Solier y Nora Junco antes de que el Parlamento Europeo pueda conceder la correspondiente autorización para levantar su inmunidad parlamentaria.

"Estoy súper convencido de mi inocencia, porque soy yo mismo el que sabe todo lo que pasó, creo que va a archivarse", ha afirmado 'Alvise' a preguntas de los periodistas al terminar su declaración.

Cuarta causa penal

Se trata de la cuarta causa penal de Alvise en el alto tribunal, a donde ya ha acudido a declarar por las tres anteriores. De hecho, ahora asistirá tras manifestar al magistrado Manuel Marchena su disposición a declarar voluntariamente tras ser preguntado por ello.

Hace una semana Diego Adrián y Nora Junco ratificaron ante el juez su querella por presuntos delitos de revelación de secretos y acoso a los dos eurodiputados, quienes concurrieron por su partido Se Acabó la Fiesta (Salf) a las elecciones europeas de 2024.

Tras ser elegidos, los eurodiputados se integraron en el grupo parlamentario Conservadores y Reformistas Europeos y poco después se querellaron contra Alvise al denunciar no solo una campaña de hostigamiento en redes como consecuencia de los mensajes que Alvise había publicado sobre ellos sino que, incluso, habían llegado a temer por su integridad física al revelar también el lugar en el que se encontraban o al que se dirigían.

Añadían que una vez filtradas sus direcciones de correo, su número de teléfono y sus redes sociales, habrían recibido una ingente cantidad de mensajes ofensivos y amenazantes, hasta el punto de que se "habrían visto compelidos a soportar una continua sensación de inseguridad, modificando sus hábitos o rutinas".

Todo ello, según recoge la querella, "obstruye significativamente su labor parlamentaria y la propia de su ordinaria vida familiar" además de mencionar el "miedo que les generaba el poder ser abordados en ese contexto por la calle por cualquier desconocido".

Más causas

Alvise tiene otras tres causas abiertas en el Supremo, en las que ya ha declarado. Una por presuntos delitos de falsedad e injurias por difundir una PCR falsa del exministro y presidente de la Generalitat catalana, Salvador Illa, en 2021, y otra por difundir los mensajes que dirigió en la red Telegram contra la fiscal de delitos de odio de Valencia, Susana Gisbert.

La tercera causa, la más importante, es por presuntos delitos de financiación ilegal de partidos, estafa, apropiación indebida, blanqueo de capitales y falsedad documental por haber recibido, presuntamente, 100.000 euros para su campaña electoral.