La primera cita de calado de este año en el ámbito de la política estatal reunirá mañana al presidente español, Pedro Sánchez, con el líder de ERC, Oriol Junqueras, al que abrirá las puertas de Moncloa. Sin embargo, la incertidumbre no será ajena a dicho encuentro, el primero en persona entre el secretario general del PSOE y el dirigente republicano, que fue condenado por el Tribunal Supremo por el proceso independentista en Catalunya. No se trata solo de que las dos partes acudan con distintas expectativas a la reunión, sino que un tercer actor, Junts, presiona a ERC para meter una marcha más en la negociación de cara a lograr una financiación singular para Catalunya.
Tres agentes implicados, por tanto, en un compromiso que posibilitó la investidura de Salvador Illa (PSC) como president de la Generalitat, y otras tantas velocidades diferentes para alcanzarlo mientras la legislatura en el Estado se mantiene en un equilibrio precario. Por un lado, el portavoz y vicesecretario de Comunicación de ERC, Isaac Albert, ha asegurado que “esta semana” está previsto que haya un acuerdo de financiación, que ha cifrado incluso en cerca de 5.000 millones de euros más para Catalunya.
Unas expectativas que han sido rebajadas por la portavoz del Gobierno español, Elma Saiz, que tras el Consejo de Ministros ha avanzado que no está previsto que de este encuentro salga un pacto sobre esta materia. Ha explicado que la vicepresidenta primera y ministra de Hacienda, María Jesús Montero, trabaja en un nuevo modelo de financiación autonómica para “todas” las comunidades autónomas, y que “cuando llegue el momento se compartirá”.
"Un concierto como tienen los vascos"
De este modo, la reunión de Sánchez y Junqueras versará sobre el actual “contexto internacional”, el seguimiento del acuerdo con ERC y “lo que resta de legislatura” al Ejecutivo de coalición, ha añadido Saiz. A estos posicionamientos a priori alejados se ha sumado el de Junts, principal competidor de ERC de cara a enarbolar la bandera del independentismo en Catalunya, que ha avanzado su voto en contra “a todo lo que sea menos” que un concierto económico para su comunidad.
En una rueda de prensa en la sede de la formación posconvergente en Barcelona, su portavoz en el Congreso, Miriam Nogueras, presionó por ello a Junqueras para que defienda este modelo ante Sánchez. “No entenderíamos que se negociara menos que esto. Un concierto como tienen los vascos y por el que ERC invistió a Salvador Illa. Todo lo que sea menos que esto sería un engaño y no contará con los votos de Junts”, ha certificado. “Queremos que Catalunya tenga el control, que Catalunya y no Madrid mande sobre sus ingresos, gastos y políticas”, ha insistido.
Denuncia de “fraude”
A esta partida se ha sumado un jugador más y la consellera de Territorio y portavoz de la Generalitat de Catalunya, Sílvia Paneque, ha asegurado que el acuerdo de financiación se producirá “en los próximos días”. En una rueda de prensa, ha añadido que el pacto supondrá una mejora en referencia a “una financiación justa, transparente, solidaria y que permita que reviertan o lleguen los recursos en proporción a lo que genera Catalunya”.
Preguntada por la valoración de Junts, la portavoz del Govern ha calificado de “osado” tildar de fraude esta financiación sin conocer aún los detalles de la misma. Ha agregado que la tramitación parlamentaria no dependerá solo de Junts sino de otros grupos que forman el bloque de investidura en la Cámara baja.
Y es que Nogueras ha advertido de que llegar a un acuerdo de financiación sin haberse publicado las balanzas fiscales y los “datos reales que durante años han escondido los diferentes gobiernos sería un fraude, sería como operar una rodilla sin tener ni una sola radiografía”.